NARTICOFORO. Apage, apage, non vo' veder questa esperienza, io.
DANTE. Non puedo yo obras obrar con mis manos con tanta lijereza que
donde toquen no despedacen carnes y huesos de tal manera que se pueden
hacer salchichas de ellas; pero matemosle con un espanto.
NARTICOFORO. Come con lo spavento?
DANTE. Yo me paro el rostro en acto tanto fiero y espantable que non
hay hombre que en viéndome no se hiele de cabeza á pies de temor, y
que no le venga la cuartana.
NARTICOFORO. Dubito che la quartana non la facciate venire a me.
DANTE. Cuando vuelvo mi cara, cerrad los ojos y no temais.
NARTICOFORO. Cosí farò.
DANTE. Pues ¿donde está este, que hemos de enviar a los reinos de
Pluton? A las armas, cuerpo de quien me parió, que es esto? Ya es hora
de almorzar y no he matado una docena de hombrecillos; porque juro que
en diez anos no he estado tan ocioso como ahora.
NARTICOFORO. Qui abbiamo avute le risse e le altercazioni.
DANTE. ¿Habeis hecho tañer las campanas á muerto?
NARTICOFORO. Non io.
DANTE. Andad, que no es mi eostumbre poner mano á la espada sino que
primero la haga tañer. _Ppu_, ¡ya me viene el hedor de su cuerpo
podrido!
NARTICOFORO. Vo dunque. Mi allargarò piú tosto per il timor che mi
assale.
DANTE. Ahora bien, andad, que yo entretanto sacaré mí.