XII. De como se iban cruzando los amores y apercibiéndose a una ruda
batalla los celos.
XIII. En que se ve que doña Guiomar hubiera hecho muy bien en no contar
tan presto su historia a Cervantes, y en no amparar a Margarita.
XIV. De como hubiera hecho muy bien doña Guiomar en no acudir a la
visita que le hizo el señor Ginés de Sepúlveda.
XV. De como Cervantes oyó el fin de la historia de Margarita entre las
cabilaciones que le causaba el no saber adónde le llevaría la historia
de sus amores.
XVI. En que se ve cuán dura tenía la Inquisición la mano, aun para sus
familiares, y cuánta fuerza, cuánta virtud y cuánta prudencia doña
Guiomar para encubrir sus amarguras.
XVII. De como Miguel de Cervantes supo lo que le bastó para meterse en
una aventura de más empeño que la más atrevida en que osó meterse
cualquiera de los Doce Pares.
XVIII. De como puede enamorarse una mujer hasta el punto de morir de
amor.
XIX. De como enloquecido Cervantes por el amor, creyó que la mano de
Dios le apartaba de los efectos de su locura.
XX. De la horrenda tragedia con que se encontró sorprendido y espantado
Miguel de Cervantes.
XXI. En que se ve que nada ve la justicia relativamente a Cervantes, y
se sabe que Cervantes se había perdido.