TRADUCCIÓN DEL SALMO VIII

¡Cuán grande y admirable,

Oh Señor, en quien nuestro bien se encierra, 30

Es tu nombre adorable

En todo cuanto cierra

La redondez inmensa de la tierra!

Pues la magnificencia

Que en tus excelsas obras se ha mostrado, 35

En poderío y ciencia

Así ha sobrepujado,

Que más que el alto cielo se ha elevado.

Sacaste tú alabanza

De infantil boca, que aun enjuga el pecho; 40

La enemiga alianza

Confundida, y deshecho {p. 216}

El odio vengador y su despecho.

Que si los cielos miro,

Esmero de tu mano omnipotente,

Y el desvelado giro 5

De la luna luciente,

Y de estrellas el coro refulgente,

Luego digo, admirando:

¿Qué es el hombre, que tanto le encareces

Tu amor, ó el engendrado 10

Del hombre, que mil veces

Con tu visitación le favoreces?

Poco menos le hiciste

Que el ángel, y de honor le coronaste

Y gloria, y le pusiste, 15

Luego que le formaste,

Sobre todas las cosas que criaste.

Y todo sometido

Lo dejaste á sus pies y á su mandado;

El rebaño vestido 20

De lana, el buey pausado,

Y cuanto pace yerba en monte ó prado;

Y las ligeras aves,

Que alzan el vuelo á la región vacía.

Y los pescados graves, 25

Que cruzan á porfía

Las sendas de la mar salada y fría.

¡Cuán grande y admirable,

Oh Señor, en quien nuestro bien se encierra,

Es tu nombre adorable 30

En todo cuanto cierra

La redondez inmensa de la tierra!

Al Padre poderoso,

Al Hijo sin fin sabio, y al supremo

Espíritu amoroso {p. 217}

Se dé el honor eterno

Ahora y siempre y por siglo sempiterno.

A Spanish Anthology  A Collection of Lyrics from the Thirteenth Century Down to the Present Time · 第 259 / 355 题