27 de octubre.

Esta mañana he visto a mi hijo desde las rendijas que hay en la cerca

del patio del colegio. ¡Pobrecito! Estaba allí en medio de sus

compañeros y a pesar de esto lo he distinguido en seguida. El también me

ha visto y ha venido a decirme que estaba muy contento con sus nuevos

maestros y condiscípulos.

He visitado al abate Montuzer, antiguo prior del capítulo de canonesas

de Salles.

Al anochecer he partido hacia Mâcón y al pasar por frente al colegio de

los Jesuitas, he visto a los colegiales y oído sus gritos alegres: por

fortuna, mi hijo no ha salido a la verja para ver pasar el coche; yo me

alegro mucho, porque hubiéramos tenido un disgusto grande y no conviene

enternecer demasiado el corazón de estos niños que mañana serán hombres

y necesitarán en ocasiones dureza de corazón para sufrir las

adversidades de la suerte.

Yo he llorado mucho durante el día de hoy.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 86 / 235 题