= [Resumen]
A Vinton Cerf se le suele llamar "el padre del internet" porque fue él
quien creó en 1974 (con Bob Kahn) el protocolo TCP/IP (transmission
control protocol/internet protocol) para los intercambios de datos. El
internet se desarrolla a partir de 1983. Tim Berners-Lee, en aquella
época investigador en el CERN (Organización europea para la
investigación nuclear, Ginebra, Switzerland) concibió la web en 1989-
90. En 1989, Tim pone en la red documentos que utilizan el hipertexto.
En 1990, elabora el primer servidor HTTP (hypertext transfert protocol)
y el primer navegador web. En 1991, la web ya está operativa y
transforma radicalmente el uso del internet. La web despega en
noviembre de 1993 gracias a Mosaic, el primer navegador destinado al
público en general. Quince años después de la creación de la web, la
revista Wired (California) observa en su número de agosto de 2005 que
"sólo menos de la mitad de la web es comercial, y que el resto funciona
con la pasión". En cuanto al internet, unos treinta años después de su
lanzamiento, el diario Le Monde (Francia) oserva en su edición del 19
de agosto de 2005 que "gracias a sus tres poderes – ubiquidad, variedad
e interactividad – su potencial de uso es casi infinito".
= El internet y la web
Cuando aparece en 1974, el internet es primero un fenómeno experimental
que sólo levanta entusiasmo para los fanáticos del mundo tech. A partir
de 1983, el internet es una red informática global que conecta a
universidades, centros de investigación, gobiernos y empresas. Luego
tras la aparición de la web en 1990 y del primer navegador en 1993,
empieza a invadir nuestro cotidiano. Los caracteres cabalísticos de las
direcciones web florecen en los libros, los periódicos, los carteles y
las publicidades.
El internet se define como un conjunto de redes comerciales, redes
públicas, redes privadas, redes de docentes, redes de servicios, etc.,
que operan a escala planetaria para ofrecer inmensos recursos en el
campo de la información y de la comunicación. La prensa se exalta por
este nuevo medio de comunicación. Hay quien asegura que pronto el
internet llegará a todos los hogares. Se habla de una fusión entre
ordenador y televisión: aparecen pantallas intercambiables o
integradas, y se puede acceder por la misma vía al internet y a la
televisión por cable.
La mayúscula original de Internet desaparece. Internet se convierte en
el internet, con una "i" minúscula. De nombre propio pasa a ser un
nombre común, al igual que el ordenador, el teléfono, el fax y el
videotex. Pasa lo mismo con la World Wide Web, que se convierte
simplemente en la web.
Se aprueba una definición oficial del internet en los Estados Unidos en
octubre de 1995 por medio de una resolución del Consejo federal de las
redes (FNC: Federal Networking Council), en acuerdo con las diversas
"comunidades" del internet y los organismos defensores de la propiedad
intelectual. El internet se define como un sistema de información
global que obedece a las tres características siguientes: (a)
direcciones únicas basadas en el protocolo IP (internet protocol) o en
sus extensiones, (b) comunicaciones que utilicen el TCP/IP
(transmission control protocol/internet protocol), sus extensiones o
protocolos compatibles, (c) la puesta a disposición de servicios
públicos o privados a partir de esas infraestructuras.
Gracias a la web es cómo el internet se vuelve muy popular y logra
semejante progresión. Director del Grupo de actividades internet (IAB:
Internet Activities Board), Christian Huitema explica que la World Wide
Web "descansa sobre tres ideas principales: la navegación hipertextual,
el apoyo del multimedia, y la integración de los servicios
preexistentes".
Más comúnmente llamada web, Web, WWW o W3, la World Wide Web es creada
por Tim Berners-Lee en 1989-1990 en el CERN (Laboratorio europeo para
la investigación molecular) en Ginebra (Suiza). Esto revoluciona la
consulta del internet. Gracias a la web empieza a ser posible publicar
documentos mediante el sistema de hipertexto, es decir un conjunto de
hipervínculos que permiten pasar de un documento textual o visual a
otro, mediante un simple clic de ratón. La información se vuelve
verdaderamente interactiva, y por lo tanto resulta de repente mucho más
atractiva.
Un sitio web suele componerse de un conjunto de páginas relacionadas
entre sí por hipervínculos que suelen venir subrayados o en un color
distinto al del texto. Con un solo clic, el utilizador puede acceder a
otra parte del documento, o bien a otro documento del mismo sitio web,
o incluso a otro sitio web. Luego esa interactividad se desarrolla aún
más con la aparición de los vínculos hipermedia que permiten enlazar
textos e imágenes con gráficos, vídeos o bandas sonoras.
Como lo vemos, la web aparece mucho más tarde que el internet. Y aunque
las dos palabras impropiamente se suelan considerar como sinónimos, la
web no es más que una de las facetas del internet, el cual abarca otros
servicios: correo electrónico, gopher, telnet (terminal network
protocol), FTP (file transfer protocol), IRC (internet relay chat),
foros de discusión, mensajería instantánea, videoconferencia, telefonía
en IP (internet protocol), etc.
La web dispone de la infraestructura internet, primero en los Estados
Unidos y en Canadá antes de propagarse en el mundo entero. Para
contestar la pregunta planteada en diciembre de 1997 por Pierre
Ruetschi, periodista del diario "Tribune de Genève" (Suiza): "¿Por qué
ha acumulado Europa tanto retraso en comparación con los Estados Unidos
en cuanto a su presencia y desarrollo en el internet?", Tim Berners-Lee
explica que el adelanto de los Estados Unidos se debe a las enormes
inversiones realizadas por el gobierno. Insiste también en el avance
tecnológico de Europa en varios ámbitos: videotex, tarjetas chip,
teléfonos celulares, etc.
Solemos quejarnos de la hegemonía estadounidense mientras que en
realidad se trata sobre todo de un adelanto técnico. A pesar de los
esfuerzos de los "dinosaurios" políticos y comerciales, de momento
resultaría imposible para cualquier país o para cualquier comunidad
"hacerse" con la web, o al menos controlarla totalmente.
Mosaic, el primer software de navegación, fue desarrollado por el
Centro nacional de aplicaciones de supercomputación (NCSA: National
Center for Supercomputing Applications) en la Universidad de Illinois y
empezó a distribuirse gratuitamente a partir de noviembre de 1993,
contribuyendo así al desarrollo rápido de la web. A principios de 1994,
parte del equipo de Mosaic emigra hacia la Netscape Communications
Corporation para comercializar un nuevo software bajo el nombre de
Nescape Navigator. En 1995, para competir con el Netscape Navigator,
Microsoft crea el Internet Explorer. Luego aparecen otros navegadores,
como Opera o Safari.
Dos estudiantes de la Universidad de Stanford (California), Jerry Lang
y David Filo, lanzan en enero de 1994 un directorio web, Yahoo!, que se
propone inventariar los sitios web y clasificarlos por temas. El
directorio logra un éxito clamoroso, por proponer una clasificación más
precisa que otros buscadores como AltaVista que sólo proponen listas
completamente automatizadas. Yahoo! se divide en 63 grandes categorías
(en 1998), y se puede consultar en inglés, alemán, coreano, francés,
japonés, noruego y sueco. Yahoo! trabaja en colaboración con AltaVista.
Cuando una búsqueda no produce resultados en Yahoo! es redirigida
automáticamente hacia Alta Vista, y viceversa.
A partir de diciembre de 1997, AltaVista propone AltaVista Translation,
un servicio de traducción automatizada del inglés a los idiomas
siguientes: alemán, español, francés, italiano y portugués, y
viceversa. Aunque este servicio tiene sus límites – la traducción no
puede exceder tres páginas y la traducción del texto es bastante
aproximada – de inmediato conoce un gran éxito. Además, abre una vía
para otros servicios del mismo tipo y contribuye a la creación de una
web multilingüe.
= Algunos conceptos
El internet no es sólo un invento técnico. En la página de la Internet
Society, un organismo profesional internacional fundado en 1992 para
coordinar y promover el desarrollo del internet, el documento "The
Brief History of Internet" (La breve historia del internet) propone una
triple definición del internet. El internet es: (a) un instrumento de
difusión internacional, (b) un mecanismo de difusión de la información,
(c) un medio de colaboración y de interacción entre los individuos y
los ordenadores, independientemente de su situación geográfica.
Este documento indica que el internet revoluciona de arriba a abajo el
mundo de la comunicación, mucho más que cualquier otro invento:
telégrafo, teléfono radio u ordenador. Es uno de los ejemplos más
exitosos de interacción entre una inversión sostenida en investigación,
y el fomento de una infraestructura de la información, ambos objeto de
una verdadera cooperación entre los gobiernos, las universidades y las
empresas.
En la página del World Wide Web Consortium (W3C) – consorcio
internacional fundado en octubre de 1994 para definir los protocolos
comunes requeridos por la web – Bruce Sterling describe el desarrollo
espectacular del internet en el documento "Short History of the
Internet" (Una corta historia del internet). El internet se desarrolla
más deprisa que los teléfonos celulares o los faxes. En 1996 su
crecimiento es de un 20% al mes. Se ha duplicado desde 1988 el número
de ordenadores que disponen de una conexión usando el protocolo TCP/IP.
El internet se difunde primero en el ejército y en los institutos de
investigación, antes de propagarse en las escuelas, las universidades y
las bibliotecas, y el sector comercial también acaba tomándolo por
asalto.
Bruce Sterling se interesa también por los motivos que incitan a la
gente a conectarse a el internet. En su opinión, uno de los motivos
esenciales es la libertad. El internet es un ejemplo de "anarquía real,
moderna y funcional". No hay ni censores oficiales (en 1998), ni jefes,
ni junta de dirección ni accionistas. Todas las personas pueden hablar
de igual a igual, siempre y cuando se conformen a los protocolos
TCP/IP, que no son sociales ni políticos, sino estrictamente técnicos.
Por último, Bruce Sterling indica que el internet también es un buen
negocio comercial. A diferencia de la telefonía tradicional (en 1998),
el internet no acarrea gastos de larga distancia. Asimismo, a
diferencia de lo que pasa con las redes informáticas comerciales, no
hay costes de acceso. En realidad, el internet, que ni siquiera existe
oficialmente como entidad, no tiene facturación propia. Cada grupo que
tenga acceso al internet queda responsable de sus propios ordenadores y
conexiones.
Preocupados, los medios de comunicación tradicionales se preguntan si
el internet se convertirá en un competidor para la televisión y la
lectura. En Quebec, donde un 30,7% de la población dispone de una
conexión internet en marzo de 1998, una encuesta llevada a cabo por el
instituto Som para la revista online "Branchez-vous!" (¡Conéctense!)
indica que un 28,8% de los quebequenses conectados ven menos la
televisión que antes. En cambio, sólo un 12,1% de ellos leen menos, lo
que según el diario online Multimédium, resulta "bastante alentador
para el Ministerio de cultura y comunicación cuya doble tarea consiste
en favorecer la expansión de las autovías de la información... ¡y el de
la lectura!"
En Francia, durante una entrevista con la periodista Annick Rivoire
publicada en el diario Libération del 16 de enero de 1998, el filósofo
Pierre Lévy explica que el internet permitirá acabar con los
monopolios: "El internet permite sacar a los pequeños del aislamiento,
y darles más oportunidades. Cuando nos indignamos frente al monopolio
de Microsoft, se nos olvida decir que el internet marca el fin del
monopolio de la prensa, de la radio y de la televisión y de todos los
intermediadores." La red también favorece lo que Pierre Lévy llama la
"inteligencia colectiva": "La red nos permite poner en común nuestra
memoria, nuestras competencias, nuestra imaginación, nuestros proyectos
e ideas, y esforzarnos para que todas las diferencias, las
singularidades se dinamicen las unas a las otras, se complementen,
entren en sinergia."
El filósofo Timothy Leary recalca en 1994 en su libro "Chaos & Cyber
Culture" (Caos y cibercultura): "El individuo nunca tenido semejante
poder a su alcance. Sin embargo, en esta edad de la información, hace
falta descifrar las señales. Popularizar significa 'hacer accesible al
pueblo'. Hoy el papel del filósofo es el de personalizar, popularizar y
humanizar los conceptos informáticos, para que nadie se sienta
excluido."
Sin embargo debemos mantener la cabeza fría. Para oponerse a la vez a
aquéllos que ponen las tecnologías en un pedestal y a los que
sistemáticamente las conciben con hostilidad, se lanza en la web un
movimiento llamado Technorealism (Realismo tecnológico) en marzo de
1998. Las ideas difundidas en el documento "Technorealism Overview" son
retomadas en Quebec en el documento "Manifeste pour un technoréalisme"
(Manifiesto para un tecnorealismo). Este manifiesto se apoya en los
ocho principios siguientes: (1) las tecnologías no son neutras, (2) el
internet es un medio de comunicación revolucionario, pero no una
utopía, (3) el gobierno desempeña un papel importante en el
ciberespacio, (4) la difusión de la información no garantiza su
autenticidad, (5) conectar a las escuelas no garantizará una educación
de mejor calidad, (6) la información debe estar protegida (en relación
con el derecho de autor), (7) la red pertenece al dominio público,
liego el público es quien debería gozar de sus beneficios, (8) la buena
comprensión de las tecnologías debería formar parte de los fundamentos
de la ciudadanía.
Según este manifiesto, "cuanto más popular se hace el ciberespacio, más
se parece a la sociedad real en toda su complejidad. Las ventajas y el
aspecto habilitador de la vida online corren pareja con algunas
dimensiones maliciosas, perversas. (...) Contra lo que afirman algunos,
el ciberespacio no es un lugar distinto regido por reglas distintas a
las que rigen nuestra sociedad civil. Los gobiernos deben respetar las
reglas y las costumbres nacidas con el ciberespacio, sin que por ello
se le prohíba al público intervenir si algún ciudadano empieza a
desvariar o si una empresa comete fraude. En calidad de representante
del pueblo y guardián de los valores democráticos, el Estado tiene el
derecho y la responsabilidad de contribuir a la integración del
ciberespacio dentro de la sociedad civil. (...) Por muy potentes que
sean nuestros ordenadores, nunca deberían sustituirse a la lucidez, el
raciocinio y el juicio."
A pesar de todo, la web es una extraordinaria aventura. Para citar las
palabras exactas de Tim Berners-Lee, su creador, "el sueño que se
esconde detrás de la web es el siguiente: crear un espacio de
información común en donde comuniquemos compartiendo la información. Es
esencial que este espacio sea universal y que los hipervínculos puedan
enlazar con cualquier tipo de datos: pueden ser personales, locales o
mundiales. Tampoco importa que se trate sólo de esbozos o, al
contrario, de documentos sofisticados. El sueño también tiene una
segunda parte: el acceso a la web se generalizaría hasta tal punto que
acabaría convirtiéndose en un espejo realista (o de hecho en la
encarnación más directa) de la manera en que trabajamos, jugamos y
hacemos vida social. Esto significa que tras contemplar online la
descripción de nuestras relaciones sociales, podríamos utilizar los
ordenadores para analizarlas, dar sentido a lo que hacemos,
preguntarnos en qué tipo de espacio encuentra cada uno un lugar que le
corresponde, y cómo podemos trabajar mejor juntos." (fragmento del
documento "The World Wide Web: A very short personal history" (El World
Wide Web: una muy corta historia personal), 1998, disponible en el
sitio web del W3C)