_De la estocada de muerte._
La estocada de muerte, que he considerado como segunda parte de esta
suerte, es la que esencialmente la constituye, no siendo los pases de
muleta mas que una preparacion, digamos asi, para ella. En efecto,
alguna vez los pases en vez de ser útiles, son perjudiciales, por lo
cual se deberán omitir en los casos que luego marcaré. Pero tambien es
evidente que el acto mismo de dar muerte al toro se debe considerar como
un verdadero pase de pecho, aunque como la esperiencia lo acredita se
puede matar sin tener muleta ni capote, ni clase alguna de engaño; pero
esto no puede verificarse, como luego veremos, sino con las reses
sencillas.