29 de octubre.

A mi llegada a Mâcón he recibido tristes noticias de mi pobre madre. Mi

hermano se ha visto obligado a dejar el empleo que tenía en Inglaterra,

con motivo de la guerra, y otra vez vuelve a ser una pesada carga para

mi madre, que está vendiendo lo que resta de nuestra posesión de Rieux

para pagar las deudas contraídas durante sus viajes.

Mi hermana me escribe también diciéndome que está muy contenta porque la

señorita de Villars la ha prestado sin interés alguno y a devolver

cuando pueda, mil escudos; esto le ayudará en sus apuros; la señorita de

Villars cumple sus votos de pobreza a pesar de haberle relevado de ellos

la Revolución y el Papa al abolir el capítulo. Ella reparte su numerosa

fortuna entre su familia y las antiguas compañeras pobres del capítulo

de Salles y pasa pensiones vitalicias a seis o siete de ellas que se

encuentran en la mayor necesidad. No falta quien critica la economía en

que vive, pero Dios y los pobres la bendicen diariamente.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 88 / 235 题