ADVERTENCIA PRELIMINAR.

A mediados del siglo XVI vió la pública luz en España una obra

titulada _La Tragi-comedia de Lisandro y Roselia_, escrita en

excelente prosa, con algunos muy escandidos versos, y cuya fábula

estaba tan felizmente concebida como ejecutada; mas tales méritos no

bastaron para salvarla del olvido en que hoy yace; que suele tambien

la desdicha perseguir á los libros notables lo mismo que á los

hombres esclarecidos, como si el ingenio y la fortuna difícilmente

pudieran estrecharse la mano.

Esta produccion se ha hecho tan rara, que sólo tenemos noticia de dos

ejemplares[1], uno que conservaba en su selecta librería el Sr. D.

Vicente Salvá, y otro del cual se sacó la esmerada copia que existe

en la biblioteca del señor Estébanez Calderon, hoy del Ministerio de

Fomento; de modo que el público en general está privado de conocer

las bellezas de este libro, cuya escasez de ejemplares, no ménos que

su mérito literario, nos ha movido á incluirle en nuestra coleccion.

Publicóse sin nombre de autor, como tambien aconteció con la famosa

tragi-comedia de _Calixto y Melibéa_, ó la _Celestina_; pero, ménos

afortunado que sus antecesores, cuyos nombres han llegado á saberse,

con gloria para ellos, el autor de _Lisandro y Roselia_, á pesar del

enigma acróstico con que termina su obra, permanece todavía ignorado.

[1] Despues de escrita la advertencia que precede al tomo

anterior, ha llegado á nuestra noticia que ademas de los

ejemplares allí citados, en la biblioteca que en la ciudad de

Granada posee el Exmo. Sr. Duque de Gor, muy rica por cierto en

obras de nuestra antigua literatura, existe tambien un ejemplar

de los _Comentarios_ de Francisco Verdugo.

El Sr. Salvá ocupóse con tenaz empeño en descifrar el encubierto

nombre del autor, pero su trabajo fué completamente inútil; así como

tambien el de otros varios que acometieron la misma empresa con igual

resolucion, inclusos los que ahora dan á la pública luz esta obra

inapreciable, esperando confiadamente que al fin y al cabo alguno

tenga la suerte de revelarnos el nombre de quien ciertamente no

merece seguir desconocido.

Tampoco consta por quién está impreso el libro, ni en qué punto; pero

en esto somos más afortunados, porque podemos decir con seguridad el

nombre del impresor, y en cuanto al punto en que debió imprimirse la

obra, podemos tambien afirmarlo con tantos grados de probabilidad,

que casi raya en evidencia.

El Sr. Colon y Colon, igualmente que D. Nicolás Antonio, la supone

impresa en Madrid, teniendo en cuenta la circunstancia de estar

fechadas en este punto las dos cartas de un amigo del autor, que

ocupan el final del libro; pero esta suposicion carece de sólido

fundamento y cae completamente por su base, considerando que en

la córte no hubo imprenta hasta el año de 1566[2], y que á mayor

abundamiento, no se conserva noticia de que jamas imprimiese en ella

Juan de Junta, que es indudablemente el impresor de la obra.

[2] El primer libro de que hasta hoy tenemos conocimiento se

imprimiese en Madrid es la _Relacion de la muerte y honras

fúnebres del SS. Príncipe D. Cárlos, hijo de Felipe II_,

compuesto por el M. Juan Lopez de Hoyos, impreso por Pierres

Cosiu, en 1568, en octavo; el mismo impresor, en union de Alonso

Gomez, dieron á luz, en 1566, unas ordenanzas sobre el precio

del pan, y en el siguiente año de 1567 el cuaderno de las Córtes

de Madrid. El libro más antiguo de entretenimiento que produjera

la tipografía madrileña es el titulado _Arrestos de amor, que

contiene pleitos y sentencias definitivas de amor, con comento_,

traducido del frances por Diego de Gracian, é impreso en 1569

por Alonso Gomez. Noticias que debemos á nuestro buen amigo y

distinguido bibliófilo Sr. D. José María Escudero de la Peña.

Entre otras pruebas que pudiéramos aducir para demostrar la exactitud

de nuestro aserto, parece la más sencilla y concluyente la que nos

suministra el atento exámen de la misma hoja de la portada del libro.

En efecto, á la vuelta de la portada se advierten unos caprichosos y

bien trazados adornos, y entre ellos notó ya el Sr. La Barrera la

existencia de una cifra ó monograma, que se compone de las letras J.

A., primorosamente enlazadas.

Ahora bien, esta cifra es la que Juan de Junta usaba, como puede

verse, entre otras muchas obras que imprimió, en el _Tractatus

Perutilis Martini de Frias, teologiæ in Salmanticensi academia

professoris_, Salamanca, 1550. En una edicion anterior de la misma

obra, hecha tambien por el mismo Juan de Junta, pero en la cual

no se expresa el lugar ó punto donde se verificaba la impresion

usa igualmente como adorno en la portada la misma cenefa que en la

edicion de _Lisandro y Roselia_.

Ademas nos consta positivamente que Juan de Junta imprimió primero en

Búrgos, despues en Salamanca y Búrgos, y por último se estableció en

Salamanca, dejando, segun parece, su imprenta de Búrgos á Felipe, su

descendiente. Fundados, pues, en estas noticias incontestables, no

vacilamos en afirmar que la tragi-comedia de _Lisandro y Roselia_ se

imprimió en la ciudad de Salamanca, en donde es tambien muy probable

que el autor la idease y escribiese.

Sólo nos resta añadir que viene á corroborar más y más nuestra

conjetura la circunstancia, importante para el caso, de ser

precisamente Salamanca el lugar de la escena en que ocurren los

sucesos del drama que tan magistralmente el autor finge y pinta, y

que ademas se muestra muy conocedor de las costumbres y localidades

de aquella ilustre ciudad, tan concurrida á la sazon y áun mucho

tiempo despues de ricos y galanteadores escolares, de bellísimas y

aventureras damas, de Celestinas astutas y avarientas, y de no pocas

_tias fingidas_ de hermosas y complacientes sobrinas, que sin duda

inspiraron al príncipe de los ingenios españoles la más picante de

todas sus bien relatadas y admirables novelas.

Tragicomedia de Lisandro y Roselia llamada Elicia, y por otro nombre cuarta obra y tercera Celestina. · 第 6 / 33 题