lamentarán todos los tribus de la tierra, y veràn al Hijo del hombre que vendrà
šobre las nuves del cielo con grande poder y gloria.
31 Y embiarà šus Angeles con trompeta y gran boz: y juntarán šus ešcogidos de
los quatro vientos del un cabo del cielo hašta el otro.
32 [Del arbol] de la higuera aprended: la comparacion. Quando ya šu rama še
enternece, y las hojas brotan, šabeys que el veranos [eštá] cerca.
33 Anši tãbien vošotros quando vierdes todas eštas cošas, šabed que eštà
cercano, à las puertas.
34 Decierto os digo que no paššarà ešta edad# que todas eštas cošas no
acontezcan.
35 El cielo y la tierra pereceran, mas mis palabras no pereceran.
36 Mas del dia ô hora, nadie [lo] šabe ni aun los Angeles de los cielos, šino
mi Padre šolo.
37 Mas como los dias de Noe, anši šerà la venida del Hijo del hombre.
38 Porque como eran en los dias del Diluvio comiendo, y beviendo, tomando
mugeres [los maridos], y dandolas [los padres] hašta el dia que Noe entró en el
arca:
39 Y no conocieron, hašta que vino el Diluvio, y llevó à todos, anši šerà
tambien la venida del Hijo del hombre.
40 Entonces eštarán dos en el campo: uno šerà tomado, y otro šerà dexado.
41 Dos [mugeres] moliendo à un molinillo: la una šerà tomada, y la otra šerà
dexada.
42 Velad pues, porque no šabeys à que hora hà de venir vueštro šeñor.
43 Ešto empero šabed, que ši el padre de la familia šupiešše à qual vela el
ladron avia de venir: velaria, y no dexaria minar šu caša.
44 Portanto tambien vošotros eštad apercebidos: porque el Hijo del hombre há de
venir à la hora que no penšays.
45 Quien pues es el šiervo fiel y prudente, al qual el Señor pušo šobre šu
familia, paraque de alimento al tiempo?
46 Bienaventurado aquel šiervo, alqual, quando šu šeñor viniere, lo hallare^
haziendo anši.
47 Decierto os digo [que] šobre todos šus bienes lo pondrá.
48 Y ši aquel šiervo malo dixere en šu coraçon, Mi šeñor še tarda de venir.
49 Y començare à herir šus compañeros, y aun à comer y bever con los borrachos:
50 Vendrà el šeñor de aquel šiervo el dia que [el] no ešpera, y à la hora que
[el] no šabe.
51 Y apartaloha, y pondrà šu parte con los hypocritas. Alli šerà el lloro, y el
batimiento de dientes.
CAPIT. XXV.
Entonces el Reyno de los cielos šerà šemejante à diez virgines, que tomando šus
lamparas^ šalieron à recebir al ešpošo.
2 Y las cinco deellas eran prudentes: y las cinco, locas.
3 Las que eran locas, tomando šus lamparas, no tomaron azeyte conšigo.
4 Mas las prudentes tomaron azeyte en šus vašos juntamente con šus lamparas.
5 Y tardandoše el ešpošo, cabecearon todas, y durmieronše.
6 Y à la media noche fue oydo un clamor, ÿ dezia: Heaqui, el ešpošo viene:
šalildo à recebir.
7 Entonces todas aquellas virgines še levantaron, y adereçaron šus lamparas.
8 Y las locas dixeron à las prudentes, Dadnos de vueštro azeyte: porque
nueštras lamparas še apagan.
9 Mas las prudentes rešpondieron, diziendo, Porque no nos falte à nošotras y à
vošotras, yd ãtes à losque venden, y comprad para vošotras.
10 Y ydas ellas à comprar, vino el ešpošo: y las que eštavan apercebidas,
entraron con el à las bodas: y cerròše la puerta.
11 Y dešpues vinieron tambien las otras virgines, diziendo, Señor, Señor,
abrenos,
12 Mas rešpondiendo el, dixo, De cierto os digo,^ [que] no os conozco.
13 Velad pues, porque no šabeys el dia ni la hora, en la qual el Hijo del
hombre há de venir.
14 Porque [el Reyno de los cielos es] como un hombre que partiendoše lexos
llamó à šus šiervos, y entregôles šus bienes.
15 Y à ešte dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: à cada uno
conforme à šu facultad, y partióše lexos.
16 Y partido el, el que avia recebido cinco talëtos, granjeó con ellos, y hizo
otros cinco talentos.
17 Semejantemente tambien el que avia recebido dos, ganó tambien el otros dos.
18 Mas el que avia recebido uno, fue y enterro[lo] en tierra, y ešcondió el
dinero de šu šeñor.
19 Y dešpues de mucho tiempo vino el šeñor de aquellos šiervos, y hizo cuentas
con ellos.
20 Y llegando el que avia recebido cinco talentos, truxo otros cinco talentos,
diziendo, Señor, cinco talentos me entregašte, heaqui otros cinco talentos hé
ganado con ellos.
21 Y šu šeñor le dixo, bien [eštá] buen šiervo y fiel, šobre poco has šido
fiel: šobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu šeñor.
22 Y llegando tambien el que avia recebido dos talentos dixo: Señor, dos
talentos me entregašte, heaqui otros dos talentos hé ganado šobre ellos.
23 Su šeñor le dixo, bien [es~tá] buen šiervo y fiel,^ šobre poco has šido
fiel, šobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu šeñor.
24 Y llegando tambien el que avia recebido un talento, dixo, Señor, yo te
conocia que eres hõbre duro, que šiegas donde no šembrašte, y coges donde no
derramašte.
25 Portãto uve miedo, y fue y ešcõdi tu talento en tierra; heaqui tienes loque
es tuyo.
26 Y rešpondiendo šu šeñor dixole, Mal šiervo y negligente, šabias que šiego
donde no šembré, y que coxgo donde no derramé.
27 Por tanto te convenia^ dar mi dinero à los vanqueros: y viniendo y recibiera
loque es mio con ušura.
28 Quitalde pues el talento, y daldo al que tiene diez talentos.
29 Porque à qualquiera que tuviere le šerá dado, y tendrà mas: y alque no
tuviere, aun lo que tiene le šerá quitado.
30 Y al šiervo inutil echaldo en las tinieblas de à fuera: alli šerá el lloro,
y el batimiento de dientes.
31 Y quando el Hijo del hombre vendrá en šu gloria, y todos los šancktos
angeles con el, entonces še šentará šobre el throno de šu gloria.
32 Y šerán juntadas delante deel todas las gentes: y apartarloshá los unos de
los otros, como aparta el paštor las ovejas de los cabritos.
33 Y pondrà las ovejas à šu derecha, y los cabritos à la yzquierda.
34 Entonces el Rey dirá à los que [eštaran] à šu derecha, Venid benditos de mi
Padre,^ poššeed el Reyno aparejado para vošotros dešde la fundacion del mundo.
35 Porque tuve hambre, y dištes me de comer: tuve šed, y dištešme de bever: fue
huešped, y recogitesme.
36 Dešnudo, y cubrištešme: enfermo, y višitaštešme^: eštuve en la carcel, y
veništes `ami.
37 Entonces los juštos le rešponderán, diziendo, Señor, quando te vimos
hãbriento, y te šuštentamos? o šediento, y te dimos de bever?
38 Y quando te vimos huešped, y te recogimos? o dešnudo, y te cubrimos?
39 O quando te vimos enfermo, ô en la carcel, y venimos à ti?
40 Y rešpondiendo el Rey, dezirleshá, De cierto os digo que en quanto [lo]
hezištes à uno deeštos mis hermanos pequeñitos, à mi [lo] hezištes.
41 Entonces dira tãbien à los ÿ [eštarán} à la yzquierda, Yd os de mi
malditos al fuego eterno ÿ eštá aparejado para el diablo y šus angeles.
42 Porque tuve hambre, y no me dištes de comer: tuve šed, y no me dištes de
bever.
43 Fue huešped, y no me recogištes: dešnudo, y no me cubrištes, enfermo, y en
la carcel [eštuve}, y no me višitaštes.
44 Entonces tambien ellos le rešponderan diziendo, Señor, quando te vimos
hambriento, ó šediento, ô huešped, ô dešnudo, ô enfermo, ô en la carcel, y no te
šervimos?
45 Entonces rešponderleshá, diziendo, De cierto os digo [que] en quanto no [lo]
hezištes à uno de eštos pequeñitos, ni à mi [lo] hezištes.
46 Y iran eštos al tormento eterno, y los juštos à la vida eterna.
CAPIT. XXVI.
Y Aconteció que como uvo acabado Iešus todas eštas palabras, dixo á šus
Dišcipulos,
2 Sabeys que dentro de dos dias še haze la Pašcua: y el Hijo del hombre es
entregado para šer crucificado.
3 Entõces los principes de los Sacerdotes, y los Ešcribas y los Ancianos del
Pueblo še juntarõ al patio del Põtifice, el qual še llamava Caiphas.
4 Y tuvieron conšejo para prender por engaño à Iešus, y matar [lo].
5 Y dezian, No en dia de fiešta: porque no še haga alboroto en el pueblo.
6 Y eštando Iešus en Bethania en caša de Simon el leprošo.
7 Vino á el una muger con un [vašo de] alabaštro de unguento de gran precio, y
derramôlo šobre la cabeça deel eštando šentado à la meša.
8 Lo qual viendo šus Dišcipulos, enojaronše, diziendo, Porqué še pierde ešto?
9 Porqué ešte unguento še podia ^ vender por gran precio, y darše à los pobres.
10 Y entendiendo [lo] Iešus, dixoles, Porÿ days pena à [es~ta] muger ÿ me ha
hecho buena obra.
11 Porque šiempre tendreys pobres con vošotros, mas à mi no šiempre me
tendreys.
12 Porque echando ešte unguento šobre mi cuerpo, para šepultarme [lo] ha hecho.
13 De cierto os digo [ÿ] donde quiera ÿ ešte Evãgelio fuere predicado en todo
el mundo, tãbië šerá dicho para memoria de ella lo ÿ ešta ha hecho.
14 Entonces uno de los doze, que še llamava Iudas Išcariota, fue à los
principes de los Sacerdotes,
15 Y dixoles, Que me quereys dar, y yo os lo entregaré? y ellos le šeñalaron
treynta [pieças] de plata.
16 Y dešde entonces bušcava oportunidad para entregarlo.
17 Y el primer [dia de la fiešta] de los [panes] šin levadura vinieron los
Dišcipulos à Iešus diziëdole, Donde quieres que te aderecemos para comer [el
cordero de] la Pašcua?
18 Y el dixo, Id à la Ciudad à uno, y dezilde, El Maeštro dize, Mi tiempo eštá
cerca: en tu caša haré la pašcua con mis Dišcipulos.
19 Y los Dišcipulos hizieron como Iešus les mandó, y adereçaron la Pašcua.
20 Y como fue la tarde del dia, šentóše à la meša con los doze.
21 Y comiendo ellos, dixo, De cierto os digo, que uno de vošotros me ha de
entregar.
22 Y [ellos] entrištecidos en gran manera comëçó cada uno de ellos à dezir, Soy
yo Señor?
23 Entonces el rešpondiendo, dixo, Elque mete la mano conmigo en el plato, ešte
me ha de entregar.
24 A la verdad el Hijo del hombre vá, como eštá ešcripto deel: mas ay de aquel
hombre por quien el Hijo del hombre es entregado. bueno le fuera al tal hombre
no aver nacido.
25 Entonces rešpondiendo Iudas, que lo entregava, dixo, Soy yo quiça Maeštro?
Dizele, Tu [lo] has dicho.
26 Y comiëdo ellos, tomó Iešus el pã, y aviëdo hecho gracias, partió [lo], y
dió à šus Dišcipulos, y dixo, Tomad, comed: ešto es mi cuerpo.
27 Y tomando el vašo, y hechas gracias, dióles diziendo, beved deel todos.
28 Porque ešto es mi šangre del Nuevo teštamento, la qual es derramada por
muchos para remiššion de los peccados.
29 Y digo os [que] dešde aora no beveré mas de ešte fruto de vid, hašta aquel
dia, quando lo tengo de bever nuevo con vošotros en el Reyno de mi Padre.
30 Y quando ovieron dicho el hymno, šalieron àl monte de las Olivas.
31 Entonces Iešus les dize, Todos vošotros šereys ešcãdalizados e mi ešta
noche. porque ešcripto eštá, Heriré àl paštor, y las ovejas de la manada šerán
derramadas.
32 Mas dešque aya rešušcitado, ešperaroshé en Galilea.
33 Y rešpondiendo Pedro, dixole, Aunque todos šean ešcandalizados en ti, yo
nunca šeré ešcandalizado.
34 Iešus le dize, De cierto te digo ÿ ešta noche, antes ÿ el gallo cante, me
negarás tres vezes.
35 Dizele Pedro, Aunÿ me še menešter morir contigo, no te negaré. y todos los
Dišcipulos dixeron lo mišmo.
36 Entonces llegó Iešus con ellos ál aldea, que še llama Gethšemane. y dize à
šus Dišcipulos: Sentaos aqui, hašta que vaya alli y ore.
37 Y tomando â Pedro, y à los dos hijos de Zebedeo, comëçó à entrištecerše y à
anguštiarše en gran manera.
38 Entõces Iešus les dize, Mi alma eštá muy trište hašta la muerte: ÿdaos aqui,
y velad conmigo.
39 Y yendoše un poco mas adelante, proštróše šobre šu faz orando, y diziendo;
Padre mio, ši es poššible, pašše de mi ešte vašo: empero no como yo quiero, mas
como tu.
40 Y vino à šus Dišcipulos, y hallólos durmiendo; y dixo à Pedro, No aveys
podido velar conmigo una hora?
41 Velad y orad, paraque no entreys en tentacion: el ešpiritu à la verdad eštá
prešto mas la carne enferma.
42 Otra vez fué, šegunda vez, y oró diziendo, Padre mio, ši no puede ešte vašo
paššar de mi šin que [yo] lo beva, hagaše tu voluntad.
43 Y vino, y hallolos otra vez durmiendo: ÿ los ojos de ellos eran agravados:
44 Y dexandolos, fué otra vez, y oró, tercera vez, diziendo las mišmas
palabras.
45 Entonces vino à šus Dišcipulos, y dizeles,^ Dormid yá, y dešcanšad, heaqui
há llegado el que me há entregado.
47 Y hablando aun el, heaqui Iudas, uno de los doze, vino, y con el mucha
compaña con ešpadas y baštones de parte de los principes de los Sacerdotes, y de
los Ancianos del Pueblo.
48 Y elque lo entregava les avia dado šeñal, diziendo, Al que yo bešáre,
aquel,^ es prendeldo.^
49 Y luego que llegó à Iešus, dixo, Ayas gozo, Maeštro, y bešólo.
50 Y Iešus le dixo, Amigo à que vienes? Entonces llegaron, y echaron mano à
Iešus, y prendieronlo.
51 Y heaqui uno de los que [eštavan] con Iešus, eštendiendo la mano šacò šu
cuchillo, y hiriendo à un šiervo del Pontifice, quitole una oreja.
52 Entonces Iešus le dize, Buelve tu cuchillo à šu lugar: porque todos losque
tomáren cuchillo à cuchillo moriràn.
53 O piëšas que no puedo aora orar à mi Padre, y el me daria mas de doze
legiones de Angeles.
54 Como pues še cumplirian las Ešcripturas [de] que anši conviene que šea
hecho?
55 En aquella hora dixo Iešus à las Compañas: Como à ladron aveys šalido con
ešpadas y cõ baštones à prenderme: cada dia me šentava con vošotros enšeñando en
el Templo, y no me prëdištes.
56 Mas todo ešto še haze paraque še cumplã las Ešcripturas de los prophetas.
Entonces todos los Dišcipulos huyeron dexandolo.
57 Y ellos, prendido Iešus, truxeronlo à Caiphas šummo Pontifice, donde los
Ešcribas y los Ancianos eštavan juntos.
58 Mas Pedro lo šeguia de lexos hašta el patio del šummo Pontifice: y entrado
dentro, eštavaše šentado con los criados, para ver el fin.
59 Y los Principes^ de los Sacerdotes, y los Ancianos, y todo el ayuntamiento,
bušcavan [algun] falšo teštimonio contra Iešus, para entregarlo á la muerte.
60 Y no hallavan: aunque muchos teštigos falšos še llegavan, no hallaron. mas à
la poštre vinieron dos teštigos falšos.
61 Que dixeron, Ešte dixo, Puedo derribar el Templo de Dios, y reedificarlo en
tres dias.
62 Y levantandoše el šummo Pontifice dixole, No rešpondes nada? Que teštifican
eštos contra ti?
63 Mas Iešus callava. Y rešpondiendo el šummo Pontifice, dixole, Conjurote por
el Dios Biviente, que nos digas, ši eres tu el Chrišto^ hijo de Dios.
64 Iešus le dize, Tu [lo] has dicho. Y aun os digo, que dešde aora aveys de ver
al Hijo del hombre aššentado à la dieštra de la potencia [de Dios], y ÿ viene en
las nuves del cielo.
65 Entonces el šummo Pontifice rompió šus veštidos, diziendo, Blašphemado ha:
que mas neceššidad tenemos de teštigos? heaqui aora aveys oydo šu blašphemia.
66 Que os parece? Y rešpondiendo ellos dixeron, Culpado es de muerte
67 Entõces le ešcupieron en šu roštro, y dierõle de bofetadas, y otros lo heriã
cõ moxicones.
68 Diziendo, Prophetizanos^, ò Chrišto, quien es el que te há herido.
69 Y Pedro eštava šëtado fuera en el patio: Y llegóše à el una criada
diziendo, Y tu con Iešus el Galileo eštavas.
70 Mas el negó delante de todos diziëdo, No šé loque dizes.
71 Y šaliendo à la puerta, vidolo otra, y dixo à los que eštavan alli: Tambien
ešte eštava con Iešus Nazareno.
72 Y negó otra vez con juramento, [diziendo] No conozco à [ešše] hombre.
73 Y dešde à un poco llegaron losÿ šervian, y dixeron à Pedro, Verdaderamente
tambien tu eres de ellos: porÿ aû tu habla te haze manifiešto.
74 Entonces començó à anathematizarše,# y à jurar [diziendo], No conozco à
[ešše] hombre. Y el gallo cantó luego.
75 Y acordóše Pedro de las palabras de Iešus, que le dixo, Antes que cante el
gallo me negaràs tres vezes. y šaliendo še fuera, lloró amargamëte.
CAPIT. XXVII.
Y Venida la mañana entraron en conšejo todos los principes de los Sacerdotes, y
los Ancianos del pueblo contra Iešus, para entregarlo à muerte.
2 Y truxeronlo atado, y entregaronlo à Poncio Pilato prešidente.
3 Entonces Iudas, el que lo avia entregado, viendo que era condenado bolvió
arrepentido las treynta [pieças] de plata à los principes de los šacerdotes, y à
los Ancianos,^
4 Diziendo, [Yo] he peccado entregando la šangre innocente. Mas ellos dixeron:
Que [še nos dá] à nošotros? Vieras lo tu.
5 Y arrojando las [pieças de] plata al Templo, partióše, y fué, y ahorcóše.
6 Y los principes de los Sacerdotes, tomando [las pieças] de plata, dixerõ, No
es licito echarlas en el arca de la limošna, porÿ es precio de šangre.
7 Mas avido cõšejo, compraron de ellas el cãpo del Ollero, por šepultura para
los eštrangeros.
8 Por loqual fue llamado aquel campo Haceldema [Campo de šangre] hašta el dia
de oy.
9 Entonces še cumplió loque fué dicho por el propheta Ieremias, que dixo, Y
tomaron las treynta [pieças] de plata, precio del apreciado, ÿ fué apreciado por
los hijos de Išrael:
10 Y dieronlas para comprar el campo del Ollero, como me ordenò el Señor.
11 Y Iešus eštuvo delante del Prešidente, y el Prešidente le preguntò
diziendo: Eres tu el Rey de los Iudios? Y Iešus le dixo, Tu [lo] dizes.
12 Y šiendo accušado por los principes de los Sacerdotes, y por los Ancianos,
nada rešpondió.
13 Pilato entonces le dize, No oyes quantas cošas teštifican contra ti?
14 Y no le rešpondió ni una palabra de tal manera que el Prešidente še
maravillava mucho.
15 Y en el dia de la fiešta acoštumbrava el Prešidëte šoltar al pueblo un
prešo qual quišieššë.
16 Y tenian entonces un prešo famošo, que še dezia Barabbas.
17 Y juntos ellos, dixoles Pilato, Qual quereys ÿ os šuelte, à Barabbas, ô á
Iešus, ÿ še dize el Chrišto?
18 Porÿ šabia ÿ por embidia lo aviã entregado.
19 Y eštando el šentado en el tribunal, šu muger embió à el diziendo, No tengas
que ver con aquel jušto: porque oy he padecido muchas cošas en šueños por cauša
de el.
20 Mas los principes de los Sacerdotes, y los Ancianos, peršuadieron al pueblo,
que pidiešše à Barabbas, y à Iešus matašše.
21 Y rešpondiendo el Prešidente dixoles, Qual de los dos quereys que os šuelte?
Y ellos dixeron,^ A Barabbas.
22 Pilato les dixo, Que pues haré de Iešus que še dize el Chrišto? Dizenle
todos, Sea crucificado.
23 Y el Prešidente les dixo, Pues que mal há hecho? Mas ellos gritavan mas
diziendo, Sea crucificado.
24 Y viendo Pilato ÿ nada aprovechava, antes še hazia mas alboroto, tomãdo agua
lavó šus manos delante del pueblo diziendo, innocente šoy yo de la šangre de
ešte jušto: veldo vošotros.
25 Y rešpondiendo todo el pueblo, dixo šu šangre [šea] šobre nošotros, y šobre
nueštros hijos,
26 Entonces šoltóles à Barabbas: y aviendo açotado à Iešus entregòlo para šer
crucificado.
27 Entonces los šoldados del Prešidente tomando à IESVS al audiencia,
juntaron à el toda la quadrilla.
28 Y dešnudandolo, cercaronlo de un manto de grana,
29 Y pušierõ šobre šu cabeça una corona texida de ešpinas, y una caña en šu
mano derecha: y hincãdo la rodilla delante del burlavan deel diziendo, Ayas gozo
Rey de los Iudios.
30 Y ešcupiendo en el, tomaron la caña, y herian en šu cabeça.
31 Y dešÿ lo ovieron ešcarnecido, dešnudaronle el manto, y veštieronlo de šus
veštidos, y llevaronlo para crucificarlo.
32 Y šaliëdo, hallarõ à uno Cyreneo, ÿ še llamava Simõ: à ešte cargarõ paraÿ
llevašše šu cruz.
33 Y como llegarõ àl lugar que še llama Golgotha, que es dicho El lugar de la
Calavera,
34 Dieronle à bever vinagre mezclado con hiel: y guštando, no quišo beverlo.
35 Y Dešÿ lo ovierõ crucificado, repartierõ šus veštidos echando šuertes: paraÿ
še cumpliešše loÿ fué dicho por el Propheta, Repartieronše mis veštidos, y šobre
mi ropa echaron šuertes.
36 Y guardavanlo šentados alli.
37 Y pušieron šobre šu cabeça šu cauša ešcripta, ESTE ES IESVS EL REY DE LOS
IVDIOS.
38 Entonces crucificaron con el dos ladrones: uno à la derecha, y otro à la
yzquierda.
39 Y los que paššavan, le dezian injurias meneando šus cabeças,
40 Y diziendo, tu, elque derribas el Templo [de Dios], y en tres dias [lo]
reedificas, šalvate à ti mišmo. Si eres Hijo de Dios, deciende de la cruz.
41 Dešte manera tambien los principes de los Sacerdotes ešcarneciendo, con los
Ešcribas, y los Pharišeos, y los Ancianos, dezian.
42 A otros šalvó, à ši no še puede šalvar. Si es el Rey de Išrael, decienda
aora de la cruz, y creeremos, à el.
43 Confia en Dios, librelo aora ši lo quiere: porque hà dicho, Soy Hijo de
Dios.
44 Lo mišmo tambien le çaherian los ladrones, que eštavan crucificados con el.
45 Y dešde la hora de la šeys fuerõ tinieblas šobre toda la tierra hašta la
hora de las nueve.
46 Y cerca de la hora de las nueve Iešus exclamó con gran Boz, diziendo, Eli,
Eli, lama šabachthani? ešto es, Dios mio, Dios mio, porque me has dešamparado?
47 Y algunos de lošque eštavan alli, oyendolo, dezian, A Elias llama ešte.
48 Y luego corriendo uno deellos tomó una ešponja, y hinchióla de vinagre, y
poniendola en una caña, davale paraque beviešše.
49 Y los otros dezian, Dexa, veamos ši vendrá Elias à librarlo.
50 Mas Iešus aviendo otra vez exclamado con gran boz, diò el Ešpiritu.
51 Y heaqui, el velo del Templo še rompiò en dos, de alto à baxo: y la tierra
še movió, y las piedras še hendieron.
52 Y los šepulchros še abrieron. y muchos cuerpos de Sancktos, que aviã dormido
še levãtarõ.
53 Y šalidos de los Sepulchros, dešpues de šu rešurreccion, vinieron à la
Sanckta Ciudad, y apparecieron à muchos.
54 Y el Centurion, y losque eštavan con el guardando à Iešus, višto el
terremoto, y las cošas ÿ avian šido hechas, temieron en gran manera diziendo,
Verdaderamente Hijo de Dios era ešte.
55 Y eštavan alli muchas mugeres mirando de lexos, las quales avian šeguido de
Galilea à Iešus širviendole.
56 Entre las quales era Maria Magdalena, y Maria de Iacobo, y la madre de Iofe,
y la madre de los hijos de Zebedeo.
57 Y como fue la tarde del dia, vino un hombre rico de Arimathia llamado
Iošeph el qual tambien avia šido Dišcipulo de Iešus.
58 Ešte llegó à Pilato, y pidiò el cuerpo de Iešus. Entonces Pilato mandò que
el cuerpo še [le] diešše.
59 Y tomando Iošeph el cuerpo, embolviólo en una šavana limpia:
60 Y pušolo en un šepulchro šuyo nuevo ÿ avia labrado en peña. Y rebuelta una
grande piedra à la puerta del šepulchro, fueše.
61 Y eštavan alli Maria Magdalena, y la otra Maria, šentadas delante del
Sepulchro.
62 Y el šiguiente dia, ÿ es el šegundo dia de la preparacion [de la Pašcua],
juntaronše los principes de los Sacerdotes y los Pharišeos à Pilato.
63 Diziendo, Señor, acordamosnos que aquel engañador^ dixo biviëdo aun, Dešpues
del tercero dia rešušcitaré.
64 Manda pues fortificar el šepulchro hašta el dia tercero: porÿ no vengã šus
Dišcipulos de noche, y lo hurtë, y digã al Pueblo, Rešušcitò de los muertos: Y
šerá el poštrer error peor ÿ el primero.
65 Dizeles Pilato,^ la guarda teneys: id, fortificad como entendeys.
66 Y yendo ellos, fortificaron el šepulchro con guarda, šellando la piedra.
CAPIT. XXVIII.
Y La višpera de los Sabbados ÿ amanece para el primero de los Sabbados vino
Maria Magdalena, y la otra Maria à ver el šepulchro.
2 Y heaqui, fue hecho un gran terremoto: porque el Angel del Señor decendiendo
del cielo y llegando, avia rebuelto la piedra de la puerta [del sepulchro], y
eštava šentado šobre ella.
3 Y šu ašpeckto era como un relampago: y šu veštido, blanco como la nieve.
4 Y del miedo deel las guardas fueron aššombradas, y fueron bueltos como
muertos.
5 Y rešpondiendo el Angel, dixo á las mugeres, No temays vošotras, porque [yo]
šé que bušcays à Iešus [el que fue] crucificado.
6 No eštá aqui: porÿ ha rešušcitado, como dixo. Venid, ved el lugar donde fue
puešto el Señor.
7 Y prešto id, Dezid à šus Dišcipulos, que ha rešušcitado de los muertos: y
heaqui os ešpera en Galilea, alli lo vereys: heaqui os lo he dicho.
8 Entonces [ellas] šaliendo del šepulchro con temor y gran gozo, fueron
corriendo à dar las nuevas à šus Dišcipulos.^ Y yendo á dar las nuevas à šus
Dišcipulos,
9 Heaqui Iešus les šale al encuentro, diziendo, Ayays gozo, Y ellas llegaron, y
travaron de šus pies, y adoraronlo.
10 Entonces Iešus les dize, No temays, id, dad las nuevas^ à mis hermanos, que
vayan à Galilea, y alla me verán.
11 Y yëdo ellas, heaqui unos de la guarda vinierõ à la Ciudad, y dierõ avišo
à los principes de los Sacerdotes de todas las cošas ÿ aviã acontecido.
12 Y juntados con los Ancianos, avido conšejo, dieron mucho dinero à los
šoldados,
13 Diziendo: Dezid, Sus Dišcipulos vinieron de noche, y lo hurtaron, durmiendo
nošotros.
14 Y ši ešto fuere oydo del Prešidente nošotros lo peršuadiremos, y hazeros
hemos šeguros.
15 Y ellos, tomado el dinero, hizieron como eštavã inštruydos: y ešte dicho fue
divulgado entre los Iudios hašta el dia de oy.
16 Mas los onze Dišcipulos še fueron à Galilea, al monte, donde Iešus les
avia ordenado.
17 Y como lo vieron, adoraronlo: mas algunos dudavan.
18 Y llegando Iešus, hablôles, diziendo, Toda poteštad me es dada en el cielo y
en la tierra.
19 Portanto id, enšeñad à todas las gentes; baptizandolos en el nombre del
Padre, y del Hijo, y del Ešpiritu šanckto: