TODOS (_menos Electra_). ¿Qué?
BALBINA. ¡Ay, lo que ha hecho la señorita!
ELECTRA (_aparte, dando una patadita_). Me han descubierto.
BALBINA. ¡Jesús, Jesús!... ¡Qué diabluras se le ocurren...! (_Riendo._)
¡Vaya que...! En el nombre del Padre...
EVARISTA (_impaciente_). Acaba...
ELECTRA. Confesaré si me dejan. Ha sido que...
BALBINA. Fue a casa de Don Máximo, y le robó... porque ha sido como un
robo... muy salado, eso sí.
DON URBANO. ¿Pero qué...?
BALBINA. El niño chiquitín. (_Miran todos a Electra, que pronto se
repone del susto, y adopta una actitud serena y grave._)
EVARISTA. ¡Pero, hija...!
PANTOJA. ¡Niña, niña!
BALBINA. Estaba en su casa dormidito. Entraron de puntillas la señorita
y esa loca de Patros... cargaron con él, y acá nos le han traído.
EVARISTA. Es absurdo.
PANTOJA (_disimulando su irritación_). Además, poco decente.
ELECTRA (_con efusión_). Tía, ¡le quiero tanto...! ¡y él a mí!
MARQUÉS (_entusiasmado_). ¡Qué chiquilla!
CUESTA. Merece indulgencia.
EVARISTA. Máximo estará furioso...
BALBINA. José corrió a enterarse. Pronto sabremos...
DON URBANO. ¿Y el crío, dónde está?
BALBINA. En el cuarto de Patros le escondió la señorita con el propósito
de llevárselo por la noche a su cuarto, y tenerle allí consigo. (_Risas
de los caballeros, menos Pantoja, que frunce el ceño_). Despertó el
chiquillo hace poco, y Patros le dio un bizcocho para que se
entretuviera... Yo que lo oigo... acudo allá, y me le veo... ¡Virgen...!
quiero cogerle, él no se deja... tengo que darle azotes...
ELECTRA (_corriendo hacia la izquierda con instintivo impulso_). ¡Alma
mía!
PANTOJA (_quiere detenerla_). No.
EVARISTA (_la coge por un brazo_). Aguarda.
BALBINA (_en la puerta de la izquierda_). Desde aquí se oyen sus
chillidos.
ELECTRA. ¡Pobrecito mío!
EVARISTA. Que le lleven a su casa.
ELECTRA. Nadie le toque... Es mío. (_Forcejeando se desprende de
Evarista y Pantoja, que quieren sujetarla, y con veloz carrera se va por
la izquierda._)