CUESTA, DON URBANO, EVARISTA, PANTOJA.

EVARISTA (_con tristeza y desaliento_). Ya ve usted, Leonardo...

CUESTA. La tranquilidad con que se ha dejado sorprender sus secretos

revela que hay en todo ello poca o ninguna malicia.

EVARISTA. ¡Ay! no opino lo mismo, no, no...

PANTOJA (_por el foro algo sofocado_). Aquí están... y también Cuesta,

para que no pueda uno hablar con libertad...

EVARISTA (_gozosa de verle_). Al fin parece usted... (_Se forman dos

grupos: a la izquierda, Cuesta sentado, Don Urbano en pie; a la derecha,

Pantoja y Evarista sentados._)

PANTOJA. Vengo a contar a usted cosas de la mayor gravedad.

EVARISTA (_asustada_). ¡Ay de mí! Sea lo que Dios quiera.

PANTOJA (_repitiendo la frase con reservas_). Sea lo que Dios quiera...

sí... Pero queramos lo que quiere Dios, y apliquemos nuestra voluntad a

producir el bien, cueste lo que cueste.

EVARISTA. La energía de usted fortifica mi ánimo... Bueno...¿y qué...?

PANTOJA. Hoy en casa de Requesens, han hablado de la chiquilla en los

términos más desvergonzados. Contaban que acosada indecorosamente del

enjambre de novios, se deleita recibiendo y mandando cartitas a todas

horas del día.

EVARISTA. Desgraciadamente, Salvador, las frivolidades de la niña son

tales, que aun queriéndola tanto, no puedo salir a su defensa.

PANTOJA (_angustiado_). Pues oiga usted más, y entérese de que la

malicia humana no tiene límites. Anoche el Marqués de Ronda, en la

tertulia de su casa, delante de Virginia, su santa esposa, y de otras

personas de grandísimo respeto, no cesaba de encomiar las gracias de

Electra en términos harto mundanos, repugnantes.

EVARISTA. Tengamos paciencia, amigo mío...

PANTOJA. Paciencia... sí, paciencia; virtud que vale muy poco si no se

avalora con la resolución. Determinémonos, amiga del alma, a poner a

Electra donde no vea ejemplos de liviandad, ni oiga ninguna palabra con

dejos maliciosos...

EVARISTA. Donde respire el ambiente de la virtud austera...

PANTOJA. Donde no la trastorne el zumbido de los venenosos pretendientes

sin pudor... En la crítica edad de la formación del carácter, debemos

preservarla del mayor peligro, señora, del inmenso peligro...

EVARISTA. ¿Cuál es?

PANTOJA. El hombre. No hay nada más malo que el hombre, el hombre...

cuando no es bueno. Lo sé por mí mismo: he sido mi propio maestro. Mi

desvarío, de que curé con la gracia de Dios, y después mi triste

convalecencia, me enseñaron la medicina de las almas... Déjeme, déjeme

usted... Yo salvaré a la niña... (_Le interrumpe Don Urbano, que pasa al

grupo de la derecha._)

DON URBANO (_dando interés a sus palabras_). ¿Saben lo que me dice

Cuesta? Pues que entre la cáfila de novios hay un preferido. Electra

misma se lo ha confesado.

EVARISTA. ¿Y quién es? (_Pasa de la derecha a la izquierda, quedando a

la derecha Pantoja y Urbano._)

DON URBANO (_a Pantoja_). Esto podría cambiar los términos del problema.

PANTOJA (_malhumorado_). ¿Pero esa preferencia qué significa? ¿Es un

afecto puro, o una pasioncilla inmoderada, febril, de éstas que son el

síntoma más grave de la locura del siglo? (_Muy excitado, alzando el

tono._) Porque hay que saberlo, Urbano, hay que saberlo.

DON URBANO. Lo sabremos...

PANTOJA (_pasando junto a Cuesta_). Y usted, amigo Cuesta, ¿no la

interrogó?...

EVARISTA (_en el centro a Don Urbano_). Tú procura enterarte...

CUESTA (_algo molesto ya, contestando a Pantoja_). Paréceme que

despliegan ustedes un celo extremado y contraproducente.

PANTOJA (_con suavidad que no oculta su altanería_). El celo mío,

queridísimo Leonardo, es lo que debe ser.

CUESTA (_un poco herido_). Yo, como amigo de la familia, creí...

PANTOJA (_llevándose a Don Urbano hacia la derecha_). Cuesta se mete

demasiado en lo que no le importa.

CUESTA (_a Evarista, sin cuidarse de que le oiga Pantoja._) Nuestro buen

Pantoja se introduce con demasiada libertad en el cercado ajeno.

EVARISTA (_sin saber qué explicación darle_). Es que... como amigo

nuestro muy antiguo y leal...

CUESTA. Yo también lo soy.

DON URBANO (_mirando al foro_). Ya está aquí el Marqués.

Electra · 第 82 / 170 题