Fuiste de guerra un valeroso Marte,
Y de Estado otro nuevo docto Apolo,
Que en ambas cosas alcanzaste, solo,
De cuanto pueden dar la mayor parte.
¿Quién luégo dexará de consagrarte,
En cuanto ciñe el mar y alcanza Eólo,
VERDUGO heroico, luz de nuestro polo,
Y estatuas mil de bronce levantarte?
ASTREA divina permitió á la fiera
Invidia que á sus hijos incitase
A lacerarte tan injustamente,
Para que, provocado, nos dexase
Tu pluma este exemplar, que de Megera
Triunfará siempre, y del canino diente.