CAPITULO X.

_Del modo de parchear._

El poner _parches_ á los toros es tambien una de las suertes mas bonitas

que se les puede hacer, y no comprendo la razon de haberla abandonado

casi del todo. Asi es, que me parece oportuno decir alguna cosa acerca

de ella, aunque no será con la estension que lo he hecho de otras, y que

esta tambien merece; pero como no es frecuente el ejecutarla, basta con

que para su inteligencia y práctica demos los primeros elementos.

Los _parches_ que se le ponen á los toros son de lienzo ó papel, con una

de sus caras untadas de trementina ó alguna otra materia análoga, para

que queden pegados. Regularmente son de colores, para que hagan mas

bonito efecto, y á veces tienen cintas y otros adornos. El _parche_ para

ponerlo se lleva estendido sobre la mano, quedando hácia fuera la cara

en que tiene la trementina.

Se puede _parchear_ á cuarteo, á media vuelta, al sesgo y al recorte:

muchas veces para hacer esta suerte se lleva en una mano el capote y en

otra el _parche_, para tener mas seguridad, y un recurso en caso

necesario: aunque se puede parear tambien con los _parches_ es bastante

dificil y arriesgado, por lo que regularmente solo se pone uno.

Yo aconsejo que no se _parchee_ de cualquiera de los cuatro modos dichos

mas que á los toros boyantes, á los abantos, y á los tuertos que por sus

propiedades se acerquen á dichas clases. En esta suposicion paso á

esplicar la suerte de los modos indicados.

Para _parchear á cuarteo_ es necesario observar todas las reglas que

para las banderillas de esta clase he dado, pero teniendo presente que

el _parche_ jamas se pondrá sino cuadrado con el toro, en cuya

disposicion se les pegará en la frente, metiendo el brazo por cima del

testuz y por medio de los cuernos. Debe saberse que para _parchear_ de

este modo se llevará el parche en la mano del lado del toro, que es

siempre el mismo que el de la huida, de manera que si el remate de la

suerte ha de ser por el lado derecho, se llevará el _parche_ en la mano

derecha, que es la que despues queda mas inmediata á la cabeza. Es regla

general en toda suerte de parches salir con piernas, porque los toros no

sienten en ella castigo, y en no sufriendo un perfecto destronque

cogerán al diestro si tardó en salir, por lo cual será bueno quitarles

tambien las piernas.

El modo de parear á cuarteo es igual, hasta cuadrarse al antecedente,

pero despues es mucho mas dificil, pues el _parche_ que antes hemos

visto se pegaba en la frente, se pega ahora en el hocico, ó por decir

mejor sobre la nariz, y el otro parche se pondrá en la frente como ya

hemos dicho. El brazo que ahora pone el parche del hocico es el que

antes puso el de la frente, y pasa por debajo del cuerno derecho[10]

para buscar la raiz de la nariz, y el brazo izquierdo pasa por cima del

testuz para poner el otro _parche_ sobre la frente. La necesidad que

hay de que el diestro haga la suerte con mucha viveza se deduce con

claridad de lo mucho que le puede perjudicar permanecer en esta postura,

pues está haciendo un quiebro muy grande, y es necesario reponerse de él

con mucha presteza y salir con pies, por la obvia razon de que si el

toro se enmienda y se vuelve con anticipacion, llevará inmediatamente

una cogida, que será peligrosa por no tener recurso alguno de engaño, ni

de banderillas, ni de otra especie.

Tambien se parea á cuarteo de otros modos, como es poniéndole los dos

_parches_ en la frente, para lo cual es necesario que los dos brazos

pasen por cima del testuz, el cual modo es muy bonito, y mas facil que

el antecedente: otras veces se pone un _parche_ en la frente del modo

que dije se ponia uno solo, y el otro en el morrillo ó en otra parte,

pues los _parches_ se pueden poner en todos sitios, como se tenga

cuidado de guardar simetría en su situacion, aun en los colores. No

obstante, las suertes mas lucidas de ellos son en la cabeza y en la

cara.

Para _parchear á la media vuelta_, _al sesgo y al recorte_, se

observarán exactísimamente las reglas que para las banderillas de estas

clases hemos dado, y se pareará ó no, segun sea el toro y la suerte que

se elija, adviniendo que en todas se puede parear con seguridad en

teniendo el diestro de su parte todos los requisitos necesarios. No

obstante, será temeridad emprender esta suerte con aquellos toros cuyas

propiedades los llevare á las clases que merecen cuidado, no porque

observando rigorosamente lo espuesto pueda el diestro llevar una cogida,

sino porque siendo poco frecuente hallar toreros que reunan al

conocimiento preciso de las reglas la perfeccion en ejecutar las

suertes, en virtud de la exacta y oportuna aplicacion de aquellas, de

ahí es que no cumpliria con mi deber sino hiciese esta advertencia. Por

tanto, debo prevenir que ahora y siempre que en el discurso de esta obra

se vea otra advertencia semejante, se entienda como una precaucion, y no

mas, para que los toreros visoños y poco diestros no vayan cegados por

su amor propio y guiados por mis preceptos á emprender unas suertes de

cuya ejecucion quizás serán víctimas, pues para que sea feliz se

necesita reunir en muy alto grado las propiedades indispensables á todo

torero.

Cuando estan los toros levantados son muy buenas las suertes á

_cuarteo_, _á pecho_ y al _recorte_. El estado de parados es el mas á

propósito para la media vuelta. Y por último, en el de aplomados es

cuando únicamente se les hará la suerte al sesgo. Sin embargo, se podrán

tambien hacer las primeras en todos estados, en teniendo cuidado de

arreglarlas á las circunstancias. Pero la última (al sesgo) no se hará

de ninguna manera en otro estado que en el que se ha dicho, pues se

correria un grande riesgo.

Tauromaquia completa, ó sea, El arte de torear en plaza · 第 39 / 119 题