La causa de haber interrumpido por tanto tiempo este _diario_, ha sido
porque el día 18 de agosto hube de guardar cama a consecuencia de haber
dado a luz una niña, la cual estoy criando yo misma del mismo modo que
hice con sus hermanos. Ha venido mi hermana para asistirme.
Hemos establecido en casa la costumbre de rezar todos juntos, amos y
criados. Esto ha de ser de mucha utilidad, si se quiere que sea la casa
según la escritura dice: «Una casa de hermanos». La comunión de amos y
criados arrodillados ante Dios, que no distingue entre pequeños y
grandes, levanta el espíritu a elevadas regiones, llamando a los unos a
la igualdad cristiana y a los otros al fiel cumplimiento de sus deberes
religiosos y morales.
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