Juzgado de Instrucción,
CAUSA. [1]
Instruída por rebelión, sedición y asociación ilícita contra el
Dr. José Rizal Mercado y Alonso.
Empezaron las actuaciones en 3 de Diciembre de 1896. Fué preso el
acusado en
Juez Instructor Secretario
El Capitán de Infantería El Cabo E. del Regimiento No. 74
Don Manuel Carrillo y Ojeda [2] Juan González García
--Oficio del general Blanco. Manila. 2 Diciembre 1896 remitiendo al
Juez instructor D. Rafael Domínguez, un «testimonio deducido de los
autos, referente al encartado en ellos y detenido incomunicado en la
Real Fuerza de Santiago D. José Rizal y Mercado Alonso» que con fecha
26 de Noviembre le había remitido el Juez instructor D. Francisco
Olive.
[Coletilla de Blanco:]
«Lo que con inclusión del testimonio que se cita en el anterior
inserto, traslado á Vd. á fin de que con el carácter de Juez y
auxiliado del Secretario que tiene designado al efecto, proceda á
incoar con la mayor actividad la correspondiente causa, haciéndole
presente que el citado D. José Rizal y Mercado Alonso se halla
preso incomunicado en la Real Fuerza de Santiago donde queda á su
disposición.
--3 Dbre. 1896.--Queda aceptado el Secretario, Cabo europeo del
Regimiento de Manila núm, 74 Juan González García.
--3 Dbre. 1896.--Diligencia de quedar unido el testimonio.
Un testimonio de los cargos que le resultan al Dr. D. José Rizal
Mercado y Alonso, deducidos de la causa que se instruye en dicho
Juzgado [militar de la Capitanía General, en la plaza de Manila]
contra D. Benedicto Nijaga y otros individuos, por los delitos
de rebelión y asociación ilícita. [Juez instructor, Coronel de
Infantería D. Francisco Olive García; Secretario, el 1.er teniente
del Regto. infantería n.o 73 D. José Fandos Novella.]
[Fol. 4.]
[--Folios 2293 al 2230 vuelto. Declaración indagatoria del médico
detenido D. José Rizal Mercado y Alonso.]
"Manila, á los veinte días del mes de Noviembre de mil ochocientos
noventa y seis, compareció ante S. S.a y presente secretario
el individuo anotado al margen, y habiendo sido preguntado
convenientemente y advertido por S. S.a de la obligación que tiene de
decir verdad, Dijo: Llamarse D. José Rizal Mercado y Alonso, natural
de Calamba, Provincia de La Laguna, mayor de edad, de estado soltero,
profesión médico, no ha estado procesado; y--Preguntado si conoce á
Pío Valenzuela, si les une parentesco ó amistad, si están enemistados
y si le tiene por sospechoso, Dijo: Que en Dapitan conoció un médico
llamado D. Pío que
[Fol 4 vto.]
le llevó un enfermo de la vista, al que no conocía anteriormente
ni volvió á ver y al que más bien le une amistad y reconocimiento
por las atenciones que guardó á la familia del declarante durante el
viaje y el regalo que le hizo de un botiquín.--Preguntado: si conoce
á Martín Constantino Lozano, si les une parentesco ó amistad, si están
enemistados ó si le tiene por sospechoso, Dijo: Que no conoce á ninguna
persona de ese nombre, pero que pudiera ser que conozca al individuo
si le viera; y Preguntado si conoce á Águedo del Rosario,... Dijo:
que no conoce ningún individuo de ese nombre, pero pudiera suceder
que le conociera personalmente; y Preguntado si conoce á José Reyes
Tolentino..., Dijo: que no le conoce; y preguntado si conoce á Antonio
Salazar,... Dijo: que conoce un sujeto apellidado Salazar que es dueño
del Bazar del «Cisne,» donde se provee de zapatos el declarante,
pero no le conoce personalmente ni sabe si su nombre es Antonio;
y Preguntado si conoce á José Dizon, Dijo: Que ha oído nombrar á un
grabador de ese nombre y apellido, pero no le conoce personalmente; y
Preguntado si conoce á Moisés Salvador,... Dijo: que conoció á Moisés
Salvador en 1890 en Madrid; que no les une parentesco, pero que en
aquella echa tuvieron trato como paisanos, pero que no le tiene por
sospechoso; y Preguntado: si conoce á Domingo Franco, comerciante
en tabaco en rama que vive en Nagtajan, Dijo: Que no le conoce;
y Preguntado: si conoce á Irineo Francisco, Dijo: que no le conoce;
y Preguntado: si conoce á Deodato Arellano... Dijo: Que le conoce,
porque cuando vino el declarante á Manila en 1887 le visitó para
felicitarle por el «Noli me tangere»; que en 1890 tuvo el declarante
algunos disgustos y rozamientos con Marcelo H. del Pilar, cuñado de
Deodato Arellano y supo que éste último habló mal del declarante y
hasta manifestó que estaba bien deportado en Dapitan por cuyo motivo le
tiene por sospechoso; y Preguntado, si conoce al teniente D. Ambrosio
Flores, presidente del Consejo Regional Masónico de Filipinas, Dijo:
que no le conoce personalmente ni de nombre; y Preguntado si conoce
á Teodoro Plata, Dijo: que no le conoce personalmente ni de nombre;
y Preguntado si conoce á Ambrosio Salvador, Dijo: que le conoce por
ser el padre de Moisés Salvador, al que le fué presentado por su hijo;
y Preguntado si conoce á Bonifacio Arévalo, Dijo: Que le conoce porque
estuvo á comer un domingo el declarante en la casa de Bonifacio
Arévalo, al que no ha vuelto á ver desde entonces, y Preguntado:
si conoce á Timoteo Páez... Dijo: Que le conoció en 1892, porque le
fué presentado por Pedro Serrano, con el cual tuvo alguna intimidad
en aquella fecha; pero luego ha sabido el declarante en Dapitan que
estaba en contra suya; y Preguntado: si conoce á Francisco Cordero,
Dijo: Que no le conoce personalmente ni de nombre; y Preguntado,
si conoce á Estanislao Legazpi, que vive en la calle de Encarnación,
núm. 36, de Tondo, Dijo: Que no le conoce personalmente ni de nombre,
pero cree recordar alguna firma de Legazpi en alguna carta dirigido
á Marcelo H. del Pilar ó alguna otra
[Fol 6.]
persona; y Preguntado si conoce á los hermanos Alejandro y Venancio
Reyes, sastres establecidos en la Escolta, Dijo: Que conoce un
compañero de Colegio que se apellida Reyes, que tiene sastrería en
la Escolta, en la que se hizo un traje, pero no tiene amistad con el
citado; y Preguntado: si conoce á D. Arcadio del Rosario,... Dijo: Que
le conoció en Manila siendo niño el declarante y luego en Madrid tuvo
con Don Arcadio algún trato; y Preguntado: si conoce á D. Apolinario
Mabini, Dijo: Que no le conoce personalmente ni de nombre; y Preguntado
si conoce á Pedro Serrano,... Dijo: Que le ha conocido en Manila
en 1887, y luego han tenido alguna intimidad en Europa, pero luego
ha sabido el declarante que le hacía la guerra, por lo que le tiene
por sospechoso. Y Preguntado.--(sic) Además de llevarle un enfermo
á Dapitan, ¿con qué otro objeto hizo el viaje Pío Valenzuela, y de
qué asuntos le habló y dió conocimiento, Dijo: Que el médico D. Pío
le habló al declarante de que iba á llevarse á cabo un levantamiento
[Fol. 6 vto.]
y que les tenía con cuidado lo que pudiera ocurrirle al declarante
en Dapitan. El dicente le manifestó que la ocasión no era oportuna
para intentar aventuras, porque no existía unión entre los diversos
elementos de Filipinas, ni tenían armas, ni barcos, ni ilustración,
ni los demás elementos de resistencia, y que tomaran ejemplo de lo
que ocurría en Cuba, donde á pesar de contar con grandes medios,
con el apoyo de una gran Potencia y de estar avezados á la lucha, no
podían alcanzar sus deseos, y que cualquiera que fuera el resultado
de la lucha, á España le convendría hacer concesiones á Filipinas,
por lo que opinaba el declarante debía de esperarse; y Preguntado:
si ha formado ó constituído en Madrid una Asociación de Filipinos,
qué nombre ó denominación se le dio á la aludida Sociedad, y cuáles
eran su objeto y fines, Dijo: Que con un nombre ó denominación que en
este momento no recuerda, que el declarante constituyó una Asociación
de Filipinos en Madrid, que tuvo corta existencia, y cuyo objeto
era el de moralizar la Colonia Filipina. Y Preguntado qué relación
existía entra la aludida Sociedad y el periódico La Solidaridad,
Dijo: Que eran independientes una de otra; Que Mar-
[Fol. 7.]
celo H. del Pilar hacía trabajos para que La Solidaridad y la
Asociación fuesen dirigidas por el citado Marcelo; y encontrando
el declarante marcada oposición por el citado Marcelo á sus deseos
de que no se realizara la fusión, dejó la dirección de la Sociedad
el declarante y se marchó á París. Y Preguntado: Qué tendencias
políticas perseguía la repetida Sociedad, Dijo: Que ninguna; que
la parte política estaba encomendada al periódico La Solidaridad,
dirigido por Marcelo H. del Pilar. Y preguntado si ha dado comisión
á alguna persona ó si ha hecho trabajos para la instalación de Logias
Masónicas en Filipinas, Dijo: Que puede asegurar que no ha tenido la
menor intervención de la Masonería en estas Islas. Y Preguntado si ha
redactado los estatutos ó reglamentos para una Asociación denominada
«Liga Filipina», y á qué persona remitía dichos estatutos, y con qué
objeto, Dijo: Que en 1891 llegó á Hong-Kong el declarante y se hospedó
en la casa de D. José Basa, cuyo sugeto, en las varias conversaciones
que tuvieron, le dijo al dicente que la Masonería había tenido gran
éxito en Filipinas; pero que los masones estaban muy quejosos en
la parte
[Fol. 7 vto.]
referente á su administración; y excitado por D. José Basa el que
declara, redactó los estatutos y reglamento de una Sociedad denominada
«Liga Filipina», bajo las bases de las prácticas masónicas. Y
Preguntado para qué objeto y fines se instituía la «Liga Filipina»,
Dijo: Que el objeto de la Asociación era para conseguir el establecer
la unión entre los elementos del país, con el fin de fomentar el
comercio, estableciendo una especie de Asociación Cooperativa. Y
Preguntado: Qué fines políticos se perseguían por la repetida «Liga
Filipina», Dijo: Que en este momento no recuerda el declarante haber
indicado ningún fin político en los estatutos; que se los entregó á
José Basa, no recordando á la persona que se los remitió. Y Preguntado
si escribió á alguna persona interesándola que se enterara de los
estatutos de «La Liga», Dijo: Que es posible que el declarante haya
escrito á alguna persona, pero que no recuerda en este momento. Y
Preguntado: si en los días 27 y 28 de Junio de 1892, hizo un viaje de
ida y vuelta á la provincia de Tárlac, acompañado de Pedro Serrano,
y con qué objeto, Dijo: Que no recuerda la fecha; pero que debió ser
el día treinta
[Fol. 8.]
de Junio y 1o. de Julio cuando al tomar el tren de Malolos para ir á
Tárlac, encontró á Pedro Serrano acompañado de un joven que le presentó
con el nombre de Timoteo Páez acompañando ambos al declarante en su
viaje que tenía por objeto conocer el ferrocarril y las provincias;
en aquel entonces estaba ya tendida la vía, la cual terminaba en
Tárlac. Y Preguntado: si por iniciativa del declarante se verificó
una reunión en la casa de Doroteo Ong-junco, antes ó después de su
viaje á Tárlac, Dijo: Que asistió á la reunión indicada, pero que no
tomó la iniciativa el declarante y tuvo lugar algunos días después
de su viaje á Tárlac; que Timoteo Páez le dijo al que declara, que
algunos filipinos deseaban verle y saludarle, contestándole que
no tenía inconveniente y acompañado de Timoteo Páez asistió á la
reunión. Y Preguntado de qué se trató en la aludida reunión, Dijo:
que se trató de la «Liga Filipina» y de la Masonería, y que recuerda
que tomó la palabra Pedro Serrano, proponiendo que se fundieran la
«Liga» y la Masonería, procurando atender las quejas y remediarlas,
creyendo el declarante que aceptó la idea puesto que se separaron
cordialmente. Y Preguntado: si al dirigir la palabra á los convocados
en la casa de Doroteo Ong-junco, sobre poco más ó menos dijo el
declarante lo siguiente: «Que le parecía
[Fol.8 vto.]
que estaban muy desalentados los filipinos, y que no aspiraban á ser
un pueblo digno y libre, por lo que se ve siempre á merced de los
abusos de las autoridades, como así lo había manifestado el general
Despujol en una de sus conferencias; que los abusos eran debidos á
las facultades discrecionales que tienen los Gobernadores y que era
preciso pensar en ello; que á pesar de los consejos de algunos amigos
para que no viniera á Manila por temor al daño que pudieran hacerle sus
enemigos, había venido para ver de cerca al toro y al mismo tiempo para
arreglar la desunión que existe entre los amigos de la propaganda y que
la desunión de los filipinos en Madrid, la zanjó cuando fué á Europa,
y que á pesar de todo Marcelo H. del Pilar era un buen amigo. Después
habló Rizal sobre la importancia de que se estableciera la «Liga»
conforme al reglamento de que era autor y para alcanzar sus fines;
reglamento del que todos debían tener conocimiento; que por medio
de la Liga adelantarían las artes, las industrias, el comercio, y el
país, siendo rico y estando unido el pueblo, conseguirían su propia
libertad y hasta su independencia.» Dijo: Que conviene en que cuanto
se le ha dicho haya podido decirlo el declarante en la reunión en la
casa de Doroteo Ong-
[Fol. 9.]
junco, porque lo ha dicho muchas veces; pero que no está seguro si en
la aludida reunión lo dijo. Que respecto á que estaban desalentados
y desunidos los filipinos, no pudo decirlo el declarante porque
estaba penetrado de lo contrario al ver que la Masonería se había
propagado más de lo que era de esperar. Asímismo no pudo decir el
declarante que había conseguido la unión de los filipinos en Madrid,
porque era todo lo contrario, hasta el punto que hubo desafíos
entre ellos. Y Preguntado: si antes de terminar la reunión en casa
de Doroteo Ong-junco, se procedió á la elección de cargos, para la
organización de los trabajos de la «Liga», y si resultaron elegidos,
provisionalmente, Presidente Ambrosio Salvador y Secretario Deodato
Arellano, recomendando el declarante á D. Ambrosio la mayor actividad,
la unión y la armonía entre los asociados, Dijo: Que efectivamente
ocurrió lo que se le pregunta, excepto en lo referente á que fuera
elegido Secretario Deodato Arellano, porque el declarante no tiene
ni siquiera idea de que Arellano asistiera á la reunión. Y en este
estado dispuso S. Sa. suspender esta declaración ... José Rizal y
Alonso.--Francisco Olive.--Miguel Pérez [Secretario.]
[Folios del 2301 al 2304. Ampliación á la declaración del médico
D. José Rizal y Alonso.]
Manila, á los veintiún días del mes de Noviembre de mil ochocientos
noventa y seis, compareció .... manifestándose conforme, afirmándose
y ratificándose en ella, teniendo sin embargo que hacer algunas
pequeñas rectificaciones en algunos detalles que ha recordado mejor
el declarante, y después de advertido por S. Sa. de la obligación que
tiene de decir verdad, fué Preguntado: Si ha asistido á una reunión
que hubo en el mes de Junio ó Julio de 1892 en la casa de Estanislao
Legaspi, calle de la Encarnación, Tondo, en la cual casa fué presentado
por Juan Zulueta y Timoteo Páez, Dijo: Que durante su estancia en
Manila por aquella fecha, comía todos los días en diferentes casas, y
puede que lo haya hecho en la de Estanislao Legaspi, pero no recuerda
ningún detalle personal del sujeto, ni de la casa ni de la fiesta;
pero de apellido Legaspi recuerda que creyéndole un pseudónimo lo ha
visto en Hong-Kong, en
[Fol. 10.]
algunas cartas dirigidas á José Baza, y Preguntado: Si tomó la
iniciativa para la reorganización de la «Liga Filipina» que tuvo
lugar en uno de los primeros meses del año de 1893, Dijo: Que no
tiene noticia de la reorganización de la «Liga», ni ha tomado ninguna
iniciativa para dicho objeto el declarante, ni ha tenido ninguna
relación con la aludida sociedad. Y Preguntado: si conoce á Andrés
Bonifacio, Presidente del Consejo Supremo del «Katipunan» y si ha
estado relacionado con el citado individuo, Dijo: Que no le conoce
por el nombre, siendo ésta la primera vez que lo oye y personalmente
tampoco, aún cuando asistiera á la reunión en la casa de Doroteo
Ong-junco, donde le fueron presentados muchos que ni siquiera recuerda
sus nombres ni su figura. Y Preguntado: Cómo explica el declarante
que su retrato estuviera entre los afiliados á dicha Asociación, Dijo:
Que respecto al retrato, como el declarante se hizo en Madrid uno de
regular tamaño, pueden haber adquirido alguna reproducción; respecto
á que se tomara su nombre como de guerra, ignora el declarante el
motivo, pues no ha dado ni pretexto para ello, y lo considera como
un abuso incalificable; que sí sabía por referencia de su familia
que se abusaba del nombre del declarante para recaudar fondos
[Fol. 8 vto.]
en su favor, y el declarante, además de darle cuenta al comandante
político-militar de Dapitan para que lo pusiera en conocimiento del
Excmo. Sr. Gobernador general, interesó á su familia el declarante
para que por medio de sus conocimientos [dijese] que el dicente
no pedía limosna, y que tenía fondos suficientes, con lo que le
producía su profesión y lo que había ganado de la Lotería, para
todas sus atenciones. Y Preguntado: Si ha tenido conocimiento para
que estuviera prevenido de que se intentaba su evasión de Dapitan,
Dijo: Que ha oido rumores de tal intento, pero que no se le ha dicho
directamente al declarante, ni hubiera aceptado el salir en semejante
forma de Dapitan, á no ser que hubiera sido arrancado violentamente
y sin saberlo de antemano el dicente. Y Preguntado si personas de
importancia ó de representación por cualquier concepto en estas islas,
simpatizaba y apoyaba las ideas del declarante ostensiblemente, Dijo:
Que no sabe de ninguna persona de representación ó importancia,
simpatice ni coadyuve en favor de los ideales del declarante, ni
ostensible ni secretamente, y que más bien ha recibido pruebas en
contrario. Y Preguntado: Si conoce á José Ramos y á Doroteo Cortés,
y qué clase de relaciones les une, Dijo: Que la primera vez que vino de
[Fol. 11]
Europa el declarante, tuvo algún trato aquí en Manila con José Ramos;
pero la segunda vez que vino de Europa no ha hablado ni visto siquiera
á José Ramos. Respecto á Doroteo Cortés, le conoció de vista cuando
era estudiante el dicente; pero no le ha hablado nunca; y hasta cree
que Doroteo Cortés no le quiere bien, atribuyendo al declarante que
fué la causa de su deportación. Y Preguntado si conseguida la evasión
de Dapitan en cualquiera forma, el declarante había de ir al Japón á
reunirse con Doroteo Cortés y Marcelo H. del Pilar, para gestionar
de aquel Gobierno que prestara ayuda á los filipinos, Dijo: Que no
ha tenido conocimiento de semejante cosa, y que los que han propalado
semejante especie, ignorando sin duda el antagonismo que existe entre
Doroteo Cortés y el declarante, que no les permite obrar juntos para
nada. Y Preguntado: Qué objeto y qué gestiones tenía las practicadas
por el declarante para establecer una Colonia Filipina en Sandakan,
Dijo: Que no era una Colonia Filipina en Sandakan lo que proponía
el declarante, sino domiciliarse con su familia en aquella Colonia
Inglesa, como así se lo manifestó á S. E. el Ge-
[Fol. 11 vto.]
neral Despujol en carta desde Hong-Kong y de palabra, cuando
el declarante vino á Manila. Y Preguntado, habiéndosele puesto
de manifiesto una nota que existe entre los papeles ocupados al
declarante, acerca de la desviación de una brújula, con relación
á Dapitan; qué objeto tiene ó tenía el aludido apunte, Dijo: Que
la nota que se le pone de manifiesto se la facilitó al declarante
el P. Sanchez [S. J.] al regalarle una brújula cuando estuvo en
Dapitan, y la aludida nota es una observación hecha, según cree
el declarante, por el P. Cirera. Y en este estado dispuso S. S.a
suspender esta ampliación... el declarante se mostró conforme,
afirmándose y ratificándose en ella...--José Rizal y Alonso.--Francisco
Olive.--Miguel Pérez. [Secretario.]
[Siguen citas de las declaraciones prestadas por: Pío Valenzuela
Alejandríno,--Martín Constantino Lozano,--Aguedo del Rosario
Llamas,--José Reyes Tolentino,--Antonio Salazar y San Agustín,--José
Dizon y Matanza,--Moisés Salvador y Francisco,--Domingo Franco y
Tuason,--Irineo Francisco Quison,--Deodato Arellano y Cruz,--Ambrosio
Salvador,--Timoteo Páez,--Pedro Serrano y Lactao. (Y aquí acaba
el testimonio.)
[Fol. 20.]
--3 Diciembre 1896.--Dispone el juez que se oficie al Gobernador de La
Laguna para que remita la partida de bautismo, informes de conducta,
etc., del acusado.
--3 Diciembre.--Dispone el juez que se oficie al Gobierno General
pidiendo antecedentes sobre la conducta del acusado.
[Fol. 20 vto.]
--Diligencia de haber recibido un oficio con documentos.
[Fols. 21 y 22.]
--Oficio del Coronel Olive, juez de instrucción de la Capitanía
general, remitiendo dos documentos, y copias de otros: Manila,
4 Diciembre 1896.
[Fol. 23.]
[Autógrafo del P. Cirera:]
Jhs.
La pequeña brújula del P. Sánchez tiene un error instrumental de 3.o
próximamente; esta desviación es hacia el O.
Teniendo en cuenta la declinación de Dapitan tendremos que para que
la línea S. N. de la brújula se dirija al N. exactamente; la aguja
debe quedar 1° 40' al O.