Despues de lo manifestado de un modo tan claro y positivo sobre el
producto cuantioso que dan esas provincias al estado, cubiertas todas
sus cargas y atenciones, que no son pocas, económicas ni pequeñas,
y de lo que á primera vista ofrece la vasta poblacion de las Islas,
cualquiera podrá inferir su estima y cuantía, y de ello deducir que
no solo Filipinas es un monumento del antiguo esplendor y poderío de
la nacion española, sino tambien una posesion útil por mil conceptos
y productiva en sumo grado; por lo que los que intenten deprimir la
prosperidad, grande riqueza y valor incalculable de las provincias
asiático-españolas, deben enmudecer á la vista de esta demostracion,
si son españoles y aman las glorias de su patria, de esta patria
desgraciada, digna de mejor suerte por tantos títulos; y de este modo
contribuir á que recobre su dignidad y poderío en tanto ó mas alto
grado todavía de como le tuvo en dias no muy lejanos aun cuando,
sin segunda en sus triunfos, llegó á ser el asombro y la envidia
de todas las naciones; no estando muy lejos el dia en que vuelva á
recobrar su esplendor, si cuantos tenemos la dicha de nacer en el
hermoso suelo español, apreciamos como es debido nuestro nombre,
y solo pensamos en que antes que todo somos españoles.