NUX VOMICA (NUEZ VÓMICA).

§ I.--Historia.

Es la semilla del _strychnos nuez vómica_, de la familia de las

apocíneas, _Juss._--Pentandria diginia, _Linn._--Algunos prácticos no

han titubeado en reunir en un mismo capítulo y en una misma esposicion,

la _haba de San Ignacio_, la _nuez vómica_ y la _estricnina_. Siendo

esta un elemento constitutivo esencial de las dos primeras sustancias,

ofrece en verdad grande analogía de accion con ellas; pero esta analogía

es mayor con la _nuez vómica_, por lo cual tratamos de esta con

separacion, y confundimos la _estricnina_ con aquella, advirtiendo sin

embargo que este artículo está consagrado á la _nuez vómica_, aunque sin

prejuzgar las cuestiones relativas á los síntomas que diferencian su

accion de la de la _estricnina_, y menos aun las diferencias que

existen en los efectos de las diversas sales de la última, efectos que

no están aun suficientemente esperimentados, debidos principalmente al

alcalóide puro que es el preferible en la práctica. No sucede lo mismo

con la _nuez vómica_, pues mejor conocida por las numerosas esperiencias

hechas en el hombre sano, y por su uso frecuente en las

enfermedades[13], ocupa hoy un lugar distinguido en la materia médica.

Empleada primeramente la _nux vómica_ de un modo empírico, ha sido muy

poco conocida porque se la ha usado á dósis capaces de producir

inmediatamente efectos nerviosos y espasmódicos que anulaban, como es

natural, la mayor parte de los especiales, considerándosela tan solo

como un poderoso escitante del aparato raquidiano. Otros hicieron de

ella despues un hipostenizante espinal, y la mayoría la reservaban para

los casos de paraplegía; y por mas de un siglo, se tuvieron en muy poco

los síntomas que desarrollaba en los órganos digestivos y circulatorios.

Prácticos de diversas escuelas la emplean y recomiendan, sin embargo, en

la fiebre intermitente, en el asma, la coqueluche, los cólicos, la

disentería, el cólera, la peste, la hipocondría, la histeria, la

epilepsia, gota, hidropesía, amaurosis y parálisis, la encefalitis y

mielitis crónicas, y hasta en las inflamaciones francas.

Teniendo, como tenemos, una patogenesia estensa de la _nuez vómica_,

compuesta: 1.º de los síntomas recogidos en el hombre sano; 2.º de los

consignados por varios autores; y 3.º por numerosos casos de curacion,

podemos especificar sus indicaciones, tanto por los síntomas, como por

las condiciones de edad, de temperamento, de clima, las mas análogas á

sus efectos y las mas favorables á su accion. La _nuez vómica_ pues, en

consideracion á estos datos, es ya uno de los medicamentos mas útiles,

mas usado en varios y numerosos casos.

§ II.--Efectos fisiológicos.

Los síntomas de la _nuez vómica_ espresan una accion electiva en los

sistemas nervioso y gástrico. Se ha exagerado infundadamente su poderosa

influencia en los nervios ganglionares, en el ráquis, en el cerebro, en

los sentidos, en los órganos digestivos y en el sistema venoso, segun

que se prestaba mas atencion á su eficacia en las neuropatías sobre todo

convulsivas, en los accesos de espasmos, de dolores, de fiebres mas ó

menos periódicas, en las afecciones gástricas, en las congestiones,

hemorragias, flegmasías y afecciones inflamatorias de las membranas

mucosas y del útero.

Su influencia en el sistema nervioso ganglionar y raquidiano se hace

sentir desde los vasos capilares hasta las estremidades nerviosas; desde

la digestion hasta la plasticidad, lo cual esplica los síntomas

prodrómicos febriles y la afeccion de los capilares arteriales que se

halla entre sus efectos; esto esplica tambien sus numerosos síntomas

espasmódicos, paralíticos, asmáticos, gástricos, y la importancia que la

han dado ciertos prácticos en el tratamiento de las afecciones de la

médula, y particularmente su parte lumbar, de las fiebres de curso

paroxísmico y de las enfermedades de los órganos de la respiracion y de

la digestion.

Su accion en el aparato gástrico es de tal modo especial, que domina

todas las formas morbosas en las que puede jugar con ventaja, ó que por

lo menos constituye parte de todas sus indicaciones; de todo lo cual se

podrá formar una idea, diciendo que es el regulador de la inervacion

abdominal. En esto consiste su diferencia de la _pulsatila_ respecto á

la influencia en los órganos digestivos y en todo el sistema de la

vena-porta. El doctor Rau la atribuia una accion especial en los nervios

ganglionares, y á la cual referia los dolores, las estancaciones

venosas, los espasmos, las congestiones, las plétoras abdominales, las

inflamaciones y las escitaciones nerviosas del cerebro y de la

periferia. Esta manera de ver resume con bastante exactitud la

patogenesia de la _nuez vómica_, y su estudio ha conducido á otros

autores á considerar la accion de este medicamento sobre el sistema

nervioso ganglionar como esencial y como la causa que determina en las

cavidades viscerales y otros órganos, congestiones, obstrucciones,

irritaciones y flogoses, de donde resultan las neuralgias, los espasmos,

las afecciones febriles que se pueden llamar gástricas, venosas,

hemorroidales, uterinas, mucosas, y en las que siempre domina el

eretismo.

Distantes estamos, sin embargo, de la época en que los espasmos, las

parálisis, fenómenos sobresalientes de la _nuez vómica_, absorbian la

atencion é impedian observar los fenómenos mas especiales que la

constituyen hoy en uno de los medicamentos mas importantes y la dan su

mayor influencia en sus relaciones con el aparato gástrico. Es de

observacion que todo grupo de síntomas gástricos en los que se

desenvuelve el eretismo, haya ó no fiebre, corresponde mas ó menos

directamente á la accion de la _nuez vómica_; y que toda enfermedad,

aguda ó crónica, que reclama este medicamento, ofrece por cualquier lado

que se la mire, una afeccion gástrica ó una alteracion de las funciones

digestivas, sea cual quiera la forma de la enfermedad nerviosa,

sanguínea ó linfática.

Por esta razon se ve que su primera influencia se espresa por

alteraciones nerviosas y gástricas, así como tambien en el período agudo

de su accion, es decir, cuando el sistema circulatorio toma parte en las

sinergias patogenésicas, como en el estado crónico de su accion, cuando

el organismo entero se ha modificado por el medicamento hasta en el

aparato nutritivo y en la plasticidad.

No se puede negar que el eretismo, cierta tension ó rigidez de la fibra,

presiden siempre la evolucion de la accion de la _nuez vómica_ en todos

los aparatos orgánicos. Este eretismo constituye por lo tanto una

disposicion característica de todos los estados morbosos que son propios

de este medicamento, y distingue todos los síntomas nerviosos sanguíneos

y gástricos.

El moral está en armonía con esta disposicion de los órganos,

presentando en la _nuez vómica_ los fenómenos siguientes: humor

irascible, carácter colérico, irritable, imperioso, hasta el punto que

una de sus principales contraindicaciones es el carácter dulce y tímido

del enfermo. Los fenómenos de sobreescitacion moral y de los sentidos

pertenecen á su accion directa sobre el cerebro y los nervios de

relacion; los síntomas de depresion moral y de apatía son el resultado

de una disposicion hipocondríaca y efecto de la influencia gástrica

sobre el cerebro; pero no se puede decir, como lo dice un autor moderno,

que la accion de la _nuez vómica_ sobre el alma es absolutamente

deprimente, que la priva de la aptitud reflexiva, que debilita la

voluntad á pesar de su esfuerzo y de la terquedad para con los demás;

porque las observaciones clínicas demuestran que esta tenacidad é

irascibilidad son características en los casos propios de la _nuez

vómica_, y porque las esperiencias lo confirman en su accion sobre el

hombre sano.

Está suficientemente probado por la observacion y la esperiencia, que la

_nuez vómica_ corresponde principalmente á las personas morenas de

organizacion seca, á los adultos, á los temperamentos bilioso y nervioso

ó bilioso sanguíneo, á los hombres entregados á los escesos de la buena

mesa, del café, de las bebidas alcohólicas, así como tambien á las

personas de bufete y que tienen una vida sedentaria que exalta el

espíritu y activa la influencia del sistema gástrico ó venoso abdominal,

aun en las constituciones linfáticas. Las numerosas esperimentaciones de

muchos medicamentos en el hombre sano hacen resaltar bajo este punto de

vista un hecho que es muy importante en la práctica: queremos indicar

las modificaciones morales análogas á las físicas, y que tantas veces

bastan para diferenciarlas, y para caracterizar la accion de varias

sustancias. Recordarémos en pocas palabras, que la _nuez vómica_

difiere, en cuanto al moral, del _acónito_ por su ansiedad y la fijeza

de sus ideas, de la _manzanilla_ por su carácter apesadumbrado y terco,

de la _pulsatila_ por su tristeza y dulzura; si bien son análogos de la

_nuez vómica_ bajo otros puntos de vista; de la _coca de Levante_ por el

humor desapacible y la concentracion en sí mismo; de la _ignacia_ por su

despecho é indignacion, y tambien por su vivacidad y su dulzura, en las

afecciones gástricas.

Las enfermedades de las personas que dejamos indicadas, son aun mas

propias de la _nuez vómica_, si residen en países cálidos, en sitios

elevados y secos, en la estacion del estío. Se advierte que el

_arsénico_ se halla en condiciones de eficacia casi siempre opuestas á

las de la _nuez vómica_; se ha podido apreciar que se adapta mejor á un

estado moral contrario, que obra mas eficazmente en personas

distintamente dispuestas. La _nuez vómica_ tiene una accion esténica,

mientras que la del _arsénico_ es deprimente. Aquella exalta la

vitalidad al desordenarla, el _arsénico_ la abate al perturbarla, y

mientras que este tiende á la estincion de la vida por un ataque

directo, la _nuez vómica_ aniquila, sofocándola por la escitacion. Así

pues, los síntomas siguientes de la _nuez vómica_ son completamente

opuestos á los del _arsénico_ en las mismas categorías, agravacion de

los padecimientos por la mañana despues de dormir y por las bebidas

alcohólicas, por las vigilias, por la vida sedentaria, por el calor, el

movimiento y los alimentos; alivio de los padecimientos estando

acostado; elevacion y mejoría del pulso, aumento del calor, gusto amargo

y repugnante de los alimentos, manifestacion de los fenómenos nerviosos

á la primera influencia del medicamento.

Este antagonismo entre la _nuez vómica_ y el _arsénico_ desaparece en

los casos graves en que la vida está próxima á estinguirse, porque los

dos medicamentos se confunden y convierten en sus últimos efectos sobre

la inervacion ganglionar, en una potencia de depresion y de

aniquilacion, que, aunque diferente por su naturaleza, conduce á un

mismo fin. Uno y otro medicamento gozan, pues, de una grande eficacia en

las afecciones asmáticas y gastrálgicas, en las neuralgias y neuroses

graves, hasta en las circunstancias de mas peligro en que la inminencia

de una parálisis ó de una inercia de la fibra anuncian una inervacion

desfalleciente.

La _nuez vómica_ es aun, con el arsénico y la _pulsatila_, uno de los

mejores medios que se pueden oponer en general á las consecuencias, á

los escesos de las bebidas alcohólicas y del _opio_. En estos casos, aun

en el estado crónico y asténico, la irritabilidad de la fibra y el

eretismo son un signo indicador de la _nuez vómica_. Este eretismo que

caracteriza igual y particularmente su estado agudo, la aproxima á la

_brionia_, no solo por el ritmo de sus neuralgias, sino porque en uno y

otro medicamento, las afecciones se agravan por el movimiento, por el

aire libre y despues de comer; en la _brionia_, sin embargo, la

agravacion se presenta hácia media noche, mientras que en la _nuez

vómica_ se verifica ya por el dia.

Considerada, en fin, la _nuez vómica_ bajo el punto de vista de la

irritabilidad de la fibra y del eretismo sanguíneo nervioso, es el

antídoto del _azufre_ en las flegmasías y las fiebres subagudas,

crónicas ó lentas.

A pesar de nuestro deseo de concluir, tenemos que indicar aun la accion

de la _nuez vómica_ en la contractilidad é irritabilidad de la fibra.

Sus síntomas espresan una influencia activa sobre la fibra; sus espasmos

son esténicos y todos sus fenómenos nerviosos, aun en el estado grave y

en el diatésico ó crónico, son irritativos y con eretismo. La clínica

corrobora estos datos por su uso en la hernia estrangulada, en las

contracciones espasmódicas, y en las violentas del útero y los estados

espasmódicos activos; en el esceso de irritabilidad de las personas

nerviosas, y la disposicion esténica que se opone al efecto natural de

los medicamentos apropiados. El esceso de sensibilidad á los

medicamentos, ya por medio del sistema nervioso cérebro-espinal en las

enfermedades agudas, ya por los nervios ganglionares en las enfermedades

crónicas y gástricas, se calma muy bien con la _nuez vómica_: este

estado debe distinguirse de la irritabilidad neuro-asténica de la

_manzanilla_ y la de la _pulsatila_ que es debida á la anemia ó á la

venosidad. Por otra parte, el fondo nervioso y asténico de la

_pulsatila_ y de la _manzanilla_ se espresa por una movilidad que se

halla tambien en los efectos de la _ignacia_ y sobre todo del _café_.

Preciso es, pues, convenir en que la accion de la _nuez vómica_ en la

irritabilidad muscular y la contractilidad de la fibra es esténica, y

opuesta completamente á la del _opio_, aun en los casos en que la atonía

de los tejidos y la inercia de la fibra inclinasen á creer en una

astenia real. Si se observan bien las afecciones de este género, el

estreñimiento rebelde, por ejemplo, en el que es eficaz la _nuez

vómica_, se reconocerá que mas bien hay irritabilidad que inercia; que

el estreñimiento es erético y no asténico. De esto no se deduce que la

_nuez vómica_ no corresponda tambien á la atonía de la fibra que resulta

de su irritabilidad, tanto en los músculos voluntarios como en las

fibras de los de la vida orgánica y animadas por los nervios

ganglionares; de suerte, que en los casos de inercia real de la fibra y

de los esfínteres, por ejemplo la incontinencia de orina de los viejos,

no pertenece á la _nuez vómica_ sino cuando haya irritacion primordial y

una debilidad, á consecuencia de la astenia y de la inercia, de las que

nos ocuparémos, y que reclaman la eficacia de este medicamento.

§ III.--Efectos terapéuticos.

=A.= _Fiebres y afecciones flegmásicas._--El hombre civilizado sufre pocas

enfermedades en cuya curacion no intervenga la _nuez vómica_.

Establecerémos sus indicaciones por los síntomas esenciales, sin volver

despues á las que emanan del estado general, de la naturaleza ó sitio de

la enfermedad, del temperamento y otras circunstancias favorables y

análogas á la accion de la _nuez vómica_.

En el período prodrómico de las fiebres, corresponde este medicamento á

un estado espasmódico mas grave que el de _acónito_, y en el que se

observa el azulamiento de los dedos de las manos, y de la cara, las

contracciones espasmódicas de las estremidades, desfallecimientos,

calofríos parciales en medio del frio general, dolores de estómago,

espiraciones ardorosas que vuelven hácia el corazon, ansiedad; el

sistema nervioso ganglionar está vivamente afectado; los fenómenos

gástricos, los cólicos, los conatos al vómito, el color amarillento de

la piel y de la cara, solo se desarrollan durante el calor y en la

agudeza de la fiebre. Pero tambien se reproduce el calofrío en este

mismo estado de agudeza, especialmente por poco que se descubra el

enfermo, y aun el mismo sudor está mezclado con calofríos y bocanadas de

calor. El eretismo caracterizado por la sequedad de la boca y de la

piel, las orinas escasas ó encendidas, domina la escena y preside los

movimientos congestivos de la cabeza, el pecho y vientre, con estension

desigual del calor y de la rubicundez, y con calofríos é irritabilidad.

Respecto á la fiebre intermitente, el carácter esencial que desde el

principio presenta la _nuez vómica_, es la afeccion de la médula

espinal, como se ve por los vértigos apopléticos, ansiedad, temblor,

debilidad suma y paralítica de los miembros, las rodillas se doblan,

tiemblan las piernas, y hay, por lo tanto, síncopes, opresion y

palpitaciones. Estos síntomas son los que, durante el calor, pueden

caracterizar esta especie de fiebre. Los estadios son menos pronunciados

en este medicamento que en la _quina_; la apirexia rara vez es completa,

y ofrece síntomas gástricos, tales como diarrea biliosa, disentería con

sed viva, tenesmo, dolores cólicos, deposiciones como espumosas y

sanguinolentas. La _ipecacuana_ es en este caso su mejor auxiliar, si

los accesos empiezan tambien por la mañana. El eretismo es el distintivo

mas característico de las fiebres gástricas ó biliosas, de las

catarrales ó reumáticas propias de la _nuez vómica_; hay calor,

ansiedad, sed, diminucion de las orinas, calofríos frecuentes; en la

fiebre reumática, se afectan mas bien los músculos que los tejidos

blancos, la parte carnosa de los miembros mejor que las articulaciones;

la agravacion, en fin, es nocturna. La indicacion de este medicamento en

las fiebres gástricas es incomparablemente mas frecuente, pues si bien

la _pulsatila_ rivaliza muchas veces en eficacia, en esta es mas propia

y frecuente la flojedad y relajacion en las fiebres, especialmente en el

estado mas agudo; además, en los casos dudosos, la _pulsatila_ se adapta

y requiere temperamentos delicados, linfáticos, como las mujeres, los

jóvenes, las personas pálidas y menos irascibles.

La _nuez vómica_ es un escelente medio en la fiebre puerperal, cuando,

sin supresion de los loquios, hay una notable escitacion de la parte

inferior de la médula y de los plexos ciático é hipogástrico, eretismo

en el bajo vientre y violenta concentracion en el aparato uterino. El

predominio de las afecciones espasmódicas y del delirio en el estado

puerperal, anuncia además que la vida ha sufrido profundas alteraciones,

y que puede presentarse la ataxia por cualquiera causa, ya en la forma

inflamatoria, ya en la adinámica y pútrida; de modo que pueden estar

indicados varios medicamentos en la fiebre puerperal, si se la

individualiza ahora como lo hemos hecho ya, pero siendo el carácter

principal de esta fiebre una escitacion sanguínea y nerviosa que alterna

con una postracion é inercia notables, es conveniente dirigirse desde

luego á los medicamentos que corresponden á este carácter múltiple de la

afeccion. Despues de la _ipecacuana_, los mas principales son la _nuez

vómica_, el _arsénico_, la _manzanilla_: sabido es que la _brionia_ se

adapta á la afeccion del peritoneo, la _belladona_ á una inflamacion mas

franca, el _opio_ á un estado de postracion, el _café_ á otro mas

decididamente nervioso.

La _nuez vómica_ y la _coca de Levante_ tienen la propiedad de provocar

el sudor suprimido en el curso de una fiebre eruptiva, cuando hay

orgasmo con un estado de tension, que tiene como en suspension todas las

secreciones. Con menos orgasmo, pero mas nerviosidad, el medicamento

indicado es la _manzanilla_, especialmente si la causa de la supresion

es un enfriamiento, como sucede ordinariamente. Las erupciones agudas

propias de la _nuez vómica_, ni tienen el carácter de putridez que las

de la _brionia_, el _rhux_, el _arsénico_, ni el de flogosis de

_acónito_ y _belladona_, ni el venoso de la _pulsatila_, sino un

carácter gástrico como para el _antimonio_: estas erupciones son

sintomáticas de estados saburrales con un eretismo al que _antimonio_ es

estraño.

Este eretismo con ansiedad caracteriza eminentemente la gastritis, la

enteritis, la hepatitis y la neumonía biliosa que reclaman la _nuez

vómica_ y el _arsénico_ muchas veces, pero sin tanto orgasmo febril como

para la _brionia_. Las indicaciones de la _nuez vómica_ en estas

flegmasías pertenecen sobre todo á los adultos, á los hombres

irascibles, á las constituciones secas, á los habitantes de los climas

cálidos ó templados, á las personas entregadas á los escesos de la mesa

suculenta, de las bebidas alcohólicas y del café, á los trabajos de

gabinete, mas bien que al cansancio de un trabajo esterior y á una

insolacion.

En las afecciones agudas de las membranas mucosas, la _nuez vómica_

ejerce una influencia secundaria, y rara vez está indicada en primer

término. En estas flegmasías, especialmente, son las en que se debe dar

un gran valor al principio de su desarrollo; en la _nuez vómica_, por

ejemplo, el calor precede al calofrío, el estreñimiento á la diarrea, la

sequedad y el calor urente de las superficies mucosas al flujo mucoso.

Estas flegmasías catarrales son casi infebriles, pero con mucho eretismo

y calofríos; se observa la falta de flojedad, la sequedad de las

superficies exhalantes, y en las laringitis y bronquitis ó la

coqueluche, la tos seca y fatigosa, la voz ronca, una sensacion de

arañamiento ó de cosquilleo en la garganta, movimientos espasmódicos de

la laringe, náuseas..... La _ipecacuana_, la _cina_, la _cicuta_, la

_drosera_ tienen igualmente una tos irritativa, pero menos eretismo

general; la _belladona_, la _brionia_, el _mercurio_, la _pulsatila_

tienen mas fiebre con menos irritacion nerviosa y eretismo.

A la _nuez vómica_ pertenecen aun: 1.º el muguet grave con

estreñimiento, palidez, olor pútrido del aliento, estomatitis subaguda;

el _carbon vegetal_ es su sucesor en los casos en que el abatimiento

aumenta, ó en los que la boca se pone quemante y la saliva teñida de

sangre; 2.º ciertas oftalmías catarrales, artríticas y aun escrofulosas,

cuando la fotofobia es estremada y que los grandes dolores son

provocados por la mas débil luz y por el movimiento; hay tumefaccion y

rubicundez como por equímosis, eretismo local y general, movimientos

congestivos en la cabeza, irritaciones crónicas de la conjuntiva, con

tumefaccion y rubicundez oscura en las personas dedicadas al estudio, en

los glotones y los borrachos; 3.º ciertas anginas por recidiva, otitis,

corizas inflamatorios, vómitos crónicos, estreñimientos, leucorreas,

catarros de la vejiga, principalmente en las personas referidas; 4.º las

oftalmías venosas de los recien nacidos y otras flegmasías subagudas de

este género; 5.º erisipelas que se reproducen en los adultos, por la

influencia de saburras, de la edad crítica, de los éstasis sanguíneos

abdominales, y cuando hay induracion del tejido celular y disposicion á

la supuracion y á la gangrena; 6.º en ciertas inflamaciones de los

testículos, de la matriz, en fin, etc..., dependientes de las mismas

causas.

=B.= _Afecciones apiréticas y crónicas._--El eretismo ó el estado de

exaltacion vital con tension de la fibra y diminucion de las secreciones

que la diferencian del orgasmo, subsiste en la _nuez vómica_, aun en su

accion crónica y diatésica. Así, pues, el eretismo es uno de los

caractéres mas constantes de las enfermedades crónicas ó recientes y no

febriles, adaptadas á este medicamento.

Constituye uno de los principales elementos de las congestiones y

hemorragias, ya que estas afecciones ó principios de afeccion dependan

de un estímulo flegmásico ó venoso, ya procedan de otras causas mas

comunes del eretismo, tales como la cólera, los trabajos mentales, la

vida sedentaria, los abusos de la mesa, las bebidas alcohólicas y el

café: este estado es activo y opuesto al que resulta de una indignacion

sin reaccion, porque en este último caso las congestiones son pasivas,

adinámicas y corresponden mejor al _opio_. Las congestiones y

hemorragias de la _nuez vómica_ son irritativas, eréticas, activas;

dependen de un estado venoso abdominal con gastricismo, estado provocado

por las causas de eretismo que hemos señalado.

1.º _Hemorróides. Congestiones. Hemorragias._--El molímen hemorroidal y

las hemorróides, sobre todo secas, por su carácter gástrico con dolores

pasivos en el ano, traccion en el intestino ciego, cólicos, calor, ardor

quemante en el hipogastrio, por la edad madura ó adulta de las personas

que las padecen y por las causas que las escitan mas comunmente, como

los escesos en beber y comer, la vida sedentaria ó de gabinete, son

particularmente del recurso de la _nuez vómica_. El _azufre_

administrado despues es igualmente eficaz, y cuando la irritacion

inflamatoria se ha disminuido no solo con la _nuez vómica_, sino tambien

con el _capsicum annuum_, el _aloes_.....

Las congestiones en la cabeza, en el pecho, estómago, hígado, etc.....

que exigen la _nuez vómica_, están en las condiciones que acabamos de

enumerar, y que nos dispensan trazar el cuadro de sus síntomas

particulares, síntomas que se refieren al estado pletórico venoso,

erético, con los accidentes propios del punto en que se fijan y de la

_pars mandans_ que las domina. Los casos de hematuria, lo mismo que los

de hematemesis, están dentro de la esfera de accion de este medicamento,

aunque la sangre proceda de los vasos varicosos del cuello de la vejiga

y de la próstata. Despues verémos cuáles son las indicaciones de la

_nuez vómica_ en la metrorragia. Entre las hemorragias que la

pertenecen, citarémos las apoplejías por escesos habituales de las

bebidas alcohólicas, y las apoplejías gástricas en las que la

_ipecacuana_ es tambien un eficacísimo agente curativo. No debe

olvidarse, que para estos dos medicamentos, la accion sobre el cerebro

es consecutiva de la influencia gástrica, y que la _nuez vómica_, por su

eretismo, se diferencia bastante de la _ipecacuana_, hasta en su

insomnio, efecto de la irritabilidad de la fibra, sostenida y escitada

por la de los órganos digestivos.

2.º _Cólicos. Gastralgias. Gastropatías._--Usada la _nux_ despues ó

alternada con el _azufre_ y el _carbon vegetal_, se adapta perfectamente

á las afecciones crónicas en que viene á dominar la venosidad, y

especialmente en ciertos cólicos y gastralgias, en enteralgias y

gastropatías eréticas con inapetencia, tension en los hipocondrios,

timpanitis y sofocaciones en la cabeza despues de comer. Los dolores,

por ejemplo, la gastralgia tienen un carácter calambróide, pero no la

sensacion de ardor quemante de la que carecen los calambres y las

neuralgias de la _nuez vómica_: esta sensacion solo se manifiesta en

algunas irritaciones de las mucosas; de suerte que, en las lesiones de

la sensibilidad, tiene el carácter distintivo de la accion del _carbon

vegetal_ en los casos mas análogos á los de la _nuez vómica_.

3.º _Bronquitis. Aborto. Vómitos de las embarazadas._--Por las razones

espuestas, este medicamento está indicado en las bronquitis y toses

secas, gástricas, acompañadas de cefalalgia y estreñimiento; en ciertas

afecciones de la cabeza crónicas, dependientes del estado del estómago y

que se agravan por la mañana ó al aire libre; en la disposicion y

facilidad al aborto á consecuencia del estado varicoso del útero ó de su

cuello, ó por congestiones estra-catameniales; en los vómitos rebeldes

del embarazo, usado alternativamente con la _ipecacuana_. Sin embargo,

el _arsénico_, la _pulsatila_, el _opio_, la _platina_ son útiles en

ciertos vómitos rebeldes á la _nuez vómica_ y á la _ipecacuana_, ó que

presentan otros síntomas indicadores, procedentes, ya de la flojedad é

inercia del útero, ya de su estremada sensibilidad.

4.º _Diabetes. Artritis. Cálculos. Hipocondría._--La _nuez vómica_

combate eficazmente las irritaciones gástricas y el eretismo que

complican á ciertas afecciones diabéticas, artríticas y calculosas. En

este último caso, el doctor Gross agregaba la _zarzaparrilla_. Es mas

útil aun la _nuez vómica_ en la hipocondría de las personas dedicadas á

los estudios y en la de los borrachos, con alteraciones nerviosas que

espresan la instabilidad en la inervacion ganglionar, ó mas bien una

falta de armonía en su accion sobre las diversas partes de los órganos

digestivos. Indicarémos al efecto que esta hipocondría difiere de la del

_licopodio_, porque la de este depende del herpetismo, y de la

correspondiente á la _estafisagria_ y el _fósforo_, porque en estos no

depende de los abusos de la mesa, sino de escesos venéreos y de las

simpatías que despiertan los órganos génito-urinarios.

5.º _Sabañones. Estado venoso._--Los sabañones y las estancaciones

venosas de las estremidades son propias de la _nuez vómica_, si las

personas son nerviosas, de vida sedentaria, ó entregadas á una

alimentacion suculenta. Este medicamento, en fin, está indicado en

padecimientos provocados por un estado venoso ó de plenitud en el

sistema de la vena-porta, y con principalidad en el estreñimiento

llamado hemorroidal, en el que ejerce una accion mas pronta que el

_oro_, el _licopodio_, el _azufre_ y el _carbon vegetal_.

6.º _Estreñimiento gástrico y nervioso. Ileo. Hernia estrangulada._--La

_nuez vómica_ corresponde tambien al estreñimiento procedente de la

irritabilidad del tubo intestinal; en estos casos, se presenta con

frecuencia cierta irritacion sanguínea, en la que la _brionia_ alternada

con la _nuez vómica_, es muy eficaz. Esta última es muy conveniente en

los estreñimientos con alteraciones gástricas, pérdida del apetito,

amargor de la boca, esfuerzos inútiles para defecar, insomnio, ansiedad,

calofríos, movimientos en la cabeza y en el pecho. La carencia de

esfuerzos para defecar ó la falta de accion de las partes musculares que

favorecen la defecacion, escluye siempre la _nuez vómica_; pero es el

mejor medicamento para corregir los accidentes que resultan de una

brusca desaparicion de la diarrea. Los fenómenos graves conocidos con el

nombre de pasion ilíaca, de vólvulo y de invaginacion, así como los de

la hernia estrangulada, pueden disiparse con el auxilio de la _nuez

vómica_. En todos los casos se debe averiguar la causa y apreciar el

orígen espasmódico y erético de la afeccion. La _belladona_ es al

parecer preferible en la mayoría de los casos.

7.º _Descenso del útero. Edad crítica. Metrorragias._--La _nuez vómica_

es por el contrario superior á _belladona_, el _oro_, el _platino_, en

el prolapsus del útero con un estado congestivo que es mas bien causa

que efecto, y que arrastra ó lleva consigo ordinariamente la existencia

de irritaciones y leucorreas. El prolapsus de la vagina reclama con

preferencia el hierro, el _carbon vegetal_, el _mercurio_, la

_belladona_ misma, si es preciso combatir á la vez un estado de

flogosis. La _nuez vómica_ disipa la alteracion de los órganos de la

generacion, en las mujeres que en la edad crítica padecen congestiones

uterinas, plétora abdominal, metrorragias y ansiedades.

La _belladona_ y el _carbonato de cal_ están mas indicados en estos

accidentes, si hay tenesmo, lumbago y afecciones congestivas ó fluxiones

simpáticas. En general, son propias de la _nuez vómica_ las

menstruaciones abundantes y anticipadas, especialmente cuando

influencias morales han escitado los nervios, y, siempre que la fluxion

está sostenida por la plétora ó por la estancacion venosa abdominal y

acompañada de ese eretismo gástrico que produce el estreñimiento. Exigen

tambien la _nuez vómica_ las mujeres irritables, coloradas, morenas en

las irritaciones catameniales, en sus metrorragias, aun con clorosis.

Mas á pesar de que este medicamento produce en estos casos un efecto

rápido y hasta admirable muchas veces, modifica menos el estado general

de la circulacion abdominal que la sensibilidad ó mas bien la inervacion

ganglionar, por cuya razon es mejor usarle en el momento de presentarse

los padecimientos. Varios medicamentos pueden sostener su accion, tales

como la _manzanilla_, la _sabina_, el _carbonato de cal_.....

8.º _Afecciones de los órganos urinarios._--Así como la _belladona_, el

_azufre_, la _creosota_ se adaptan mejor á la incontinencia de orina

nocturna y de los niños, la _nuez vómica_ corresponde mas bien á la

diurna de los viejos y de los adultos; del mismo modo que en cierto

flujo blenorrágico con tenesmo uretral, retencion de orina ó disuria,

irritabilidad general y local, y estancacion venosa de la mucosa y de la

uretra.

9.º _Afecciones del sistema linfático._--Las afecciones del sistema

linfático, en general, solo tienen relacion con la _nuez vómica_ por el

estado de eretismo de la economía. Si á esto se agrega el concurso de

síntomas gástricos y nerviosos, este medicamento será eficaz en

diversos períodos de la mesenteritis, de la tabes mesentérica, en los

infartos de las glándulas y de los vasos linfáticos, y en la debilidad

muscular de los niños cacoquímicos que esperimentan dificultad para

aprender á andar.

10.º _Delirium tremens. Melancolía. Epilepsia._--La accion de la _nuez

vómica_ sobre el cerebro es por estension de la que ejerce en los

nervios ganglionares y por su influencia en las vísceras abdominales.

Así pues, apenas está indicada mas que en los casos de _delirium

tremens_, de hipocondría altamente desarrollada, de melancolía suicida ó

de suicidio angustioso, afecciones que tienen su asiento ó su punto de

partida en el sistema gástrico y que reconocen por causa la exaltacion

del sistema nervioso ganglionar ó del de la vena-porta por trabajos de

gabinete, por escesos en las bebidas alcohólicas, etc.....

Se ha hablado mucho del uso de la _nuez vómica_ en la epilepsia, pero el

resultado no ha correspondido á las esperanzas concebidas _à priori_ y

fundadas en que los espasmos y las perturbaciones de la contractilidad y

de la sensibilidad, se hallan en la patogenesia de este medicamento. No

se ha comprendido que su accion sobre el cerebro y los nervios de

relacion está siempre dominado por su influencia en los nervios

ganglionares, y por consiguiente que solo es útil en los accesos

epileptiformes sin pérdida de conocimiento y en los cuales se observa

una alteracion de los órganos digestivos.

11.º _Ninfomanía. Hemicránea. Neuralgias._--La _nuez vómica_ está

frecuentemente indicada en las neuroses que dependen de la irritabilidad

uterina exaltada, como en la ninfomanía por ejemplo. Esta misma

exaltacion de la sensibilidad y este eretismo constituyen el carácter

diferencial de la _nuez vómica_ y del _platino_. La primera corresponde

mejor á esta afeccion cuando depende del abuso de los placeres por

escitacion local; el segundo, cuando la escitacion venosa depende de la

influencia cerebral. El histerismo y las neuralgias del aparato genital

propias de la _nuez vómica_, reconocen igualmente alguna causa de

escitacion local y un carácter de irritabilidad, mas ó menos sostenidas

por la sensibilidad, por las licencias de la imaginacion y por la

irritacion de la porcion inferior de la médula espinal.

En el sistema gástrico y el estómago es donde se debe buscar la causa ú

orígen de la hemicránea propia de la _nuez vómica_. Se observa con

especialidad una sensacion como de magullamiento en el cerebro y

alteraciones en el estómago, bajo-vientre, ó asimismo una influencia

hemorroidal. Este medicamento es el único masa propósito para combatir

las cefalalgias producidas por el uso de las bebidas espirituosas, por

los escesos de la mesa, por los trabajos mentales. Obra tanto mejor,

cuanto mas sanguíneo é impresionable es el enfermo, si hay una sensacion

de vacío ó como de embriaguez en la cabeza, con presion en la region del

corazon, dolor, tenesmo en los hipocondrios, incomodidades,

regurgitaciones, estreñimiento. Este medicamento es específico en la

alteracion general con irritabilidad y congestion en la cabeza, ó

palpitacion y pérdida del apetito, cuando se retardan las deposiciones

en personas de vida sedentaria y habitualmente estreñidas; y tambien en

las neuralgias del útero durante la gestacion ó simpáticas de este

órgano y que se sitúan en el estómago, en los riñones, en la cabeza, en

los dientes: en estas neuralgias es preferible la _belladona_ si son

congestivas.

Aunque los dolores de la _nuez vómica_ tengan formas tan variables como

las de muchos medicamentos, generalmente son constrictivos, calambróides

y dislacerantes; pero la sensacion de contusion y de adormecimiento que

les acompaña ó subsigue, es uno de los caractéres esenciales. Estos

dolores se agravan despues de media noche, al levantarse, durante ó

despues del movimiento. Hay accesos de malestar despues de comer, muchas

veces espasmos violentos en el paroxismo y temblores.

12.º _Afecciones reumáticas._--La _brionia_, el _zumaque_ y la _nuez

vómica_ corresponden casi igualmente á las odontalgias reumáticas con ó

sin fiebre, con ó sin fenómenos congestivos. Es difícil diferenciar bien

estos medicamentos, pues tienen casi las mismas condiciones de mejoría ó

de agravacion, la misma aptitud á estenderse á las partes próximas. El

eretismo, las condiciones de edad, de sexo, y de estacion son muy

análogas en todos. Este dolor, sin embargo, es mas periódico y mas

francamente erético en la _nuez vómica_. La _coca de Levante_ y la _nuez

vómica_ se aproximan al _tártaro estibiado_ en las afecciones

reumáticas, por las fluxiones y los dolores articulares con

contracciones musculares, estremecimientos y gastricismo. Los dolores de

la _nuez vómica_ ocupan con particularidad el ráquis ó terminan en él;

producen una incomodidad y un abatimiento que hacen difíciles é

imposibles los movimientos en la cama; no hay sudores ni chasquidos

articulares, y por otra parte, les acompaña siempre el eretismo. Preciso

es, en la práctica, tener en cuenta los síntomas particulares y locales,

pero sin despreciar nunca los caractéres generales. En el lumbago, por

ejemplo, la indicacion de la _nuez vómica_ resulta de los dolores por

sacudidas y punzadas, en su estension hácia el cuello y las partes

genitales, en cierta rigidez y debilidad de las estremidades, en

movimientos convulsivos, en una palabra, en los síntomas que revelan

alguna afeccion de la médula; el _rhododendrum_ corresponde tambien al

lumbago con alteracion de la médula, y sobre todo en la estension del

dolor de arriba abajo; pero los caractéres generales de la _nuez vómica_

no son los mismos; su eretismo y su gastricismo le distinguen de este

medicamento.

El reumatismo articular agudo exige la _nuez vómica_ con preferencia á

la _brionia_, cuando las fibras musculares de los miembros no están

exentos de una sensacion dolorosa de contusion, cuando hay menos fiebre,

y que se observa adormecimiento, debilidad en la parte, dificultad en

moverse, y una tendencia á la periodicidad. Es raro que la _nuez vómica_

no tenga indicacion en la gota si se atiende á que las causas son muy

análogas á las condiciones de agravacion de los efectos de este

medicamento. No está limitado tan solo á combatir sus causas, á

regularizar las funciones digestivas, sino que es de grande utilidad en

el tratamiento de esta afeccion.

13.º _Mielitis. Corea. Parálisis._--La _nuez vómica_ está en relacion

con la mielitis crónica que se manifiesta por convulsiones y movimientos

de los músculos involuntarios. Hay grande irritabilidad de la fibra y un

estado de tension que no permite se la confunda con el _zumaque_ y la

_belladona_. En las paraplegias y hemiplegias á consecuencia de

reumatismos, y en las parálisis que suceden á las neuroses, neuralgias ó

á ciertas enfermedades agudas, la _nuez vómica_ juega por sus síntomas

propios y por ese estado de irritabilidad y de eretismo. Juega tambien,

no solo en la corea alcohólica, sino en el baile de San Vito, en el que

casi siempre es útil. Importante es advertir que para que la parálisis

requiera la _nuez vómica_, necesita la circunstancia de tener por causa

una grande escitacion de la accion nerviosa, así como la gangrena en el

_arsénico_ debe ser el resultado de una inflamacion escesiva. Hé aquí,

pues, la razon de que la _nuez vómica_ no puede estar completamente

escluida del tratamiento de los estreñimientos rebeldes debidos á la

falta de esfuerzos y á la parálisis de los esfínteres, cuando este

estado es el resultado de una irritabilidad elevada hasta el esceso y

que conduce á la atonía, á la inercia.

14.º _Asma._--Esta afeccion es una de las en que menos se puede

prescindir de la _nuez vómica_ para su tratamiento. Este medicamento

parece obrar sobre los músculos que concurren á la respiracion y tambien

sin duda sobre el pneumogástrico, mientras que el _arsénico_ obra

principalmente sobre el último, sobre la inervacion pulmonal; del

carácter neurálgico y convulsivo resulta el que se alternen con

frecuencia estos dos medicamentos para la curacion del asma esencial y

de la mayor parte de las afecciones asmáticas. Varios son los

medicamentos eficaces en el asma, segun que domine el elemento

congestivo, paralítico, inflamatorio, nervioso, tales son: la

_ipecacuana_, el _tártaro estibiado_, la _brionia_, la _lobelia_,

etc.....

15.º _Afecciones cutáneas. Irritaciones crónicas de las mucosas

esternas._--La accion de la _nuez vómica_ sobre la piel tiene algo de

agudo, segun lo espresa el estado general de espasmo febril ó

convulsivo, el eretismo sanguíneo, el gastricismo, la afeccion del

hígado y de la nutricion. Por eso se observa la piel fria, azulada con

manchas de este mismo color, prurito picante y quemante por la mañana y

por la tarde, sensaciones de escoriacion tambien quemante, forúnculos

por erupcion sucesiva, acné, color amarillo ó ictérico, sensacion de

quemazon en los puntos escoriados los cuales se ponen tumefactos y

encendidos, y en las úlceras que dan sangre, erupciones miliares

pruritosas, ó marasmo rápido. Hé aquí, pues, otras tantas circunstancias

que indican la _nuez vómica_ en las hepatitis crónicas, erupciones

gástricas, el acné pustuloso, forúnculos que se reproducen, etc.....

Se la emplea tambien en ciertos casos de secrecion sebácea en los

párpados, de irritacion del borde libre de los mismos y de la

conjuntiva, en las personas entregadas á las bebidas, en algunas

estomatitis, aun con aftas, y en las irritaciones crónicas de la mucosa

de la boca con tumefaccion de las encías y frecuentes ulceraciones

aftosas, especialmente si están muy sensibles. Se observa en este caso

cierta insidiosa disposicion del estómago ó de los intestinos en armonía

con este estado de la boca, y dolores quemantes, en fin, que acompañan á

todas las irritaciones mucosas de la _nuez vómica_. Es tambien eficaz en

las fisuras del ano con contractura, dolor quemante, irritabilidad

general, en los prolapsus del recto, sobre todo de los niños, á

consecuencia de los esfuerzos en la espulsion de materiales durísimos ó

tenesmo disentérico.

=Dósis.=--La _nuez vómica_ está indicada en tantas enfermedades, que es

necesario variar las dósis de 1 á 10 gotas y aun mas de la tintura,

hasta unos glóbulos de la trigésima atenuacion, debiéndose usar las mas

pequeñas en los sugetos mas irritables y en los desórdenes funcionales y

las afecciones neurálgicas y eréticas.

Indicarémos además, que aparte de las consideraciones de edad, de sexo,

de temperamento, de género de vida, de clima, que ya hemos manifestado

estar en armonía con los efectos de la _nuez vómica_, hay otras que

conviene tener presentes en su administracion: la _nuez_ _vómica_ obra

mejor por la mañana, y al efecto, cuando es posible, se la administra al

anochecer; sus efectos son entonces mas suaves, particularmente en las

dismenorreas eréticas, en las menstruaciones escesivas, en las

afecciones neurálgicas, el estreñimiento..... Administrada por la mañana

en casos de este género en personas muy irritables, su accion molesta y

provoca con frecuencia la agravacion de una multitud de síntomas que se

manifiestan por la mañana. Se evita tambien el darla despues de comer en

personas que padecen calambres de estómago, gastralgias, afecciones

gástricas, neurálgicas ó venosas, y ciertos estados congestivos, porque

justamente entonces se desarrollan mas los padecimientos ó se presentan.

En el asma se administra por el dia, y en todo tiempo en las

enfermedades agudas rápidas, aun en los accesos de dolor. Creemos útil,

en fin, hacer, una vez para siempre, la indicacion aplicable tambien á

otros medicamentos, pero con especialidad á la _brionia_, á la

_manzanilla_, al _azufre_...., que á pesar de la debilidad de la dósis,

es preciso contar con las agravaciones que pueden sobrevenir, si se

desprecian estas precauciones en las personas irascibles, vivas, muy

irritables, de fibra seca y tirante.

El _acónito_, la _brionia_ y el _árnica_ son medios convenientes para

calmar la irritabilidad exasperada por la _nuez vómica_, ya presente un

carácter mas sanguíneo que nervioso, ó vice-versa, ó ya que se estienda

á la contractilidad. La _manzanilla_ y la _brionia_ templan la

irritacion que la _nux_ produce en los órganos digestivos; el _café_ y

el _alcohol_, la del cerebro; el _arsénico_ y la _brionia_, la del

aparato respiratorio; la _estafisagria_ y la _manzanilla_ modifican la

morosidad y la irascibilidad; la _coca de Levante_ y el _árnica_, los

accidentes paralíticos.

Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo segundo · 第 37 / 84 题