PANTOJA. Temo alguna contrariedad. Si yo pudiera... (_Queriendo ir y sin
atreverse._)
BALBINA (_volviendo presurosa del jardín_). ¡Pobre niña...! Clamando por
su madre... Se ha sentado en la boca de la gruta, rodeada de los
niños... y no hay quien la mueva de allí...
PANTOJA. ¿Y Máximo?
BALBINA. Lleno de confusión, como todos nosotros, que no entendemos...
Voy a dar parte[100] a la señora...
PANTOJA. No, no. ¿Han venido la Superiora y las Hermanas?
BALBINA. Ahí están.
PANTOJA. No diga usted nada a la señora. Entre en la casa y espere mis
órdenes.
BALBINA. Bien, señor.
PANTOJA (_indeciso y como asustado_). Por primera vez en mi vida no
acierto a tomar una resolución. Iré allá. (_Al fondo del jardín._) No...
¿Esperaré? Tampoco. (_Resolviéndose._) Voy. (_A los pocos pasos le
detiene Máximo, que muy agitado y colérico viene del jardín._)