"Acabo de recibir el oficio de V. E. de esta fecha, ahora que son las
diez de la mañana, por medio de sus dos Diputados, á efecto de ponerlo
en mis manos; y enterado de su contesto, estoy desde luego pronto á
acordar á V. E., como lo ejecuto, el permiso que solicita para el fin y
con las condiciones que me indica en su citado: mediante lo que, luego
que V. E. me participe el dia en que ha de celebrarse el Congreso que se
ha propuesto, dispondré que se aposten las partidas que V. E. solicita,
en las avenidas de las bocas calles de la plaza, con los fines de
evitar, segun corresponde al mejor servicio de S. M. y tranquilidad
pública de esta ciudad, cualquier tumulto ó conmocion que pudiera
ocurrir; como igualmente para que solo permitan entrar en ella á los
vecinos de distincion, que por medio de la esquela de convocacion
acrediten en debida forma haber sido llamados por V. E. al efecto. Y
espero del discernimiento constante, y acreditada fidelidad de V. E. é
interes que siempre ha manifestado por el bien público de esta ciudad,
que como su Representante, esforzará todo el celo que lo caracteriza y
distingue, á fin de que nada se egecute ni acuerde que no sea en
obsequio del mejor servicio de nuestro amado Soberano, el Sr. D.
Fernando VII, integridad de estos sus dominios y completa obediencia al
supremo gobierno nacional que lo represente durante su cautividad: pues
que, como V. E. sabe bien, es la monarquía una indivisible, y por lo
tanto debe obrarse con arreglo á nuestras leyes, y en su caso, con
conocimiento ó acuerdo de todas las partes que la constituyen, aun en la
hipotesis arbitraria de que la España se hubiese perdido enteramente, y
faltase en ella el gobierno supremo representativo de nuestro legítimo
Soberano.
Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires, 21 de Mayo de 1810.