21 de marzo.

Esta mañana he leído una novela de Mme. de Genlis, que se refiere a la

señorita de La Valliere. La novela tiene algo de histórico y está bien

escrita, pero me parece su lectura algo peligrosa para la juventud. Por

mi parte, me ha sugerido únicamente reflexiones sobre lo pasajero de

las cosas humanas y la insuficiencia del poderío de la tierra para hacer

feliz a un alma grande. Lo terreno no puede satisfacerle, y sólo en Dios

encuentra reposo a sus agitaciones.

¡Oh, Dios mío! Cada día siento mayor necesidad de consagrarme a Vos

únicamente y de sacrificároslo todo. Mi alma, emanación de la vuestra

es, y no puede encontrar la paz sin estar unida a lo que es su principio

y fin.

¡Perdón, Señor!... Esta mañana he cometido un pecado. A una pobre

muchacha que me ha pedido favor, le he contestado con desprecio y he

sentido un poco de orgullo al hablar con ella. Me arrepiento de ello, y

me impongo la obligación de servir y complacer en cuanto pueda a esta

pobre muchacha. Este arrepentimiento y esta obligación que me impongo,

debiera hacerla cien veces cada día.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 96 / 235 题