DON URBANO, JOSÉ, _que entran por el foro a punto que salen las
muchachas_.
DON URBANO. ¿Quién sale por ahí?
JOSÉ. Es Patros, señor.
DON URBANO. Con que... Cuéntame.
JOSÉ. Ya son cinco los que hacen el oso[49] a la señorita: cinco, vistos
por mí. ¡Sabe Dios los que habrá por bajo cuerda!
DON URBANO. ¿Y qué hacen? ¿Rondan la casa?
JOSÉ. Dos por la mañana, dos por la tarde, y el más chiquitín de sol a
sol.
DON URBANO. ¿Has observado si hay comunicación entre la ventana del
cuarto de Electra y la calle, por medio de cestilla o cuerda telefónica?
JOSÉ. No he visto nada de eso. Pero yo, que los señores, pondría a la
señorita en las habitaciones de allá. (_Por la izquierda._)
DON URBANO. ¿Y alguno de esos mequetrefes suele colarse al jardín?
JOSÉ. ¡No le daría mal estacazo!