Que en mi opinión

no derrocáis mi poder;

y que, al fin, vais a volver

a San Marcos de León. 2295

QUEVEDO

No; mi esperanza...

OLIVARES

Está ya,

como dije antes...

QUEVEDO

¿Perdida?

OLIVARES

Con alfileres prendida.

¡Ja... Ja...! (Saluda y vase por el fondo)

ESCENA III

QUEVEDO; luego GRANA, MENDAÑA y CASTILLA

QUEVEDO (después de un momento de reflexión)

¡Ja, ja, ja, ja, ja!

Con alfileres.... A ver.... 2300

Sí, Conde-duque... sin duda...

vuestra ocurrencia es aguda...

como... punta de alfiler.

GRANA (por la derecha)

Don Francisco de Quevedo...

QUEVEDO

Señor Marqués de la Grana... 2305

GRANA

¿Cómo, os vais?

QUEVEDO

De mala gana

si os quedáis vos.

GRANA

Sí, me quedo.

QUEVEDO

Y hacéis bien. Yo aunque me voy,

volveré aquí.... Lo deseo,

porque mucho, según creo, 2310

nos divertiremos hoy.

MENDAÑA (entrando con CASTILLA)

Hoy en palacio es gran día.

QUEVEDO

Juntos os dejo a los tres.

Contad, Mendaña, al marqués

eso de Fuenterrabía. 2315

Conque hasta luego, señores....

MENDAÑA

¿Qué lleváis en el magín?

QUEVEDO

Nada.

MENDAÑA

Nequáquam. En fin,

¿qué trazáis?

QUEVEDO

Varias labores...

sí, labores de mujeres... 2320

MENDAÑA

¡Mejor!... Siempre estáis de chanza.

QUEVEDO

Quiero prender la esperanza,

y ando... en busca de alfileres. (Vase por la derecha)

ESCENA IV

Dichos, menos QUEVEDO

MENDAÑA

Siempre zumbón y chancero.

CASTILLA

Siempre venático y loco. 2325

¡Vive Dios, que hemos de verle!...

MENDAÑA

¿Dónde?

CASTILLA

En Toledo y muy pronto.

Sí, pardiez, esa cabeza

tiene ya seco el meollo.

GRANA

Sí, don Francisco...

CASTILLA

Por menos 2330

están enjaulados otros.

GRANA

Y ahora recuerdo: me dijo

que hoy aquí debemos todos

ver...

MENDAÑA

Una gran ceremonia:

sí, la copa de oro. 2335

GRANA

¿Qué copa es ésa?

MENDAÑA

¿Ignoráis?

Yo os enteraré de todo.

Es una gran ceremonia

que ha de llenaros de asombro.

El consejo de Castilla 2340

en el año treinta y ocho

consultó... mejor que nadie

sé lo que hubo en el negocio.

Es el caso que Olivares,

mandando socorrer pronto, 2345

nos salvó a Fuenterrabía,

que a no ser por él... ¡demonio!

Pues bien; en premio debido

a su proceder heroico...

CASTILLA

Pues, ¿qué? ¿Socorrióla él mismo? 2350

MENDAÑA

No; pero envió el socorro;

y en recompensa y por juro

de heredad alcaide propio

y perpetuo le nombraron

de la ciudad... pero ¿cómo? 2355

con el ítem de que el rey,

de su amor en testimonio,

siempre al ministro en tal día,

por recuerdo tan glorioso,

le ha de enviar un presente 2360

digno de su real decoro,

para honrar de tal jornada

los aniversarios todos.

Y hoy, lo mismo que otros años,

como es público y notorio, 2365

el rey envía a Olivares

un sin par copa de oro;

y, además, en un billete,

billete de puño propio,

colocado en tres dobleces 2370

de la gran copa en el fondo...

CASTILLA

Pues el rey Felipe Cuarto

con exquisitos piropos

da las gracias a Olivares

de lo que sudaron otros. 2375

MENDAÑA

Mejor es callar. El caso

es que el rey de puño propio,

escribiendo al de Olivares,

le dice con mil encomios:

«que al aceptar en tal día 2380

de su rey la copa de oro,

brinde con ella tres veces

por la patria y por el trono.»

CASTILLA

¡Por el trono y por la patria!...

Él los ha hundido en el polvo... 2385

¡Vive Dios!...

MENDAÑA

El rey, Castilla,

sabrá mejor que nosotros...

GRANA

¿Conque hoy es la ceremonia?...

MENDAÑA

Ciertamente; si es famoso

este gran aniversario. 2390

GRANA

Yo, como extranjero, ignoro.

MENDAÑA

Pues ya veréis... a las cinco

por allí... (Señalando al fondo)

Si es un asombro:

¡oh, qué pompa, qué aparato!...

¡Ni la procesión del Corpus!... 2395

ESCENA V

Dichos y OLIVARES por el fondo y cerrando las hojas tras de sí

OLIVARES

Señores, pláceme veros

hoy en palacio tan pronto.

MENDAÑA

Como es la gran ceremonia...

OLIVARES

Sois muy puntuales.

MENDAÑA

El gozo...

OLIVARES

Desde aquí a las cinco hay tiempo. 2400

Hoy me ocupan mil negocios....

¡Ah! Su majestad hoy mismo

parte al Escorial.

GRANA

Supongo

que iréis con él.

OLIVARES

No, por cierto.

MENDAÑA

Ya... ¿Conque el rey parte solo?... 2405

OLIVARES

Yo con vosotros me quedo.

MENDAÑA

Pues mejor para nosotros.

OLIVARES

Pero el rey a su partida

sabio dispondrá que como

siempre, al sonar hoy las cinco, 2410

se me dé la copa de oro.

MENDAÑA

Mejor que mejor.

GRANA

¿Y cuándo

parte el rey?

OLIVARES

Dentro de pocos

momentos. Si su salida

queréis presenciar vosotros, 2415

a las puertas de palacio

acudid, y acudid pronto.

MENDAÑA

Es verdad.

OLIVARES

Para su marcha

ya está prevenido todo;

conque...

GRANA

Vamos, pues.

MENDAÑA

Al punto. 2420

OLIVARES (abriendo la puerta secreta con una llave pequeña)

Venid, por aquí es más corto.

MENDAÑA

¡Vos mismo!... Gracias.... Sois el

hombre mejor que conozco. (Pasan los tres)

ESCENA VI

OLIVARES, MARGARITA, LA REINA. Ésta, conducida por aquélla de la mano,

sale de su cámara al tiempo que OLIVARES está cerrando la puerta secreta

MARGARITA

(Pero eres la reina...)

(A OLIVARES con acento imperioso)

Oíd,

que os habla su majestad. 2425

(Aparte a LA REINA)

¡Valor!

REINA

(Yo tiemblo...) ¿Es verdad

que hoy... parte el rey... de Madrid?

OLIVARES

Verdad, señora.

REINA

Pues... yo...

quisiera... verle un momento,

conque así...

OLIVARES

Mucho lo siento, 2430

es imposible.

REINA

¡Ay!

MARGARITA

¡No, no!

REINA

Concededme esa demanda...

OLIVARES

El rey a todos la niega.

REINA

Sí, sí... la reina os lo ruega.

MARGARITA

¡No, no... la reina os lo manda! 2435

OLIVARES (sonriéndose)

La obediencia...

MARGARITA

En vos es ley.

OLIVARES (dirigiéndose al fondo)

Si el rey lo manda, señora,

entraréis luego...

MARGARITA

¡No, ahora!

OLIVARES

Luego que lo mande el rey. (Sube y entra)

ESCENA VII

MARGARITA, LA REINA; después QUEVEDO

REINA

¿Lo ves? Tan inútil paso... 2440

MARGARITA

Veo con grande aflicción

que no tienes corazón

de reina...

REINA

¿Y lo soy acaso?

MARGARITA

No sabes serlo. Has pedido,

y él con razón ha negado; 2445

mas si tú hubieras mandado,

él hubiera obedecido.

REINA

Ese hombre me infunde miedo.

MARGARITA

¡Qué pálida estás!

REINA

¡Ay, Dios!

MARGARITA (mirando a la derecha)

Alguien se acerca. ¿Sois vos?... 2450

¡Ah, venid, venid, Quevedo!

QUEVEDO (entrando)

Vuesa Majestad...

MARGARITA

Un modo

discurrid vos...

QUEVEDO

Ni una puerta

hay por ese lado abierta.

MARGARITA

¡Todo se ha perdido, todo! 2455

QUEVEDO

El rey partirá al momento...

si es que no ha partido ya....

Y Olivares ¿dónde está?

MARGARITA

Vedle. (Señalando al fondo, por donde aparece OLIVARES)

ESCENA VIII

Dichos y OLIVARES

OLIVARES (a LA REINA, bajando)

Señora, lo siento.

REINA

¿Qué traéis?

OLIVARES

La despedida 2460

del rey traigo; y no os asombre:

dice el rey que yo en su nombre

de la reina me despida.

MARGARITA

¡Sois!...

OLIVARES

Un súbdito obediente

que del rey cumple el mandato. 2465

REINA

Mas el rey...

OLIVARES

Dentro de un rato

partirá.

QUEVEDO

(Perfectamente...

no ha partido el rey aún.)

REINA

Me retiro.

OLIVARES

Guárdeos Dios.

MARGARITA (a LA REINA que con ella se dirige a la cámara)

¿Lloras?

REINA

¡Ay! (Entra)

OLIVARES (a QUEVEDO)

¡Pobre de vos!... 2470

QUEVEDO

Eso... conforme y según,

como se suele decir.

OLIVARES

El rey parte.

QUEVEDO

Bien, que parta.

Pienso escribirle una carta.

OLIVARES

Si os la dejan escribir. 2475

QUEVEDO

Pienso... que la tengo escrita.

OLIVARES

¿Quién va a llevarla además?

QUEVEDO

¿Quién?... El demonio quizás.

OLIVARES

Bien. La infanta Margarita,

(Dirigiendo una mirada a MARGARITA que después de acompañar a

LA REINA hasta el umbral, se ha quedado inmóvil a la espalda como

dominada por la situación)

que ya el desengaño toca, 2480

ved... no acude como vos

al demonio.... Acude a Dios,

ya con el credo en la boca.

MARGARITA

(¡Me insulta!)

OLIVARES

¿Rezáis?

MARGARITA

No rezo...

no.... Pues al ver que en su abismo 2485

Dios no os confunde... ahora mismo

a dudar de Dios empiezo.

¡No, no, Dios mío, perdón!

OLIVARES

Deliráis... y no lo extraño:

víctima de un desengaño... 2490

MARGARITA

¿Os lo dice el corazón?

Víctima será la infanta

Margarita de Saboya;

pero en su valor se apoya

como una víctima santa. 2495

OLIVARES

Víctima.

MARGARITA

Firme y enhiesta,

capaz, porque a Dios le plugo,

de humillar a su verdugo

con una risa... ¡Oh, como ésta! (Risa violenta)

OLIVARES

¡Vive Dios!... El soberano 2500

va a partir... y yo me quedo....

¡Ay de vos y de Quevedo!...

QUEVEDO

Puede que el rey parta en vano.

OLIVARES

¿Aun esperáis que el demonio

lleve al rey aquel escrito? 2505

QUEVEDO

Sí.

OLIVARES

Pues me alegro infinito,

dadme después testimonio.

QUEVEDO

Puede que lo tenga ya.

OLIVARES

Pues, aunque al demonio encuentre,

temo que el papel no entre. 2510

QUEVEDO

Lo ofrecí yo, y entrará.

OLIVARES

¿Lo ofrecisteis?

QUEVEDO

Lo ofrecí.

OLIVARES

Cumplidlo.

QUEVEDO

Lo cumpliré.

OLIVARES

No, a fe, Quevedo.

QUEVEDO

Sí, a fe.

OLIVARES

No, por Dios.

QUEVEDO

¡Por Dios que sí! 2515

OLIVARES

La esperanza es en los seres...

QUEVEDO

Todo; y cual decís en chanza,

yo por tener esperanza,

la prendí con alfileres.

OLIVARES

Pues la esperanza guardad, 2520

y el papel también... los dos....

(Hace movimiento para retirarse)

MARGARITA (aparte a QUEVEDO)

¿Quién lleva el papel?

QUEVEDO

Y adiós.

(OLIVARES se retira haciendo una cortesía irónica)

MARGARITA

¿Quién?

QUEVEDO

¡El demonio... mirad!

(Señalando a OLIVARES que al volverse y subir la gradería, enseña el

papel que QUEVEDO le ha prendido en la espalda. Entra OLIVARES)

ESCENA IX

QUEVEDO, MARGARITA

MARGARITA

¡Gran Dios!...

QUEVEDO

A muerte o a vida.

Ya no quedaba otro medio. 2525

MARGARITA

Nuestra suerte...

QUEVEDO

Sin remedio,

ya está ganada o perdida.

MARGARITA

Si viese el papel...

QUEVEDO

Propicios

serán los cielos...

MARGARITA

Mas él...

QUEVEDO

Lleva a la espalda el papel, 2530

como el saco de sus vicios.

Desechad, señora, el miedo.

MARGARITA

¡Ay! Esto a nadie lo digo...

sino a vos... que sois mi amigo:

¡yo estoy temblando, Quevedo! (Pausa) 2535

Y vos ¿no tembláis?

(Asiéndole de una mano como para cerciorarse)

QUEVEDO

Señora...

MARGARITA

Sereno... (ahora no...)

QUEVEDO

(¡Ay de mí!)

MARGARITA

Tembláis como yo....

QUEVEDO

Sí, sí....

Comienzo a temblar ahora...

MARGARITA

¡También!...

QUEVEDO

También... ya lo veis... 2540

tiemblo... mas no de terror,

de...

MARGARITA

No lo digáis... (Alejándose)

QUEVEDO

(De amor.)

MARGARITA

¡No me habléis... ni me miréis!

QUEVEDO

(Tiene razón.)

(QUEVEDO queda a la izquierda; MARGARITA

se ha apartado bastante hacia la derecha)

MARGARITA

(¡Estoy loca!)

(¿Qué hice yo?... Su mano ardía... 2545

tal vez la abrasó la mía...)

QUEVEDO

(Al fin me estrellé en la roca.)

MARGARITA

(No le quiero hablar ni aun ver.)

Pediré fuerzas al cielo.

QUEVEDO

(Corazón, si eres de hielo, 2550

¿cómo es que hoy te siento arder?

¡El amor! Cierto; así empieza...

y este afán, esta zozobra...

¡Ay! El corazón me sobra,

y me falta la cabeza. 2555

Amor... tú dices que sí...

tú has dicho siempre que no.

Cierto, yo tengo otro yo

que combate contra mí.

El corazón y la mente, 2560

el sentimiento y la idea...

el espíritu que crea,

y el espíritu que siente...

si entrambos contrarios son,

¿quién?... Según lo que aquí pienso, 2565

mal sujeta el pensamiento

las alas del corazón.)

Vos... (¡La tendiera mis brazos!)

MARGARITA

Vos...

OLIVARES (apareciendo en el fondo)

Mientras yo, como es ley,

voy a despedir al rey... 2570

id uniendo estos pedazos....

(Arroja al pasar varios pedazos de papel y desaparece por

la puerta secreta. MARGARITA da un grito de terror)

MARGARITA

¡Todo perdido!... Mirad...

QUEVEDO

Sí; por mi culpa. Y ahora

¿no me aborrecéis, señora?

MARGARITA

¡Callad, Quevedo, callad! 2575

QUEVEDO

Yo que soñé en mi delirio

la palma del triunfo daros,

y al fin logro coronaros

con la palma del martirio.

MARGARITA

Común nos será esa palma. 2580

QUEVEDO

Yo soy quien os pierde a vos;

yo sí.... Confúndame Dios.

MARGARITA

Me estáis desgarrando el alma.

QUEVEDO

Maldecidme, y de ese modo...

MARGARITA

¡Nunca!

QUEVEDO

Mi tormento veis 2585

pero no comprendéis...

MARGARITA

¡Todo, lo comprendo todo!

QUEVEDO

¡Ved mi dolor!

MARGARITA

¡Ved mi llanto!

(Ya fuera un crimen callar.)

QUEVEDO

Causa tenéis para odiar 2590

al hombre... que os ama tanto.

MARGARITA

¡Odiaros!... Tenéis razón...

y para saberlo bien,

preguntadlo...

QUEVEDO

¿A quién, a quién?

MARGARITA

¡A mi pobre corazón! 2595

QUEVEDO

Yo...

MARGARITA

Yo también, ¡ay de mí!

yo que no tengo suspiros,

yo... no sé cómo deciros...

cómo expresaros... ¡oh, así!

(Tendiendo una mano a QUEVEDO)

¡No... no habléis... no, por piedad! 2600

Ya perdidos, un deber

santo nos resta: poner

en salvo a su majestad.

Id, que esa prueba sangrienta

guarde ella misma....

QUEVEDO

Sí, sí... 2605

pero ella viene hacia aquí.

ESCENA X

QUEVEDO, MARGARITA, LA REINA; después OLIVARES, MENDAÑA, CASTILLA y

GRANA por la puerta secreta

REINA

Ya partió el rey.

MARGARITA

La tormenta

sobre nosotros avanza....

Perdidos Quevedo y yo...

REINA

Todo se ha perdido...

MARGARITA

¡No! 2610

¡Todo menos tu esperanza!

QUEVEDO

Y pues sólo en vuestra mano

estará sin riesgo ahora,

vos... guardadla vos, señora....

REINA

¡Sangre! No... vos....

QUEVEDO

¿Y el tirano? 2615

Ved que estoy bajo su ley.

REINA (a MARGARITA)

Guárdala tú.

MARGARITA

¿Cómo, en dónde?

QUEVEDO

Tomad la carta del conde.

OLIVARES (Apareciendo por la puerta secreta con MENDAÑA, CASTILLA y GRANA)

Ésta primero.... Es del rey.

(LA REINA que iba ya a tomar la carta de QUEVEDO, toma la que le

ofrece OLIVARES. QUEVEDO guarda la suya con despecho)

Al entrar en la carroza, 2620

«Para la reina», me dijo.

REINA (después de leer un momento)

No estuvo el rey muy prolijo.

(¡Cuánto en mi dolor se goza!)

Órdenes son que en su ausencia

el rey me encomienda a mí. 2625

OLIVARES

Señora, todos aquí

os debemos obediencia.

Con la puerta principal

hice abrir hará un momento

la que une vuestro aposento 2630

a la cámara real.

REINA

Cuanto al dejar su morada

mandó el rey...

OLIVARES

En cierto modo

fué para la reina todo.

REINA

(¡Y para la esposa nada!) 2635

OLIVARES

Hoy, humildes servidores,

al rey miramos en vos.

REINA

Basta, Olivares. Adiós. (Despidiéndose)

OLIVARES

Saludo... a mi rey. Señores,

id.... Muy contentos y ufanos 2640

hoy con un rey de ese porte,

pienso que le haréis la corte

como buenos cortesanos.

(LA REINA entra en su cámara acompañada de MARGARITA

y seguida de MENDAÑA, CASTILLA y GRANA)

ESCENA XI

QUEVEDO, OLIVARES

OLIVARES

Vos, ¿no vais?...

QUEVEDO

Porque me quedo.

OLIVARES (señalando los pedazos de papel)

Ved... trocitos de esperanza... 2645

¿no los unisteis, Quevedo?

(QUEVEDO se siente en un sillón)

¡Cómo! ¿Os sentáis? Yo no puedo

permitir...

QUEVEDO

Parece chanza,

y así estoy más descansado.

OLIVARES

Venzo al fin, y estáis perdido. 2650

QUEVEDO

Pues me perderé sentado.

Mas si venzo, estoy ganado...

OLIVARES

¿Cómo vos ganaréis?

QUEVEDO

Tendido.

OLIVARES

¡Al respeto me faltáis!

QUEVEDO

Nada temo si perdéis; 2655

nada espero si ganáis;

y en mí, ganéis o perdáis,

ya no quitáis ni ponéis.

OLIVARES

Parece que estáis de humor.

QUEVEDO

¡Mucho!

OLIVARES

Os le quiero seguir. 2660

QUEVEDO

¡Bravo!... Mejor que mejor,

como en placer y en dolor

suele Mendaña decir.

OLIVARES

La esperanza que os rasgué

y ahí en trocitos está... 2665

la de la espalda...

QUEVEDO

Ya sé...

OLIVARES

Cayó en mis manos... a fe,

que el cómo gracia os hará:

el buen rey se paseaba,

y yo en su mesa escribía; 2670

pero él, que a mi espalda estaba,

muy curioso me miraba,

y al fin con sorpresa mía,

«¿Quién a mi buen favorito

pone mazas sin respeto?», 2675

dijo, y me dió el papelito.

QUEVEDO

¡Cómo! ¿El rey os dió el escrito?

OLIVARES

Sí.

QUEVEDO

Pues... anduvo discreto.

OLIVARES

¿Suponéis?...

QUEVEDO

Que lo leyó.

OLIVARES

Eso al pronto me temí; 2680

mas conmigo se rió

de la gracia y... ví que no.

QUEVEDO

Pues luego veréis que sí.

OLIVARES

No; al partir muy lisonjero

me habló el rey.... Besé su mano... 2685

QUEVEDO

Pues así besa el cordero

la mano del carnicero.

OLIVARES

Deliráis.... El soberano

con su real mano después

puso una carta en las mías 2690

para la reina...

QUEVEDO

Eso es...

¿Y no os ha ocurrido, pues,

que era la carta de Urías?

OLIVARES

¿Eso pensáis?

QUEVEDO

¡Sí, por Dios!

Todo el rey lo sabe ya. 2695

Ya no sois uno los dos;

ya el rey os execra a vos,

y en su carta...

OLIVARES

Claro está:

prevendrá el rey, Dios le guarde,

a la reina con decoro, 2700

que ella misma en regio alarde

a las cinco de esta tarde

me ofrezca la copa de oro.

QUEVEDO

No.

OLIVARES

Las cinco van a dar.

El rey a la reina ha escrito, 2705

y hoy la reina, a su pesar,

debe al favorito honrar...

QUEVEDO

O perder al favorito.

Ya no hay copa de oro... no.

(Da la primera campanada de las cinco)

OLIVARES

Escuchad... llegó el momento. 2710

QUEVEDO

(Me asesina ese reloj.) (Pausa)

Cinco campanadas...

OLIVARES

¡Oh!

QUEVEDO

¡No hay copa!

OLIVARES

(¡Estoy sin aliento!)

QUEVEDO

Dió la postrer campanada...

mas no se abre aquella puerta... 2715

¡No... no se abre... nada... nada...

Mirad... cerrada... cerrada!... (La puerta se abre)

¡Oh!

OLIVARES

¡Mirad... abierta... abierta!...

ESCENA XII

Dichos, y al abrirse la hojas del fondo aparece MENDAÑA trayendo en

una bandeja una copa de oro con un billete cerrado en el fondo. Al

lado de MENDAÑA salen GRANA y CASTILLA. Durante los versos que

siguen el primero baja la gradería del centro seguido de un UJIER, y los

otros dos por los ramales de derecha a izquierda, abriendo la marcha

a dos filas de caballeros, pajes, damas y meninas, que se colocan luego

en semicírculo, dejando en el centro a MENDAÑA con un UJIER a la

espalda. Al bajar la comitiva LA REINA aparece en la galería entre

MARGARITA y DOÑA INÉS

QUEVEDO

Siempre la loca fortuna

mala fué para los buenos... 2720

El cielo... allí está la luna,

y ésa no da luz ninguna

cuando la noche es de truenos.

OLIVARES

Mato, al fin, vuestra esperanza.

En San Marcos de León 2725

será horrible mi venganza....

QUEVEDO

Tenéis...

OLIVARES

Poder y privanza....

¡Mirad!...

UJIER

¡Silencio, atención!

REINA

Conde-duque, sentáos y cubríos.

(¿Me querrá ver el rey más humillada?) 2730

Gozáis de tan cumplida preeminencia

desde que el rey os concedió esa gracia.

Hoy al partir el rey a San Lorenzo,

para la reina os entregó una carta;

me la disteis; en ella me previene 2735

el rey, bajo su firma soberana,

que en honor vuestro y en servicio suyo,

yo, que la reina soy de las Españas,

solemnice también la ceremonia

que él dejó a su partida preparada; 2740

y así, con mi presencia enalteciendo

una regia merced que es ya tan alta,

yo, la reina, a ofreceros he venido,

porque el rey, mi señor, así lo manda,

ese presente real, que sobre el trono, 2745

bajo el rico dosel, en la real cámara,

dejó para este fin el soberano,

que os acuerda merced tan señalada.

Como todos los años en la copa

un pliego para vos puso el monarca.... 2750

Recibid esa copa y ese pliego,

y Dios... os dé... (Pausa)

MARGARITA

¡Lo que de Dios os falta!

OLIVARES

Como súbdito fiel, cumplir me toca

la voluntad del rey, siempre sagrada.

Hoy me prescribe que su copa acepte; 2755

y la acepto a mi vez. Debo aceptarla.

(Toma la copa que MENDAÑA le presenta con una rodilla en tierra. El UJIER

toma también la bandeja y se retira, seguido de la gente palaciega, subiendo

las escaleras laterales por detrás de LA REINA. Entretanto MENDAÑA y los

demás van pasando delante de OLIVARES para hacerle un saludo de parabién;

QUEVEDO pasa el último, y al llegar a su lado se vuelve a la meseta y saluda

a LA REINA. Todo esto durante el tiempo que se tarden en decir los versos

que siguen)

MARGARITA (aparte a LA REINA)

¡Lloras... Reina, valor... ojos enjutos

y frente real, desprecio y arrogancia!

REINA

¡Angustia, humillación!

MARGARITA

¡Orgullo, reina,

que el orgullo engrandece la desgracia! 2760

OLIVARES

Como siempre, en la copa viene un pliego,

todo de puño real, con regias armas,

en que recuerda los servicios míos,

bien escasos, a fe, nuestro monarca.

En este pliego, como siempre, ahora 2765

el gran Felipe Cuarto, honor de España,

frases de amor sincero me dirige,

que yo, sábelo el rey, grabo en el alma.

Según uso y costumbre, un caballero,

el más ilustre y distinguido que haya 2770

presente a la sazón, debe a su turno

abrir el pliego real y en voz bien alta

delante de la corte repetirme

su contexto, palabra por palabra....

Si Quevedo se digna...

QUEVEDO

¡Yo!... Me digno. 2775

(Aparte a OLIVARES)

Por respeto a esa reina desgraciada.

OLIVARES

Pues tomad el papel.

(Aparte a QUEVEDO)

Bravo soneto.

QUEVEDO (idem)

Sonetos hay, pardiez...

OLIVARES

Sin consonancia.

Tales los hay a veces, y ése es uno,

que al lector más robusto le atragantan. 2780

Señores, atención. Leed, Quevedo,

en voz sonora y halagüeña y clara...

QUEVEDO

Sonora y halagüeña y clara, como

el órgano y el céfiro y el agua.

MARGARITA

(Su amor consagra el rey a su enemigo.) 2785

REINA

(Y a su esposa infeliz ¿qué le consagra?)

MARGARITA

(¡No llores, por piedad!)

QUEVEDO

(Cariño imbécil,

el de ese imbécil rey.) Dice la carta:

(Leyendo)

«A nuestro muy querido... el Conde-duque.»

OLIVARES

Proseguid, proseguid.

QUEVEDO (leyendo)

«Salud:» (¡Tercianas!) 2790

(OLIVARES se inclina)

OLIVARES

Sobrescrito feliz.... Romped la nema,

pues lo más principal es lo que falta.

Las lisonjas del rey... esos elogios

que al nivel de su trono me levantan...

Hoy el rey, mi señor, me hace dichoso. 2795

QUEVEDO

(¡Desgarrando a la reina las entrañas!)

(Rompe el sello con cólera)

OLIVARES

Repetidme esas frases cariñosas.

REINA

(El corazón del pecho se me arranca.)

OLIVARES

Señores, atención. Leed, Quevedo,

en voz sonora y halagüeña y clara. 2800

QUEVEDO (aparte a OLIVARES)

Conde-duque...

OLIVARES

Leed. (Mirad mis ojos

radiantes de rencor y de venganza.)

QUEVEDO

(Os desprecio.) (A todos)

Escuchad. (¡No, no hay justicia!)

MARGARITA (a LA REINA)

¡Valor, valor!

REINA

(Mi espíritu desmaya.)

OLIVARES

Ya veréis cuánto honor... Al punto...

QUEVEDO (preparándose a leer)

¡Al punto! 2805

REINA

(Ciegan mis ojos.)

QUEVEDO (a todos)

Escuchad. (¡Oh, rabia!)

(Leyendo)

«Mi buen Olivares: no he menester encarecerte mi gran cariño,

que es superior, y tú lo sabes, a todo encarecimiento. Aunque

públicas son en estos reinos las pruebas del amor con que te

distingo, hoy he de darte una mayor que todas, y dártela quiero

como amigo, que no como monarca. Muy luego daré a Madrid

la vuelta, y como cumple a mis designios que tú conozcas antes

esa prueba de mi buena amistad, no debo diferirla. Es un

aviso cariñoso de mi corazón; ten en cuenta el aviso porque

te importa mucho. Olivares... si estuvieses en mi alcázar

a mi regreso el amigo te dará sus brazos... el rey... su

verdugo.»

(Movimiento general de asombro)

OLIVARES

¡Ah!

REINA

¡Gran Dios!

MARGARITA

¡Silencio!

QUEVEDO (Poniendo a OLIVARES el papel delante de los ojos, pero con dignidad)

Ved.

OLIVARES

¡Mísero de mí!

(QUEVEDO se dirige a LA REINA; MENDAÑA y GRANA, separándose

de OLIVARES, le salen al encuentro. CASTILLA permanece cruzado

de brazos cerca de QUEVEDO)

MENDAÑA (a QUEVEDO)

¡Qué asombro!

QUEVEDO

¿Y así le dejáis? ¡Volved!...

Si os dió arrimo un pared 2810

y se hunde... arrimadle un hombro.

Sombra y nido a vuestro gusto

os dió un árbol... ¡cayó allí!

Mas si al dejarle con susto,

buscáis otro más robusto,... 2815

no le encontraréis en mí...

nunca, no. Sobre cascajos,

tronco soy de rudas quiebras

que, creciendo entre espantajos,

ni ofrece nido a los grajos, 2820

ni da sombra a las culebras.

Ya en la cortesana grey

no hay reyezuelos.... Hay dos

reyes... la reina y el rey.

(Volviéndose a LA REINA)

Señora, cambió la ley. 2825

REINA

¡Quevedo, que os oiga Dios!

QUEVEDO

Hoy que Dios en su bondad

la luz del bien nos envía

tras de tanta oscuridad,

para vuesa Majestad, 2830

grande señora, es el día.

Hoy ante el solio español

se dilata el horizonte,

y entre nubes de arrebol,

más claro amanece el sol, 2835

porque se derrumba el monte.

(A todos)

¡El rey... la reina después!

CASTILLA

Si hoy por fin de sus pesares

ya la reina reina es,

sirva de alfombra a sus pies 2840

el sombrero de Olivares.

(Se lo arranca de la cabeza y lo arroja a los pies de LA REINA,

que baja las gradas con MARGARITA y DOÑA INÉS)

PAJE (entrando)

Para la reina este pliego

del rey, que en Atocha está.

(QUEVEDO lo presenta a LA REINA)

REINA (a QUEVEDO)

Yo en vuestras manos lo entrego.

(QUEVEDO lo abre y lee)

MARGARITA (Acercándose a OLIVARES después de tomar el sombrero del suelo)

Don Francisco de Quevedo: Drama en Cuatro Actos · 第 6 / 11 段