D. FRANCISCO IVAN
DE TORRES,
Comendador de Museros, de la Orden
de San Tiago; Alcayde perpetuo de la
Casa Real de Valencia; del Consejo
Colateral de su Magestad en Nap. &c.
[Illustration]
EN NAPOLES,
Por Iuan Domingo Roncallolo 1610.
_Con Licencia de los Superiores._
[Illustration:
EN VIE
MALGRE
ENVIE.
]
Á D. FRANCISCO IVAN DE TORRES &c.
Confieso haberme pesado de ver este _Comentario_ traducido é impreso en
lengua italiana, ántes que en la natural que le escribió su autor, el
cual, como á su familiar servidor, me le dió de su mano en Brusélas; y
así, estimándole por de no ménos sustancia, en su tanto, que cualquiera
de los de Julio César, le he traido como un breviario despues acá
siempre conmigo. Y aunque creo que habiendo hecho el efecto que deseaba
(como con universal satisfacion le hizo), mandaria hacer de él lo que
Virgilio de su _Eneida_, por no dexarle subjeto á los invidiosos de
su gloriosa fama, que tan injustamente en vida la calumniaron. No por
esto, ni porque diga Platon ser justa cosa privar á los tales de la
vida que gozar esperan, he querido dexar de sacarle de la tiniebla
en que le he tenido, y así le comunico ahora á mi patria y nacion en
su idioma, sin alterar cosa ninguna de él, ni añadir las postilas ó
glosas que suelen notarse en semejantes obras, por saber de cierto que
la intencion del Coronel no fué señalarse en la pluma (aunque podia)
como en las armas, ántes decir sucintamente los sucesos de Frisa, sin
más afectacion de la que trae la pura verdad consigo; manifestando
su integridad y proceder para confusion de sus émulos. Y si bien el
discurso caminára seguro con sólo llevar su nombre escrito en la
frente, porque dice el poeta que el libro para vivir ha menester un
ángel bueno que le guarde, habiéndole de dar protector, me ha parecido
tocar de derecho á V. S., que será custodia más segura y perpétua que
la de inestimable valor que el Magno Alexandro destinó para las obras
del divino Homero; porque su persona conserva y va dilatando la felice
memoria de su heroico suegro, el cual, así por ilustre nacimiento,
como por egregias obras, mereció ser yerno de el fielísimo Pedro
Ernesto, conde de Mansfelt, de la órden del Toison de Oro, Gobernador
y Capitan general que fué de los estados de Flándes, cuya ilustrísima
casa compite en antigüedad con la serenísima de Austria. Y si Apion
Gramático osaba decir que daba inmortalidad á aquellos á quien dirigia
sus obras, con más razon podria yo prometer que ésta hará el mesmo
efecto en la clara prosapia de V. S., á quien la dedico y consagro
en reconocimiento de la obligacion que tengo á sus cosas. Las cuales
prospere Dios, y guarde á V. S. como yo deseo. En Nápoles, á 1.º de
Mayo de MDCX años.