El licenciado Pedro Díaz, jurisconsulto, que fué de los primeros que

pusieron las comedias en estilo; el licenciado Cepeda; el licenciado

Poyo, sacerdote; el licenciado Berrio, insigne letrado y tan conocido de

los Consejos del Rey nuestro Señor, el licenciado D. Francisco de la

Cueva, tan docto y tan celebrado coma sabemos de todos los ingenios de

España; el licenciado Miguel Sánchez, secretario del Ilustrísimo de

Cuenca; el maestro Valdivieso, capellán del Ilustrísimo de Toledo y cura

de Santorcaz; el Dr. Vaca, cura y beneficiado en Toledo; Lupercio

Leonardo de Argensola, secretario de la Emperatriz y después del rey de

Nápoles; el licenciado Martín Chacón, familiar del Santo Oficio; el Dr.

Tárrega, canónigo del Aseo de Valencia; Gaspar Aguilar, secretario del

duque de Gandía; Juan de Quirós, jurado de Toledo; el Dr. Angulo,

regidor de Toledo y su alcalde de Sacas; D. Guillén de Castro, capitán

del Grao de Valencia; D. Diego Jiménez de Enciso, caballero de Sevilla;

Hipólito de Vergara; el maestro Ramón, sacerdote; el licenciado

Justiniano; D. Gonzalo de Monroy, regidor de Salamanca; el Dr. Mira de

Mescua, capellán de los Reyes de Granada; el licenciado Mejía de la

Cerda, relator de la Chancillería de Valladolid; el licenciado Navarro,

colegial de Salamanca; D. Francisco Quevedo Villegas, caballero de la

Orden de Santiago, señor de la villa de la Torre de Juan Abad; Luis

Vélez de Guevara, gentilhombre del conde de Saldaña; D. Luis de Gonzaga,

prebendado de la Santa Iglesia de Córdoba, y Lope de Vega Carpio,

secretario del duque de Alba y del conde de Lemos.

[43] En la biblioteca del duque de Osuna se conserva una comedia de

Cepeda titulada _El amigo el enemigo y á las veces lleva el hombre á su

casa con quien llore_, con la licencia para la representación del año de

1626, que parece ser de las últimas obras dramáticas de Joaquín Romero

de Cepeda.

[44] Baena: _Hijos ilustres de Madrid_.

[45] Esta comedia, ya en vida del poeta, fué la más estimada de las

suyas. Lope de Vega dice en la dedicatoria de su comedia _Muertos

vivos_, á Damián Salustrio del Poyo: «Lo que la antigüedad llamaba

llevar vasos á Samo, esto es, dirigir á V. M. una comedia, habiendo las

muchas que ha escrito adquirido tanto nombre, particularmente _La

próspera y adversa fortuna del condestable Don Ruy López de Avalo_, que

ni antes tuvieron ejemplo, ni después imitación.»

[46] V. el _Ragguaglio di Parnasso del sign. Fabio Franchi_ (Essequie

poetiche álla morte di Lope de Vega). tomo XXI, pág. 63 de las obras

sueltas de Lope.

[47] Doce autos sacramentales y dos comedias divinas del maestro José de

Valdivieso: Toledo, 1622.

Los autos contenidos en este volumen, hoy muy raro, son: _El villano en

su rincón_, _El hospital de locos_, _Los cautivos libres_, _El phénix de

amor_, _La amistad en el peligro_, _Psiquis y Cupido_, _El hombre

enamorado_, _Las ferias del alma_, _El peregrino_, _La serrana de

Plasencia_, _El hijo pródigo_, _El árbol de la vida_. Las dos comedias

se titulan, _El nacimiento de la mejor_ y _El Angel de la guarda_.

Hállanse otros autos de Valdivieso en la colección siguiente: _Navidad y

Corpus Christi_, festejados por los mejores ingenios de España: Madrid,

1644.

Este volumen, además de algunos entremeses de Luis de Benavente, y de

loas de diversos autores, contiene los siguientes autos:

_El divino Jasón_, auto sacramental, de D. Pedro Calderón.

_La mayor soberbia humana de Nabucodonosor_, auto sacramental, del Dr.

Mira de Mescua.

_La mesa redonda_, auto sacramental, de Luis Vélez de Guevara.

_El tirano castigado_, auto del nacimiento de Cristo, de Lope de Vega.

_El premio de la limosna_, auto sacramental, del Doctor Felipe Godínez.

_El caballero del Febo_, auto sacramental, de D. Francisco de Rojas

Zorrilla.

_Las santísimas formas de Alcalá_, auto sacramental, del Dr. D. Juan

Pérez de Montalbán.

_El sol á media noche_, auto del nacimiento de Christo, de Mira de

Mescua.

_La gran casa de Austria_, auto sacramental, de Don Agustín Moreto.

_Entre día y noche_, auto sacramental, del maestro José de Valdivieso.

_La cena de Baltasar_, auto sacramental, de D. Pedro Calderón.

_La madrina del cielo_, auto de Nuestra Señora del Rosario, de D. Alvaro

Cubillo de Aragón.

_La amiga más verdadera_, auto de Nuestra Señora del Rosario, de D.

Antonio Coello.

_El nacimiento de Christo Nuestro Señor_, del maestro José de

Valdivieso.

_El nacimiento de Christo Nuestro Señor_, de Lope de Vega.

[48] Entre los manuscritos de la misma biblioteca de Osuna, cuéntanse

las comedias siguientes de Andrés de Claramonte:

_De lo vivo á lo pintado._

_El mayor Rey de los Reyes._

_El tao de San Antón._

_El horno de Constantinopla._

_El atahúd para el vivo y el thálamo para el muerto._

_De los méritos de amor el silencio es el mayor._

La noticia de Casiano Pellicer, de haber muerto Claramonte en 1610, es

falsa, porque D. Agustín Durán poseía manuscrito el original de sus

dramas _La infeliz Dorotea_, con la fecha de 1622, y _La católica

princesa Leopolda_, de 1612.

[49] En la rica colección del duque de Osuna existen algunas comedias de

poetas dramáticos antiguos, mencionados en la loa de Agustín de Rojas,

cuyas obras se creían perdidas, como, por ejemplo:

_Los ojos del cielo_, compuesta por el licenciado Justiniano. Sacóse en

Valladolid, 30 de março de 1615. (En otro manuscrito de esta pieza, que

poseía Durán, llevaba la misma el título de _La abogada de los ojos_,

_Santa Lucía_, llamándose el autor el licenciado Lucas Justiniano.)

_La famosa toledana_, hecha por el jurado Juan de Quirós, vecino de

Toledo.

_Comedia del bruto Ateniense_, compuesta del licenciado Gaspar de Mesa,

año de 1602, autógrafa, con la firma del mismo Gaspar de Mesa.

Doy aquí también noticia de algunos otros manuscritos de la misma

biblioteca de Osuna, que por llevar las fechas, pueden servir de punto

de partida para ulteriores investigaciones.

_La loca del cielo_, de D. Diego de Villegas, con la licencia de 1625.

_El levantamiento del ilustre Teófilo_, anónima, con la fecha del año

1619.

_La inclinación española_, anónima, 1617.

_Mientras yo podo las viñas..._ de Agustín Castellano, 1610.

_La paciencia en la fortuna_, anónima, con licencia de 1615.

_El burlado burlador_, anónima, acabóse en 1627.

_El bastardo de Castilla_, anónima, con licencia de 1641.

_Los contrarios parecidos, desdicha venturosa y confusa Inglaterra_,

anónima, 1642.

_La esclava del cielo, Santa Engracia_, anónima, licencia de 1619.

_Los condes de Montalbo_, autógrafa, de Roque Francisco Romero, acabóse

año de 1638.

_San Mateo en Etiopía_, anónima, 1639.

_Fingir la propia verdad_, de Alonso de Osuna, licencia de 1641.

_El campo de la Berda_, anónima, licencia de 1635.

_Bellaco sois, Gómez_, anónima, licencia de 1640.

_Auto del labrador de la Mancha_, anónima, 1615.

_La aurora del sol divino_, de Francisco de Monteser, licencia de 1640.

_Más pesan pajas que culpas_, autógrafo de Francisco Llobregat, 1659.

_Poder y amor compitiendo_, de Francisco de la Calle, autógrafo de 1675.

_Los tres hermanos del cielo y mártires de Carlete_, anónima, 1660.

_El vaquero Emperador_, anónima, licencia de 1672.

_Pachecos y Palomeques_, de D. José Antonio García de Prado, licencia de

1674.

_El mejor maestro Amor_, de D. Manuel González de Torres, licencia de

1683.

_Amar sin favorecer_, de Román Montero, 1660.

_Casarse sin hablarse_, anónima, licencia de 1641.

_Vida y muerte de San Blas_, de Francisco de Soto, licencia de 1641.

De los manuscritos de D. Agustín Durán, mencionaré también:

_La despreciada querida_, de José Antonio García de Prado, autógrafa,

acabada en París el 1.º de agosto de 1625.

_Venganzas hay, si hay injurias_, autógrafa, de Antonio de Batres, con

licencia de 1632.

_El divino portugués San Antonio do Padua_, de Bernardino de Obregón,

fecha en 1623.

_Hallar la muerte en sus zelos_, de D. Félix Pardo de Lacasta, á 1659.

_El noble siempre es valiente_, autógrafa, de Fernando de Zárate; y el

_Auto del hospital_, de Roque de Caxés, autógrafa, con la fecha de 14 de

julio de 1609.

[50] _Biblioteca nueva de los escritores aragoneses que florecieron

desde el año de 1500 hasta el de 1802_, por Don Félix de Latassa y

Ortiz: Pamplona, 1798-1802.

[51] A esta serie pertenecen, sin duda, algunos otros, como, por

ejemplo, Enciso y Godínez; pero como las obras de éstos, que conocemos,

caen en época algo posterior, haremos mención de ellos más adelante.

[52] Se ha reimpreso de nuevo en _El Parnaso español_, de Sedano.

[53] D. Nicolás Antonio: _Bib. nova_.

[54] Francisco Cascales hubo de modificar más tarde sus ideas rigurosas

acerca de la comedia. En sus _Cartas filológicas_, Murcia, 1634, se

encuentra una á _Lope de Vega en defensa de las comedias y de la

representación dellas_, cuyo principio dice así:

«Muchos días ha, Señor, que no tenemos en Murcia comedias: ello deve ser

porque aquí han dado en perseguir la representacion, predicando contra

ella, como si fuera una secta ó gravísimo crimen. Yo he considerado la

materia y visto sobre ella mucho, y no hallo causa urgente para el

destierro de la representacion, antes bien muchas en su favor, y tan

considerables, que si oi no hubiera comedia ni theatro dellas en nuestra

España se devieran hazer de nuevo por los muchos provechos y frutos que

dellas resultan. A lo menos á mi me lo parece. V. m. se sirva de oirme

un rato por este discursillo, y decirme lo que siente, y pasar la pluma

como tan buen crítico, por lo que fuere digno de asterisco; que siendo

V. m. el que mas a ilustrado la poesia comica en España, dandole la

gracia, la elegancia, la valentia y ser que oi tiene, nadie como V. m.

podria ser el verdadero censor, etc.»

[55] Lope de Vega.

[56] Tablillas de San Lázaro, especie de cascabeles con los cuales se

recogían las limosnas para los hospitales.

[57] Quevedo, en su _Perinola contra el Dr. Montalbán_, inserta un par

de versos de ese sastre de Toledo, que copiamos aquí por lo curiosos:

Si de aqueste pelo á pelo

Pelícano vengo á hacer,

La piel del diablo recelo;

Y pues tercio en su querer,

Quiero ser su terciopelo.

Probablemente son éstos los únicos restos que han llegado hasta nosotros

de esta poesía singular de sastres.

[58] Fórmula que los autores de entonces ponían al fin de sus

manuscritos.

[59] Esto parece una alusión sarcástica á las comedias posteriores de

Cervantes.

[60] En los _Hijos ilustres de Sevilla_, por Don Fermín Arana de

Valflora, Sevilla, 1791, se omite su nombre.

[61] En una hoja volante, titulada _Carta de un cortesano á uno de los

señores obispos destos reynos, Madrid y noviembre 18 de 1623_, se dice:

_Han dado hábito á Don Diego Ximénez de Enciso, veinte i quatro de

Sevilla_. Montalván, en su _Para todos_, celebra particularmente _Los

Médicis de Florencia_, de Enciso, que califica de regla y arquetipo de

todas las grandes comedias.

[62] Baena: _Hijos ilustres de Madrid_.--D. Nicolás Antonio.

[63] La colección de las comedias de Montalbán (comedias de Juan Pérez

de Montalbán, tomo I: Alcalá, 1638; tomo II: Madrid, 1639, y después los

dos en Valencia, 1652), contiene sólo 24 títulos, pero existen otras

muchas sueltas.

[64] La edición más antigua es de Huesca, de 1633. Entre los diversos

materiales incluídos en esta obra, hay también un catálogo de escritores

y poetas famosos, naturales de Madrid, importante para la historia de la

literatura española, puesto que por ellos se puede fijar la época de la

vida de muchos autores, sobre los cuales faltan de todo punto datos

cronológicos.

[65] Curiosa seguramente es la anécdota que sigue. Un día se encontraban

juntos en la corte Quevedo y Montalbán; estaba expuesto un cuadro de

Velázquez, y el Rey y los cortesanos lo examinaban y juzgaban. El cuadro

representaba á San Jerónimo, azotado por ángeles por leer libros

profanos. Montalbán, por indicación del Rey, improvisó los versos,

Los ángeles a porfía

Al Santo azotes le dan

Porque á Cicerón leía...

Y Quevedo entonces, interrumpiéndolo, terminó la estrofa de esta manera:

Cuerpo de Dios, ¡qué sería

Si leyera á Montalbán!

[66] De las comedias manuscritas de Montalbán, del duque de Osuna,

llevan fecha del año:

_La deshonra honrosa_, 1622;

_Como padre y como Rey_, 1629, y

_La ventura en el engaño_, 9 de mayo de 1630.

[67] D. Agustín Durán en su introducción á la _Talía Española_: Madrid,

1834.--D. Nicolás Antonio.--Montalbán: _Para todos; Hijos ilustres de

Madrid._

[68] Así lo dice el mismo en _Los Cigarrales de Toledo_: Madrid, 1621.

[69] Aquéllos en el tomo segundo de las comedias, éstos en _Deleitar

aprovechando_: Madrid, 1635. La extrema rareza de la colección de las

comedias de Tirso, que se halla completa en la biblioteca del Sr.

Ternaux-Compans, y que me ha sido facilitada todo el tiempo necesario

por la bondad de su dueño, es digna de ser conocida con exactitud, y con

tanto más motivo, cuanto que ningún bibliógrafo ha dado noticia de ella.

Consta de cinco partes en este orden:

Parte primera de las comedias del maestro Tirso de Molina, publicada por

el autor: Madrid, 1627. 4º, reimpresa en Valencia en 1631.

_Palabras y plumas, El pretendiente al revés, El árbol del mejor fruto,

La villana de Vallecas, El melancólico, El mayor desengaño, El castigo

del pensé que..._ (dos partes), _La gallega Mari-Hernández, Tanto es lo

de más como lo de menos_ (el rico avariento), _La celosa de sí misma_.

Duran, en su _Talía española_, y después de él Ochoa, afirma que la

edición de esta parte se hizo en el año 1616; pero esto no es posible,

porque la comedia _La villana de Vallecas_, una de las incluídas en la

misma, no se escribió antes del año de 1620, como resulta de una carta,

que la precede, fecha en 25 de marzo de 1620, y de otras alusiones á

sucesos de la misma época. Si aparece, por tanto, alguna edición de

1616, la portada no puede ser auténtica, cosa, por lo demás, no rara,

cuando se trata de libros españoles.

Parte segunda de las comedias, etc., publicada por el autor: Madrid,

1627, y reimpresa también en Madrid, en 1635.

_La Reina de los Reyes, Amor y celos hacen discretos, Quien habló pagó,

Siempre ayuda la verdad, Los amantes de Teruel, Por el sótano y por el

torno, Cautela contra cautela, La mujer por fuerza, El condenado por

desconfiado, Don Alvaro de Luna_ (dos partes), _Esto sí que es

negociar_.

En la dedicatoria de este volumen dice Tirso al gremio de libreros de

Madrid, que les dedica cuatro en su nombre, por ser suyas, y las ocho

restantes en nombre de su autor, el cual, sin saber por qué, las expuso

ante sus puertas. Por consiguiente, cuatro de las comprendidas en esta

parte, de las doce de que consta, son de nuestro poeta, y ya que él no

dice cuáles son, menester es averiguarlo. Acerca de dos de ellas no cabe

duda ninguna, porque _Amor y celos hacen discretos_ termina con las

palabras

Dad ánimo á vuestro Tirso

Para que despacio os sirva;

y _Por el sótano y por el torno_, con estas otras:

... esto sirva

De entretener solamente;

No porque haya estas malicias,

Que por el sótano y torno

Tirso escribe, mas no afirma.

La tercera es, seguramente, _Esto sí que es negociar_, arreglo corregido

de _El melancólico_, inserto en el primer tomo; y en cuanto á la cuarta,

lo es _El condenado por desconfiado_, de la cual hablaremos después.

Las otras ocho comedias de este tomo son todas de mucho mérito. _La

mujer por fuerza_ es en todo como las de nuestro Tirso, y suponiendo que

no sea él el autor, la escribió un poeta de mucho talento, que imitó con

tanta habilidad como destreza el estilo de su famoso coetáneo. _Cautela

contra cautela_ fué copiada después por Moreto en _El mejor amigo el

Rey_, y _Siempre ayuda la verdad_, y por Matos Fragoso en _Ver y creer_.

De _Los amantes de Teruel_ tratamos ya en ocasión oportuna. _La Reina de

los ángeles_ celebra la victoria de los cristianos sobre los mahometanos

en la toma de Sevilla por San Fernando.

Parte tercera de las comedias, etc., publicada por Francisco Lucas de

Avila, sobrino del autor: Tortosa, 1634; reimpresa en Madrid, en 1652.

_Del enemigo el primer consejo_, _No hay peor sordo que el que no quiere

oir_, _La mejor espigadera_, _Averígüelo Vargas_, _La elección por la

virtud_, _Ventura te dé Dios, hijo_, _La prudencia en la mujer_, _La

venganza de Tamar_, _La villana de la Sagra_, _El amor y la amistad_,

_La fingida Arcadia_, _La huerta de Juan Fernández_.

Parte cuarta: Madrid, 1635.

_Privar contra su gusto_, _Celos con celos se curan_, _La mujer que

manda en casa_, _Antona García_, _El amor médico_, _Doña Beatriz de

Silva_, _Todo es dar en una cosa_, _Las amazonas en las Indias_, _La

lealtad contra la envidia_, _La peña de Francia_, _Santo y sastre_, _Don

Gil de las calzas verdes_.

Parte quinta: Madrid, 1636.

_Amar por arte mayor_, _Escarmientos para el cuerdo_, _Los lagos de San

Vicente_, _El Aquiles_, _Marta la piadosa_, _Quien no cae no se

levanta_, _La república al revés_, _Vida y muerte de Herodes_, _La dama

del olivar_, _Santa Juana_ (dos partes).

En _Los Cigarrales de Toledo_ están incluídas _El vergonzoso en

Palacio_, _Cómo han de ser los amigos_ y _El celoso prudente_.

Y sueltas se hallan también las siguientes:

_El caballero de gracia_, _El cobarde más valiente_, _Amar por señas_,

_El burlador de Sevilla_, _Desde Toledo á Madrid_, _La firmeza en la

hermosura_, _El honroso atrevimiento_, _La joya de las montanas_ (Santa

Orosia), _Quien da luego da dos veces_, _Los balcones de Madrid_, _La

ventura con el nombre_, _La condesa bandolera_, _Las quinas de

Portugal_.

[70] El suceso, en que se funda, se halla en Maffei, _Historiarum

indicarum_, libri XVI, 1593, fol., y en _Les Histoires memorables_, de

Goulard; también un portugués, Jerónimo de Corte Real, lo desenvuelve en

una poesía narrativa, titulada _Naufragio de Manuel de Lora de

Sepúlveda_: Lisboa, 1594, 4. Camoëns alude también á este suceso en las

_Luisiadas_, canto 5.º, est. XLVI-XLVII. La comparación del desarrollo

histórico de este hecho con la dramatización del mismo, no deja de ser

interesante, porque demuestra el ingenio, el arte y el cálculo de Tirso

para revestirlo de su forma poética.

[71] En la recepción de Académico de la Real Academia Española del

popular poeta D. José Zorrilla, el 31 de mayo de 1885, contestóle, á

nombre de tan ilustre Corporación, el Excmo. Sr. Marqués de Valmar; y en

su discurso se ocupa, entre otras cosas, en exponer sus conceptos,

relativos al origen y vicisitudes históricas del _Don Juan Tenorio_ de

aquel poeta, quizás el drama moderno español más popular. El señor

Marqués, hombre muy instruído y versado en nuestra literatura, atribuye

á Tirso de Molina, en su _Burlador de Sevilla_, la creación del tipo del

famoso héroe popular, investigando su genealogía dramática, desde _El

infamador_, de Juan de la Cueva, hasta nuestros días.

Posible es que tenga razón el señor Marqués de Valmar; pero, á nuestro

juicio, aunque siempre con la natural sospecha del probable error que

nos inspira nuestro ningún mérito comparado con los muchos del docto

Académico, creemos que, si bien Tirso de Molina pudo tener presente la

comedia de Juan de la Cueva, ó por lo menos, reminiscencias de ella, se

fundó principalmente, para escribir la suya de _El Burlador_, en _La

fianza satisfecha_, de Lope de Vega, no sólo porque las obras del fénix

de los ingenios sirvieron con frecuencia de base á las del insigne

fraile de la Merced (y eso que no conocemos muchas de las de Lope, que

acaso puedan haber inspirado otras de Tirso), sino también porque el

pensamiento fundamental de _La fianza satisfecha_ y de _El Burlador de

Sevilla_, es en el fondo el mismo: pensamiento profundísimo,

eminentemente católico y religioso, y del cual no se halla vestigio

alguno en la obra de Zorrilla. El personaje de Don Juan es, sin duda

alguna, creación del maestro Tirso, aunque no todo original suyo; pero

el móvil dramático del autor es idéntico en todo al de Lope en _La

fianza satisfecha_. Ese pensamiento fundamental es la muletilla de

hombre despreocupado, que ve la muerte lejos, muy semejante al famoso

_Tan largo me lo fiáis_ de _El Burlador de Sevilla_, de que habla el

señor Marqués, y expresada por Lope en _La fianza_, de esta manera:

Que lo pague Dios por mí

Y pídamelo después.

Repetimos que desconfiamos de nuestro juicio; pero este pensamiento

fundamental de las dos obras de Lope y de Tirso, distingue á ambas

esencial, profunda y preferentemente de todas las imitaciones, que se

han hecho después, haciéndolas también superiores á todas ellas.--(_El

T._)

[72] La tradición de los crímenes y muertes de _Don Juan Tenorio_ se

funda en un acontecimiento que, al parecer, sólo se ha transmitido por

la tradición oral, puesto que los Anales de Sevilla nada dicen acerca de

este punto. Viardot afirma, en sus estudios sobre España, que el

sepulcro del Comendador existía en el último siglo en Sevilla; pero se

deduce de las últimas palabras de la comedia que fué trasladado á San

Francisco de Madrid mucho tiempo antes.

Este mismo escritor francés indica que la familia de los Tenorios existe

todavía en Sevilla. Yo, durante mi residencia en esta ciudad, y curioso

de conocer á uno de los descendientes del célebre Don Juan, porque

quizás me comunicara noticias desconocidas de sus antepasados, averigüé

sólo, con sentimiento, que esa familia distinguida había desaparecido

hacía ya largo tiempo. La tradición, sin embargo, subsiste en el pueblo,

y yo vi vender en las plazas de Sevilla hojas sueltas impresas en que se

refería esa historia en forma de romance.

[73] Riccoboni: _Histoire du theatre italien_, tomo I, pág. 47.

[74] Hippolyte Lucas: _Histoire du theatre français_: París, 1843, págs.

395 y 397.

[75] Curioso sería saber de dónde ha tomado Coleridge la noticia en sus

notas al _Don Juan_, de Byron, de que la más antigua forma dramática de

la tradición de _El Convidado de piedra_ es una comedia religiosa,

llamada _El ateista fulminado_, acomodada después al teatro mundano por

Tirso de Molina. No he descubierto rastro alguno de la existencia de

semejante composición.

Un artículo del núm. 117 de la _Quarterly review_, de Richard Ford, el

autor del _Manual del viajero en España_, sostiene que el personaje

histórico, origen de la tradición de _El Convidado de piedra_, lo fué un

Juan Tenorio, mayordomo, nombrado varias veces, de D. Pedro _el Cruel_,

en la _Crónica_ de este soberano. Pero, como el mismo Ford indica, el

nombre de Juan aparece antes á menudo en la familia, muy numerosa, de

los Tenorios; y como no aduce ningún hecho relativo á esa tradición,

porque dicha _Crónica_ nada dice tampoco, no se puede comprender por qué

este Tenorio ha de ser precisamente el famoso Don Juan.

Además de las imitaciones francesas de la comedia de Tirso, ya citadas,

hay también una de Thomás Corneille, _Le festin de pierre_, y además

otra, de 1667, de Rosimont, titulada _L'Atheê foudroyé_. La imitación

italiana más antigua de este asunto es la de Lione Allacci: _Il

Convitatto di pietra, rappresentazione di Onofrio Giliberto, di Jolofra.

Napoli_, 1652. La obra del mismo título, y más conocida, de Cicognini,

apareció por primera vez á fines del siglo XVII.

[76] Cuéntase en la _Hystoria ó descripcion 73 de la imperial cibdad de

Toledo, con todas las cosas acontecidas en ella desde su principio y

fundacion_, etc. En Toledo, por Juan Ferrer, 1551 y 1554, fol.

Historia de la literatura y del arte dramático en España, tomo III · 第 24 / 24 段