Me encuentro en cinta, y tanto a mi marido como a mí nos trae esto
preocupados y tristes. ¿Cómo, siendo nuestra fortuna tan pequeña,
habremos de sostener una familia tan numerosa? Es necesario resignarse;
acaso este nuevo hijo que Dios me concede, será entre todos el que me
proporcionará mayor satisfacción.
* * * * *
El hijo a que mi madre se refiere, fue una niña que se llamó Sofía. Fue
después esposa del conde de Lligonnés, gentilhombre de la Lozare; en
este matrimonio tuvo una familia muy numerosa que fue modelo de virtud y
de nobleza. Esta familia vive hoy en Mende, respetada y querida de
todos.
Las fechas que siguen a ésta, vienen consagradas a circunstancias
exclusivamente domésticas, como son: recetas para la cura de
enfermedades, observaciones médicas sobre el estado de los aldeanos
enfermos que ella había aprendido a curar con ayuda de los libros de M.
Tissot.
Después anota algunos acontecimientos de poca importancia, al parecer,
pero que en los pueblecitos son acontecimientos verdaderos, como por
ejemplo: