31 de julio.

El día de hoy ha sido funesto para nosotros; una tempestad de granizo ha

destruido nuestros viñedos. Esto es más sensible, por cuanto las cepas

están cargadas de racimos que han sido destrozados por el furioso

vendaval y el granizo que despedía a su paso. Estoy muy triste; pues que

además de haber perjudicado nuestro pequeño bienestar, los pobres

viñadores de la comarca quedan en la miseria. El sentimiento que en

estos momentos agobia mi alma, indica que aun a pesar mío, estoy

adherida a las cosas mundanas; creía que las cosas terrenas me eran

indiferentes, y observo que al menor contratiempo sucumbo. ¡Oh, Dios

mío! Que llegue con vuestra ayuda a comprender lo pasajero e

insignificante de este mundo y lo eterno de los bienes del cielo.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 52 / 235 题