MODO DE SERVIR BIEN UNA COMIDA

La señora de la casa, cuando tiene invitados, debe cuidarse personalmente

de que esté la comida bien presentada y a tiempo; un plato bien

condimentado pierde su mérito si no se presenta con gusto.

El uso ha introducido para la mesa reglas que es preciso conocer para no

desagradar a los convidados.

Desde el principio ha de estar puesta la mesa tal y como ha de quedar

hasta el fin de la comida.

Debe tener de uno y medio a dos metros de ancha, y el espacio reservado

para cada individuo puede ser de cincuenta centímetros próximamente.

Lo primero se extiende el mantel sobre un muletón, que sobresalga de la

mesa de treinta a cuarenta centímetros.

Para las comidas de etiqueta no está admitida más que la mantelería

blanca adamascada o tejidos de Holanda con bordados o guipur; para el

campo y para comidas familiares está admitida la mantelería de color.

En el centro de la mesa se coloca una cesta o canastillo con flores, y si

hay frutas, se colocan las dos cosas mezcladas; en los extremos (si no

está el comedor alumbrado eléctricamente), unos candelabros con sus

pantallitas. En el trinchero se colocan los platos y compoteros, postres,

cubiertos para cambiar y lo necesario para que los criados puedan tomar

con facilidad.

En el sitio de cada convidado se coloca un plato; a la izquierda el

tenedor, a la derecha la cuchara y el cuchillo en un porta-cuchillos.

Colocar los vasos de derecha a izquierda, por orden de tamaño; vaso para

agua, para Burdeos, para Madera; copa para Champagne. El vino del Rhin se

sirve en vaso de color, los licores en copitas a propósito.

En la tarjeta que lleva el nombre de cada convidado, se escribe el menú y

se coloca sobre la servilleta, y ésta, plegada, sobre el plato, y el

panecillo debajo.

Si los cubiertos y cuchillos son de plata, el mérito principal es que sea

muy brillante; los de plata mate y oxidada, con sus cinceladuras, puede

ser de más efecto artístico, pero no hace tan limpio; los cuchillos

pueden ser de fantasía, siempre que sean de estilo bonito.

Pueden ponerse garrafitas de agua y de vino, para que cada invitado tenga

una a su derecha y otra a su izquierda; entre cada persona se coloca un

salero con su cucharilla.

Puede decirse de la vajilla que están admitidas todas las porcelanas

sencillas o doradas, y todas las lozas.

La vajilla lisa de plata u oro, siempre es de muy buen efecto; para los

postres, si se tiene porcelana china, sajona o de Sévres, debe usarse.

En general, se cambia por completo el cubierto después del pescado, pero

en algunas casas cambian el tenedor y el cuchillo después de cada plato.

Aún cuando la comida principie con luz del día, como para cuando termine

habrá oscurecido, es de buen tono correr las cortinas y encender las

luces antes de principiar.

Si el servicio de la comida lo hacen hombres, deben tener guantes blancos

de hilo o algodón y calzado que no haga ruido; de los guantes han de

darse a cada criado tres o cuatro pares, pues es preferible servir sin

nada que hacerlo con guantes sucios; si el servicio está hecho por

mujeres, no deben llevar nada en las manos.

Los aparadores y mesitas de servir estarán cubiertos con mantelillos

blancos, lo mismo que el trinchero, procurando que todo cuanto pueda

necesitarse se encuentre allí.

Los criados quitan los platos uno por uno, pues es de muy mal gusto

quitarlos poniendo uno sobre otro; al servir debe el criado presentar la

fuente por la izquierda y bastante baja, para que el convidado se sirva

con comodidad; al presentarla debe llevar sobre la mano y debajo de la

fuente una servilleta doblada en cuadro y poniendo la mano muy abierta.

Generalmente se sirve primero a las señoras y después a los caballeros;

pero es mucho más práctico ir dando vuelta. Cuando hay muchos invitados

se sirve con dos criados, empezando por las dos señoras que estén a

derecha e izquierda del amo de la casa.

El vino se sirve a la derecha, y debe anunciarse la marca antes de

echarlo. Los vinos de Burdeos se sirven ligeramente tibios, es decir, a

la temperatura de la habitación; el vino de Borgoña y los vinos blancos

de Jerez se sirven fríos, a la temperatura de la bodega. Los vinos de

Champagne se sirven ligeramente helados.

El helado se sirve sobre una servilleta plegada, o en una huevera

especial, de cristal, sobre una fuente; el criado corta un trozo con un

cucharón de plata y lo sirve; ahora para comer el helado se usan unas

palitas muy lisas, en sustitución a las antiguas cucharillas.

Las peras y manzanas se sirven y cortan a cuarterones, las uvas en

racimos con tijeras; no deben ponerse las frutas formando pirámide,

porque podrían caerse.

Al final de la comida se sirven unos _bols_ para lavarse la extremidad de

los dedos; contiene dos terceras partes de agua tibia, perfumada con

alcohol, menta o limón; no deben quitarse los postres de la mesa mientras

los convidados no hayan pasado al salón.

La Mejor Cocinera, Recetas de Cocina · 第 58 / 68 题