Estamos refugiados en Mâcón; todos los días corre la noticia de que los
enemigos van a venir; hay quien asegura ya que han pasado por Génova. He
ido a Milly para esconder un poco de trigo por lo que pueda ocurrir, que
me parece será de importancia. ¡El año que hoy acaba, ha parecido un
sueño sangriento de Bonaparte! ¡Qué será, Dios mío, el que empieza
mañana! Tengo esperanza de que caerá...
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Estos puntos suspensivos indican bien claro su deseo de la caída de
Bonaparte y de la vuelta de los Borbones, los reyes queridos de su
niñez.