"Noticioso este Ayuntamiento de la consternacion general que habian
causado en este pueblo los funestos acaecimientos de nuestra Península,
y que animado de su lealtad y patriotismo dudaba en su situacion actual,
y de su suerte futura, zozobrando en un conjunto de ideas diversas, que
exigian la mas pronta combinacion para evitar una fermentacion
lastimosa; obtuvo de V. E. permiso franco para convocar, por medio de
esquelas, la principal y mas sana parte del vecindario, y que en un
Congreso público, expresase la voluntad del pueblo, y acordase las
medidas mas oportunas para evitar todas desgracias, y asegurar nuestra
suerte venidera: consultando por este medio este Ayuntamiento el mejor
órden y la conservacion, integridad de estos dominios, bajo la
dominacion del Sr. D. Fernando VII; y habiéndolo verificado ayer dia con
toda la solemnidad que corresponde, y con la dignidad y decoro que es
propio de este pueblo leal y generoso, ha acordado dicho Congreso, á
pluralidad de votos, que V. E. debe cesar en el egercicio de su
autoridad, y esta recaer en el Ayuntamiento, segun aparece del adjunto
certificado del Actuario, el cual servirá á V. E. de bastante
comprobante, en atencion á que las circunstancias críticas y urgentes no
dan tiempo á estender testimonio de la acta. Pero este Ayuntamiento,
siguiendo siempre las ideas de conciliar el respeto de la autoridad con
la tranquilidad pública, ha deliberado, como único medio para
conseguirlo, el nombrarle á V. E. acompañados en el egercicio de sus
funciones, hasta que convocada la Junta general del virreinato,
resuelva lo que juzgue conveniente. Lo que participa á V. E. para su
perfecta inteligencia.
Dios guarde á V. E. muchos años. Sala Capitular de Buenos Aires Mayo 23
de 1810.