[Fol. 26.]
[Copia de documentos remitida por el Juez Olive]
«...... documentos escritos en tagalo y clave pertenecientes á Andrés
Bonifacio encontrados por la Guardia civil Veterana en la bodega
del Sr. Fresell, los que traducidos al castellano y numerados, entre
otros particulares citan al Dr. Rizal en la forma siguiente:
[Carta de Antonio Luna:] Madrid 16 de Octubre 88.--Mi querido amigo
Mariano [Ponce]: Rizal ha dicho muy bien de Lete (filipino estudiante
de Derecho en Madrid, director del periódico «España en Filipinas»)
[Fol. 26 vto.]
que no servía para grandes empresas. Consulta con éste sobre esto
de la dirección del periódico á Llorente. Rizal conoce á ambos;
sabe también la capacidad de Llorente y es muy íntimo suyo, pues
son dos chicos de valer, y Rizal le tiene á Llorente en muy buen
concepto. Pídele consejo y ten muy en cuenta lo que él te diga. Dile
que he conseguido de Llorente que aceptara la dirección.--Un abrazo
y eleva á consulta el asunto á Rizal.--Tuyo,--Antonio.--P. D. Ròmpe
esta carta después de enterarte de su contenido.--Indícame en seguida
las señas de Rizal en Londres.
[Carta de Carlos Oliver:] Barcelona, 18 de Septiembre de 1891--Pelayo,
11, 4o, 2.a--Muy señor mío y de toda mi consideración: Razón tendría
Vd. para calificarme de atrevido, dirigiéndome sin tener el honor
de ser conocido por Vd.; no es la persona humilde que con su nombre
le firma, sino el patriota que en su pequeñez quiere colaborar en
la regeneración
[Fol. 27.]
de su oprimida Patria.--Hemos sabido con general sentimiento que entre
los dignos individuos de ese Comité domina por hoy cierta presunción
contra el amigo Rizal.--En una de sus correspondencias me escribe el
citado R. lo que íntegramente transcribo á continuación.--«Siento
mucho que me hagan la guerra, desprestigiándome en Filipinas,
pues me resigno con tal que el que me haya de sustituir, prosiga
la obra comenzada. Pregunto sólo á los que dicen que yo desuno á
los filipinos: ¿había algo sólidamente unido antes que yo entrase
en la vida política? ¿Había algún jefe cuya autoridad haya querido
combatir? ¡Es triste cosa que en la esclavitud nos arrojemos los
trastos á la cabeza! Me alegro mucho saber el entusiasmo de Uds. por
fundar un periódico; espero que tendrá las mismas aspiraciones que la
"Sol."; es un campeón más.»--Leido esto, el que ve en lontananza el
porvenir de
[Fol. 27 vto.]
Filipinas, el que conociéndolo sabe que peligra al menor percance,
víctima como es de la más tirana opresión, le pregunto: ¿así [se]
corresponde al hombre que patriótica y abnegadamente se ha olvidado de
sí mismo para sacrificarse [¿por la Patria?] trabajando por ella para
ponerse al lado de sus hermanos, alentarlos y tenerlos dispuestos
para el momento de la lucha?--El que cree aún en una Providencia
no puede menos de ver en ese hombre el hombre providencial que
ella envía entre todos nosotros, para que nos conduzca á la tierra
prometida de la Libertad.--Creo de más recomendarle el sigilo que se
debe guardar en este punto.--Aprovecho esta ocasión para ofrecerme
suyo afmo. s. s. q. b. s. m. Carlos Oliver.
[Carta de Rizal Segundo.--Fechada en Manila, Sept. 17 1893.--Dice
que el 16 de Sept. fueron arrestados en sus casas Doroteo Cortés y
Antonio Salvador]
[Fol. 28.]
y conducidos delante del Gobernador Civil que les ordenó que
fuesen deportados inmediatamente á los distritos de Príncipe y
Bontoc. [Deplora el comunicante el estado en que se hallan los
filipinos, cada vez más tiranizados.--Dirígese al Editor del Hongkong
Telegraph.--Atribuye esas deportaciones á los frailes que tenían á
los dichos sujetos por «amigos» de Rizal.]
[Carta de Ildefonso Laurel. Lamet (sic)] Manila 3 de Septiembre de
1892.--Sr. D.
[Fol. 28 vto.]
José Rizal.--Dapitan.--Querido amigo y paisano:--A mi llegada
en esta desde la Bahía he sabido la triste desgracia que le ha
sucedido. Su padre en una noche que estuve de visita en su casa me
ha dado la noticia de que dentro de poco será Vd. indultado. ¡Cuánto
nos alegraríamos fuese verdad esta noticia!--El estado de ánimo del
pueblo se encuentra latente, y siempre en espera de Vd., como á su
redentor y salvador.--No dude Vd. de la fidelidad de sus paisanos,
pues todos lloran con Vd. la traición de que ha sido Vd. víctima,
y todos dispuestos están á sacrificar su sangre por su salvación y
la de nuestra patria.--Todos le saludan por medio de mí y le envían
el abrazo de amor á la patria con que todos algún dia, unidos,
desean morir.--Ildefonso Lamet (sic). [¿Laurel?] P. D.--Nuestro amigo
D. Deodato Arellano me ha dicho que ha recibido dos cartas de Madrid
dirigidas á Vd. sin que pueda enviarle hasta ahora por carecer de
medios, y por tanto espero la disposición que Vd. adoptase.
[Fol. 29.]