Recuerde el alma dormida, 5
Abive el seso y despierte
Contemplando
Cómo se passa la vida,
Cómo se viene la muerte
Tan callando: 10
Quán presto se va el plazer,
Cómo despues de acordado
Da dolor,
Cómo á nuestro parecer
Cualquiera tiempo passado 15
Fué mejor.
Y pues vemos lo presente
Como en un punto es ydo
Y acabado,
Si juzgamos sabiamente, 20
Daremos lo no venido
Por passado.
No se engañe nadie, no,
Pensando que ha de durar
Lo que espera 25
Más que duró lo que vió,
Porque todo ha de pasar
Por tal manera.
Nuestras vidas son los rios
Que van á dar en la mar, 30
Que es el morir; {p. 44}
Allí van los señoríos
Derechos á se acabar
Y consumir;
Allí los rios caudales, 5
Allí los otros medianos
Y más chicos,
Allegados, son yguales,
Los que biven por sus manos
Y los ricos. 10
Dexo las inuocaciones
De los famosos poetas
Y oradores;
No curo de sus ficiones,
Que traen yerva secreta 15
Sus sabores.
A aquél solo me encomiendo
Aquél solo invoco yo
De verdad,
Que en este mundo biviendo, 20
El mundo no conoció
Su deidad.
Este mundo es el camino
Para el otro, qu’es morada
Sin pesar; 25
Mas cumple tener buen tino
Para andar esta jornada
Sin errar.
Partimos quando nacemos,
Andamos mientras bevimos, 30
Y llegamos
Al tiempo que fenecemos;
Assi que, quando morimos,
Descansamos.
Este mundo bueno fué {p. 45}
Si bien usássemos d’él
Como devemos,
Porque, segun nuestra fe,
Es para ganar aquel 5
Que atendemos.
Y aún el Hijo de Dios,
Para subirnos al cielo,
Descendió
A nacer acá entre nos, 10
Y bivir en este suelo
Do murió.
Ved de quán poco valor
Son las cosas tras que andamos
Y corremos; 15
Que en este mundo traydor
Aun primero que muramos
Las perdemos:
D’ellas deshaze la edad,
D’ellas casos desastrados 20
Que acaescen,
D’ellas, por su calidad,
En los más altos estados
Desfallescen.
Dezidme: la hermosura, 25
La gentil frescura y tez
De la cara,
La color y la blancura,
Quando viene la vejez
Quál se para? 30
Las mañas y ligereza
Y la fuerça corporal
De juventud,
Todo se torna graveza
Quando llega el arraval {p. 46}
De senectud.
Pues la sangre de los Godos,
El linaje y la nobleza
Tan crecida, 5
¡Por quántas vías e modos
Se pierde su gran alteza
En esta vida!
Unos por poco valer,
¡Por quán baxos y abatidos 10
Que los tienen!
Otros que por no tener,
Con oficios no devidos
Se mantienen.
Los estados y riqueza 15
Que nos dexan á desora
¿Quién lo duda?
No les pidamos firmeza,
Pues que son de una señora
Que se muda. 20
Que bienes son de fortuna
Que rebuelve con su rueda
Presurosa,
La qual no puede ser una,
Ni ser estable ni queda 25
En una cosa.
Pero digo que acompañen
Y lleguen hasta la huessa
Con su dueño;
Por esso no nos engañen, 30
Pues se va la vida apriessa
Como sueño:
Y los deleytes de acá
Son en que nos deleytamos
Temporales, {p. 47}
Y los tormentos de allá
Que por ellos esperamos,
Eternales.
Los plazeres y dulçores 5
D’esta vida trabajada
Que tenemos,
¿Qué son sino corredores,
Y la muerte la celada
En que caemos? 10
No mirando á nuestro daño
Corremos á rienda suelta
Sin parar;
Desque vemos el engaño
Y queremos dar la buelta, 15
No ay lugar.
Si fuesse en nuestro poder
Tornar la cara fermosa
Corporal,
Como podemos hazer 20
El alma tan gloriosa
Angelical,
¡Qué diligencia tan biva
Tuviéramos cada hora,
Y tan presta, 25
En componer la cativa
Dexándonos la señora
Descompuesta!
Estos reyes poderosos
Que vemos por escripturas 30
Ya passadas,
Con casos tristes, llorosos,
Fueron sus buenas venturas
Trastornadas:
Assí que no ay cosa fuerte; {p. 48}
Que á Papas y Emperadores
Y Perlados
Assí los trata la muerte
Como á los pobres pastores 5
De ganados.
Dexemos á los Troyanos,
Que sus males no los vimos,
Ni sus glorias;
Dexemos á los Romanos, 10
Aunque oymos y leymos
Sus historias.
No curemos de saber
Lo de aquel siglo passado
Qué fué d’ello; 15
Vengamos á lo de ayer,
Que tambien es olvidado
Como aquello.
¿Qué se hizo el Rey Don Juan?
Los Infantes de Aragon 20
¿Qué se hizieron?
¿Qué fué de tanto galan,
Qué fué de tanta invencion
Como truxeron?
Las justas e los torneos, 25
Paramentos, bordaduras
E cimeras,
¿Fueron sino devaneos?
¿Qué fueron sino verduras
De las eras? 30
¿Qué se hizieron las damas,
Sus tocados, sus vestidos,
Sus olores?
¿Qué se hizieron las llamas
De los fuegos encendidos {p. 49}
De amadores?
¿Qué se hizo aquel trobar,
Las músicas acordadas
Que tañían? 5
¿Qué se hizo aquel dançar
Y aquellas ropas chapadas
Que traían?
Pues el otro su heredero,
Don Enrrique; ¡qué poderes 10
Alcançava!
¡Quán blando, quán alagüero
El mundo con sus plazeres
Se le dava!
Mas verás cuán enemigo, 15
Quán contrario, quán cruel
Se le mostró;
Aviendole sido amigo,
¡Quán poco duró con él
Lo que le dió! 20
Las dádivas desmedidas,
Los edificios reales
Llenos de oro,
Las baxillas tan fabridas,
Los enriques y reales 25
Del tesoro;
Los jaezes y cavallos
De su gente y atavíos
Tan sobrados,
¿Dónde yremos á buscallos? 30
¿Qué fueron sino rocíos
De los prados?
Pues su hermano el innocente,
Que en su vida sucessor
Se llamó. {p. 50}
¡Que corte tan excelente
Tuvo y quánto gran señor
Que le siguió!
Mas como fuesse mortal, 5
Metióli la muerte luego
En su fragua,
¡O jüyzio divinal!
Quando más ardía el fuego
Echaste agua. 10
Pues aquel gran Condestable,
Maestre que conocimos
Tan privado,
No cumple que d’el se hable,
Sino sólo que le vimos 15
Degollado.
Sus infinitos tesoros,
Sus villas y sus lugares,
Su mandar,
¿Qué le fueron sino lloros? 20
¿Qué fueron sino pesares
Al dexar?
Pues los otros dos hermanos,
Maestres tan prosperados
Como reyes, 25
Que á los grandes y medianos
Traxeron tan sojuzgados
A sus leyes;
Aquella prosperidad
Que tan alta fué subida 30
Y ensalçada,
¿Qué fué sino claridad
Que quando más encendida
Fué amatada?
Tantos duques excelentes, {p. 51}
Tantos marqueses y condes
Y barones
Como vimos tan potentes,
Di, Muerte, ¿dó los escondes 5
Y los pones?
Y sus muy claras hazañas
Que hizieron en las guerras
Y en las pazes?
Quando tú, cruel, te ensañas, 10
Con tu fuerça los atierras
Y deshazes.
Las huestes innumerables,
Los pendones y estandartes
Y vanderas, 15
Los castillos impunables,
Los muros e baluartes
Y barreras,
La cava honda chapada
Ó cualquier otro reparo 20
¿Qué aprovecha?
Quando tu vienes ayrada,
Todo lo passas de claro
Con tu flecha.
Aquel de buenos abrigo, 25
Amado por virtuoso
De la gente,
El Maestre Don Rodrigo
Manrique, tan famoso
Y tan valiente, 30
Sus grandes hechos y claros
No cumple que los alabe,
Pues los vieron,
Ni los quiero hazer caros,
Pues el mundo todo sabe {p. 52}
Quáles fueron.
¡Qué amigo de sus amigos!
¡Qué señor para criados
Y parientes! 5
¡Qué enemigo de enemigos!
¡Qué Maestre de esforçados
Y valientes!
¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos! 10
¡Qué razón!
¡Quán benigno á los subjectos,
Y á los bravos y dañosos
Un leon!
En ventura, Octaviano; 15
Julio César en vencer
Y batallar;
En la virtud, Africano;
Aníbal en el saber
Y trabajar: 20
En la bondad, un Trajano;
Tito en liberalidad
Con alegría;
En su braço, un Archidano;
Marco Tulio en la verdad 25
Que prometía.
Antonio Pío en clemencia;
Marco Aurelio en ygualdad
Del semblante:
Adriano en eloquencia; 30
Theodosio en humanidád
Y buen talante:
Aurelio Alexandre fué
En disciplina y rigor
De la guerra; {p. 53}
Un Constantino en la fe;
Camilo en el gran amor
De su tierra.
No dexó grandes tesoros, 5
Ni alcançó muchas riquezas
Ni baxillas,
Mas hizo guerra á los Moros,
Ganando sus fortalezas
Y sus villas; 10
Y en las lides que venció,
Cavalleros y cavallos
Se prendieron,
Y en este oficio ganó
Las rentas e los vasallos 15
Que le dieron.
Pues por su honra y estado
En otros tiempos passados
¿Cómo se uvo?
Quedando desamparado, 20
Con hermanos y criados
Se sostuvo.
Despues que hechos famosos
Hizo en esta dicha guerra,
¿Que hazía? 25
Hizo tratos tan honrosos,
Que le dieron muy más tierra
Que tenía.
Estas sus viejas hystorias
Que con su braço pintó 30
En la juventud,
Con otras nuevas victorias
Agora las renovó
En la senectud.
Por su gran abilidad, {p. 54}
Por méritos y ancianía
Bien gastada
Alcançó la dignidad
De la gran cavallería 5
Del Espada.
E sus villas e sus tierras
Ocupadas de tiranos
Las halló,
Mas por cercos e por guerras 10
Y por fuerças de sus manos
Las cobró.
Pues nuestro Rey natural
Si de las obras que obró
Fué servido, 15
Dígalo el de Portugal,
Y en Castilla quien siguió
Su partido.
Despues de puesta la vida
Tantas vezes por su ley 20
Al tablero;
Despues de tan bien servida
La corona de su Rey
Verdadero;
Despues de tanta hazaña 25
A que no puede bastar
Cuenta cierta,
En la su villa de Ocaña
Vino la Muerte á llamar
A su puerta. 30
(_Habla la Muerte_)
Diziendo: «Buen cavallero,
Dexad el mundo engañoso
Y su halago; {p. 55}
Muestre su esfuerço famoso
Vuestro coraçon de azero
En este trago;
Y pues de vida y salud 5
Hiziste tan poca cuenta
Por la fama,
Esfuércese la virtud
Para sufrir esta afrenta
Que os llama. 10
«No se os haga tan amarga
La batalla temerosa
Que esperáys,
Pues otra vida más larga
De fama tan glorïosa 15
Acá dexáys:
Aunque esta vida de honor
Tampoco no es eternal
Ni verdadera,
Mas con todo es muy mejor 20
Que la otra temporal
Perecedera.
«El bivir que es perdurable
No se gana con estados
Mundanales, 25
Ni con vida deleytable
En que moran los pecados
Infernales;
Mas los buenos religiosos
Gánanlo con oraciones 30
Y con lloros;
Los cavalleros famosos
Con trabajos y afliciones
Contra Moros.
«Y pues vos, claro varon, {p. 56}
Tanta sangre derramastes
De paganos,
Esperad el galardon
Que en este mundo ganastes 5
Por las manos;
Y con esta confiança
Y con la fe tan entera
Que tenéys,
Partid con buena esperança 10
Que esta otra vida tercera
Ganaréys.»
(_Responde el Maestre_)
«No gastemos tiempo ya
En esta vida mezquina
Por tal modo, 15
Que mi voluntad está
Conforme con la divina
Para todo;
Y consiento en mi morir
Con voluntad plazentera, 20
Clara, pura,
Que querer hombre bevir
Quando Dios quiere que muera,
Es locura.»
(_Oracion_)
Tú que por nuestra maldad 25
Tomaste forma cevil
Y baxo nombre;
Tú que en tu divinidad
Juntaste cosa tan vil
Como el hombre; 30
Tú que tan grandes tormentos
Sufriste sin resistencia
En tu persona, {p. 57}
No por mis merecimientos,
Mas por tu sola clemencia
Me perdona.
(_Cabo_)
Assi con tal entender, 5
Todos sentidos humanos
Conservados,
Cercado de su mujer,
De hijos y de hermanos
Y criados, 10
Dió el alma á quien gela dió,
(El qual la ponga en el cielo
Y en su gloria),
Y aunque la vida murió,
Nos dexó harto consuelo 15
Su memoria.