LEJÍA.--Se ponen en un balde seis litros de agua hirviendo y se echa

Sosa cáustica 250 gramos.

Cloruro de cal 250 --

Sal sosa 750 --

Sal común 1 kilo.

Se tapa y se deja cuatro días, teniendo cuidado de darle vueltas a menudo

con una palita de madera; pasado ese tiempo, se embotella y tapa con buen

corcho.

JABÓN DE SEBO.--Se pone en una caldera a propósito todo en frío:

Agua 6 litros.

Sebo de vaca 2 kilos.

Sosa cáustica 1/2 --

Resina 1/2 --

Aceite de coco en pasta 50 gramos.

Sal cristalina 5 --

Se acerca la caldera al fuego, y con un palo se le da vueltas sin cesar.

Se conoce que está hecho, en que al sacar a gotas en un plato quedan como

lentejas y se desprenden.

Si se saca a caja de madera, se pone antes una arpillera, y si es a

moldes de hoja de lata, no hay que poner nada, sino sacarlo y dejar que

se seque.

JABÓN DE ACEITE (AL FUEGO).--Cantidades:

Agua 13 litros.

Aceite 13 --

Sosa cáustica 3 kilos.

Resina 1 --

Modo de hacerlo: se ponen al fuego tres litros de agua; se echa la

cáustica y se va deshaciendo; cuando está deshecha se va incorporando el

resto del agua.

A la vasija donde está el aceite se va echando el agua con la sosa; una

persona va echando, mientras otra está sin cesar dando vueltas con un

palo, siempre al mismo lado; este batido ha de durar dos horas, dejando

la mezcla en reposo unas diez y seis horas.

Pasado ese tiempo se echa el kilo de resina y cien gramos de sal común, y

mientras hierve, que será otras dos horas, se ha de estar sin cesar de

batir, sacándolo después a los moldes.

JABÓN DE ACEITE (EN FRÍO).--Se echa en tres litros de agua medio kilo de

sosa cáustica y se deja un día. Cuando la sosa está bien deshecha, se le

añaden diez gramos de polvos de jaboncillo, y a continuación una persona

va echando poco a poco hasta tres litros de aceite, mientras otra, con un

palo, revuelve sin cesar, siempre al mismo lado. Después de estar

batiendo dos horas, y cuando está como natilla espesa, se echa a los

moldes.

PASTA PARA DAR BRILLO A LOS SUELOS.--Sin acercarlo al suelo, se ponen en

medio litro de aguarrás doscientos cincuenta gramos de cera blanca

deshecha, cien gramos de jabón corriente y veinte gramos de esperma. Se

deja reposar unas doce horas. Pasado este tiempo, y siempre fuera del

fuego, se bate con un palo como una hora.

Después se va dando a la madera frotando con el cepillo y luego con una

bayeta a propósito. Aún cuando se pase la bayeta a diario, la pasta basta

darla dos veces al mes.

CREMA PARA EL CALZADO DE COLOR.--Se pide en la droguería tres pastillas

de cera de zapatero (de color amarillo); se echa un trozo de cera blanca

y se deshace todo al fuego; se separa, y sin cesar de revolver se mezclan

treinta gramos de aguarrás, se echa en cajitas de betún y se deja

enfriar.

CREMA PARA EL CALZADO NEGRO.--Se hace igual que la anterior, con la

diferencia de las pastillas, que en lugar de ser de color han de ser

negras.

OTRA FÓRMULA.--Se hacen fundir al baño maría cuarenta gramos de cera

amarilla para diez céntimos de negro de marfil con una cucharada grande

de aceite de lino. Cuando todo esté fundido se le incorpora, lejos del

fuego, veinte gramos de esencia de trementina.

MODO DE LIMPIAR LA PLATA.--Lo más corriente es limpiarla con agua

jabonosa; pero siquiera un vez por semana debe limpiarse con una papilla

hecha con agua y bicarbonato; cuando las bandejas, fuentes, y, en

general, la vajilla de plata está muy sucia, se le pasa un paño, cepillo

o brocha mojada en amoniato líquido de veintidós grados; se frota después

ligeramente con una franela o gamuza y quedará muy limpia y brillante.

PARA LIMPIAR BRONCES.--Se mezclan ocho partes de tiza con una parte de

flor de azufre, pulverizados lo más finamente posible. Con un trapo de

lana mojado en la mezcla se frotan los objetos de bronce y quedarán

brillantes como el oro.

PARA LIMPIAR EL MÁRMOL.--Se ponen en una taza tres o cuatro cucharadas de

agua, dos de sosa, una de piedra pómez pulverizada y una de tiza en

polvo.

Se hace con todo una pasta y se frota con ella el mármol. Después se pasa

una esponja con jabón, y el mármol queda como nuevo.

PARA LIMPIAR MANCHAS DE ACEITE DEL CUERO.--Se mojan las manchas con

espíritu de sal de amoníaco durante unos momentos, y en seguida se lavan

con abundante agua para impedir que aquella sustancia se coma el color

del cuero.

PARA LIMPIAR OBJETOS DE HIERRO.--Se ponen en un litro de petróleo

ordinario veinte gramos de parafina.

Se untan las piezas de hierro con esta mezcla y se deja reposar toda la

noche; al día siguiente, basta frotar con un trapo de lana seco, y

quedará muy brillante.

PARA LIMPIAR LOS MUEBLES.--Se emplea lo siguiente:

Oleato amónico 20 gramos.

Amoníaco 20 --

Barniz de goma laca 60 --

Aceite de lino 60 --

Primero se mezclan el amoníaco y el oleato, después se añade la goma laca

y, por último, el aceite, mezclando todo bien; este líquido se aplica con

una muñeca de tela, después se frota bien con un paño de lana hasta que

se seque.

PARA LIMPIAR FRANELAS.--La franela no se lava nunca con jabón, porque se

pone amarillenta; se limpia con lo siguiente:

Harina 3 cucharadas.

Agua 3 litros.

Se lava primero la franela para quitar el polvo; después se tiene un buen

rato en esta composición y vuelve a pasarse por agua clara.

OTRA FÓRMULA.--También se lavan franelas y lanas blancas con lo

siguiente:

Se echa una buena cucharada de bórax por cada medio litro de agua y se

vierte una parte de esta mezcla en agua caliente.

En esta solución se lava, agregando poco a poco la solución de bórax. Se

enjuaga en agua caliente que contenga un poco de sal común.

Se extiende y sacude la tela, poniéndola a secar inmediatamente en sitio

bien ventilado.

LIMPIEZA DE ACERO.--Para que el acero conserve su brillo, basta pasar un

pincel mojado en aceite mezclado con hollín tamizado, y frotarlo en

seguida hasta que el metal recobre su brillo.

PARA LIMPIAR MANCHAS DE TINTA.--Se mezclan en partes iguales alumbre,

azufre, sucino y salitre, todo ello pulverizado, y se echa en pequeña

cantidad sobre la mancha de tinta cuando está fresca; se frota con un

trapito limpio y desaparece la mancha totalmente.

PARA LIMPIAR CERA O ESPERMA.--Mejor que un metal caliente sobre un papel

de estraza es empapar bien la mancha con alcohol puro, o, en su defecto,

aguardiente muy fuerte; se deja un rato, se frota y se la ve caer hecha

polvo.

PARA LIMPIAR CAMAS.--Cuando las camas son viejas se frotan con parafina,

y cuando se haya secado, al cabo de dos o tres días, se pintan con

pintura de esmalte; hay que dar dos o tres manos.

La Mejor Cocinera, Recetas de Cocina · 第 67 / 68 题