Unas coplas muy cansadas, 15
Con muchos pies arrastrando,
A lo toscano imitadas,
Entró un amador cantando
Enojosas y pesadas,
Cada pie con dos corcovas, 20
Y de peso doce arrobas,
Trovadas al tiempo viejo.
Dios perdone á Castillejo,
Que bien habló de estas trovas.
Dijo Amor: «¿Dónde se aprende 25
Este metro tan prolijo,
Que las orejas ofende? {p. 79}
Por estas coplas se dijo
Algarabía de allende.
El sujeto frío y duro,
Y el estilo tan oscuro, 5
Que la dama en quien se emplea
Duda, por sabia que sea,
Si es requiebro ó si es conjuro.
«Ved si la invención es basta,
Pues Garcilaso y Boscán, 10
Las plumas puestas por asta,
Cada uno es un Roldán,
Y con todo no le basta.
Yo no alcanzo cuál engaño
Te hizo, para tu daño, 15
Con locura y desvarío
Meter en mi señorío
Moneda de reino extraño.»
Con dueñas y con doncellas
Dijo Venus: «¿Qué pretende 20
Quien les dice sus querellas
En lenguaje que no entiende
Él ni yo, ni vos ni ella?
Sentencio al que tal hiciere
Que la dama por quien muere 25
Lo tenga por cascabel,
Y que haga burla de él
Y de cuanto le escribiere.»