Con sed el caminante no desea
Lo medio que yo á vos la clara fuente,
Al bien que el alma y cuerpo señorea,
Jamas podré pasar por otra puente;
El día tarda mucho aun que así sea,
Y cómprolo á mi costa caramente,
Mas él ha de llegar tarde ó temprano
Si muerte no le estorba y va á la mano.
No puedo de esperanza ser privado,
Pues como el mayor bien á vos deseo,
Y cosa no os estorba haberme dado
Vuestro querer, el cual jamas poseo;
Si yo en mi pensamiento os he alojado,
Imaginando ver lo que no veo,
Sin él no puede haber deleite junto,
Y todo, si no es él, será difunto.
Delante de mí está un monte de dolores
En ver que nadie basta á contentarme;
Menoscabar podría mis amores,
Los vuestros no queriendo remediarme:
Yo bajo si ellos bajan á menores
Y si de alto caen no hay curarme;
Así que cierto su caida temo,
Que á todo extremo es dado otro extremo.
Mil veces me veréis á Dios rogando,
La cosa que está en vos muy grande parte
Y el gran poder de amor está invocando
Que alcance mi querer del vuestro parte:
Y entónces iréis su extremo experimentando,
Si en vos hallan lugar por algun arte,
Porque en el más dispuesto entrarse vemos,
Pudiendo contrastalle no queremos.
Por una parte con temor de olvido
Saber nuevas de vos, señora, temo,
Por otra por sabello estoy perdido:
¿A cuál iré si en ambas ardo y quemo?
Mas nunca hallo en vos cosa que pido,
Aunque queráis hacello por extremo:
Amor os debe aconsejar forzado,
Y si lo hace soy resucitado.
Y no temáis en ver que va pasando
Por tanta variedad mi pensamiento,
Que seros servidor me va afirmando
Y de los tales vive amor contento:
Si de esto os enojáis que estoy hablando,
El corazon tenéis de amor exento,
Y el más movible por lugar seguro;
Y no hay en vos firmeza ni amor puro.
Si en vuestro gran valor no me he fiado,
Mi gran querer lo hace y me deshace:
Tener yo á vuestro cuerpo, es excusado,
Pues ningun mal me puede hacer ni hace:
Querría vuestro amor verle ocupado
Del todo en mí, y áun no me satisface,
Que si algun mal pasáis os doláis de ello
Sin yo propio también hallarme en ello.
Núm. 5, pág. 83.—SA. CE. Y CA. MAG.—Luis Pedrol, de muchos días á esta
parte á procurado de aver á su mano y juntar todas las obras de Ausías
March poeta catalán que en muchas partes derramadas y casi perdidas
se hallavan nunca hasta agora impresas y aquellas corregir de muchos
vicios que por descuido de los escriptores en ellas avía á fin de que
assí correctas, juntas y reduzidas á su devida forma se imprimiessen
y la memoria de tan digno varon jamás se perdiesse, y porque en ello
á sostenido muchas vigilias costos y trabaios suplica por tanto á
V. Mag. sea de su merced concederle privilegio que las pueda hacer
imprimir y que nadie en los reinos y señoríos de V. Mag. sin su
expresso consentimiento las imprima ni á ellos se traigan vendibles de
otras partes dentro de tres años so las penas en los tales privilegios
solitas y acostumbradas que en ello el dicho Luis Pedrol recibirá
merced muy singular de V. Mag. Quam Deus, etc. _Reverso_.—Luis Pedrol
supplica lo el Almirante de Nápoles.—Supplica por privilegio para poder
imprimir las obras de Ausías March poeta catalán que las ha recopilado
y enmendado con gran trabajo por tres años que otro no las pueda vender
en vuestros reinos de Mag.—fiat.—Que se vea primero por alguna persona
que...—Archivo de la Corona de Aragón: Colección de Cartas y Memoriales.