Almas dichosas, que del mortal velo
Libres y exentas por el bien que obrastes,
Desde la baja tierra os levantastes
A lo más alto y lo mejor del cielo.
Y ardiendo en ira y en honroso celo, 5
De los cuerpos la fuerza ejercitastes,
Que en propia y sangre agena colorastes
El mar vecino, y arenoso suelo.
Primero que el valor faltó la vida
En los cansados brazos, que muriendo 10
Con ser vencidos llevan la victoria:
Y esta vuestra mortal triste caída
Entre el muro y el hierro os va adquiriendo
Fama que el mundo os da, y el cielo gloria.