_Del modo de parchear._
El poner _parches_ á los toros es tambien una de las suertes mas bonitas
que se les puede hacer, y no comprendo la razon de haberla abandonado
casi del todo. Asi es, que me parece oportuno decir alguna cosa acerca
de ella, aunque no será con la estension que lo he hecho de otras, y que
esta tambien merece; pero como no es frecuente el ejecutarla, basta con
que para su inteligencia y práctica demos los primeros elementos.
Los _parches_ que se le ponen á los toros son de lienzo ó papel, con una
de sus caras untadas de trementina ó alguna otra materia análoga, para
que queden pegados. Regularmente son de colores, para que hagan mas
bonito efecto, y á veces tienen cintas y otros adornos. El _parche_ para
ponerlo se lleva estendido sobre la mano, quedando hácia fuera la cara
en que tiene la trementina.
Se puede _parchear_ á cuarteo, á media vuelta, al sesgo y al recorte:
muchas veces para hacer esta suerte se lleva en una mano el capote y en
otra el _parche_, para tener mas seguridad, y un recurso en caso
necesario: aunque se puede parear tambien con los _parches_ es bastante
dificil y arriesgado, por lo que regularmente solo se pone uno.
Yo aconsejo que no se _parchee_ de cualquiera de los cuatro modos dichos
mas que á los toros boyantes, á los abantos, y á los tuertos que por sus
propiedades se acerquen á dichas clases. En esta suposicion paso á
esplicar la suerte de los modos indicados.
Para _parchear á cuarteo_ es necesario observar todas las reglas que
para las banderillas de esta clase he dado, pero teniendo presente que
el _parche_ jamas se pondrá sino cuadrado con el toro, en cuya
disposicion se les pegará en la frente, metiendo el brazo por cima del
testuz y por medio de los cuernos. Debe saberse que para _parchear_ de
este modo se llevará el parche en la mano del lado del toro, que es
siempre el mismo que el de la huida, de manera que si el remate de la
suerte ha de ser por el lado derecho, se llevará el _parche_ en la mano
derecha, que es la que despues queda mas inmediata á la cabeza. Es regla
general en toda suerte de parches salir con piernas, porque los toros no
sienten en ella castigo, y en no sufriendo un perfecto destronque
cogerán al diestro si tardó en salir, por lo cual será bueno quitarles
tambien las piernas.
El modo de parear á cuarteo es igual, hasta cuadrarse al antecedente,
pero despues es mucho mas dificil, pues el _parche_ que antes hemos
visto se pegaba en la frente, se pega ahora en el hocico, ó por decir
mejor sobre la nariz, y el otro parche se pondrá en la frente como ya
hemos dicho. El brazo que ahora pone el parche del hocico es el que
antes puso el de la frente, y pasa por debajo del cuerno derecho[10]
para buscar la raiz de la nariz, y el brazo izquierdo pasa por cima del
testuz para poner el otro _parche_ sobre la frente. La necesidad que
hay de que el diestro haga la suerte con mucha viveza se deduce con
claridad de lo mucho que le puede perjudicar permanecer en esta postura,
pues está haciendo un quiebro muy grande, y es necesario reponerse de él
con mucha presteza y salir con pies, por la obvia razon de que si el
toro se enmienda y se vuelve con anticipacion, llevará inmediatamente
una cogida, que será peligrosa por no tener recurso alguno de engaño, ni
de banderillas, ni de otra especie.
Tambien se parea á cuarteo de otros modos, como es poniéndole los dos
_parches_ en la frente, para lo cual es necesario que los dos brazos
pasen por cima del testuz, el cual modo es muy bonito, y mas facil que
el antecedente: otras veces se pone un _parche_ en la frente del modo
que dije se ponia uno solo, y el otro en el morrillo ó en otra parte,
pues los _parches_ se pueden poner en todos sitios, como se tenga
cuidado de guardar simetría en su situacion, aun en los colores. No
obstante, las suertes mas lucidas de ellos son en la cabeza y en la
cara.
Para _parchear á la media vuelta_, _al sesgo y al recorte_, se
observarán exactísimamente las reglas que para las banderillas de estas
clases hemos dado, y se pareará ó no, segun sea el toro y la suerte que
se elija, adviniendo que en todas se puede parear con seguridad en
teniendo el diestro de su parte todos los requisitos necesarios. No
obstante, será temeridad emprender esta suerte con aquellos toros cuyas
propiedades los llevare á las clases que merecen cuidado, no porque
observando rigorosamente lo espuesto pueda el diestro llevar una cogida,
sino porque siendo poco frecuente hallar toreros que reunan al
conocimiento preciso de las reglas la perfeccion en ejecutar las
suertes, en virtud de la exacta y oportuna aplicacion de aquellas, de
ahí es que no cumpliria con mi deber sino hiciese esta advertencia. Por
tanto, debo prevenir que ahora y siempre que en el discurso de esta obra
se vea otra advertencia semejante, se entienda como una precaucion, y no
mas, para que los toreros visoños y poco diestros no vayan cegados por
su amor propio y guiados por mis preceptos á emprender unas suertes de
cuya ejecucion quizás serán víctimas, pues para que sea feliz se
necesita reunir en muy alto grado las propiedades indispensables á todo
torero.
Cuando estan los toros levantados son muy buenas las suertes á
_cuarteo_, _á pecho_ y al _recorte_. El estado de parados es el mas á
propósito para la media vuelta. Y por último, en el de aplomados es
cuando únicamente se les hará la suerte al sesgo. Sin embargo, se podrán
tambien hacer las primeras en todos estados, en teniendo cuidado de
arreglarlas á las circunstancias. Pero la última (al sesgo) no se hará
de ninguna manera en otro estado que en el que se ha dicho, pues se
correria un grande riesgo.