Tengo el honor y la satisfaccion de remitir à su Excelencia la
contestación á sus preguntas con una ligera exposicion al Congreso de
los Estados-Unidos, las cuales solo tienen valor por la sinceridad con
que estàn expresadas. Tenga pues la bondad de escusarme, si por mi
poca habilidad y escaso saber no he sabido dar una forma mas clara á
mi pensamiento.
Me he tomado la libertad, General, de hablar con toda franqueza,
convencido de que tanto su Excelencia como sus dignos compañeros de
armas desean y procuran el engrandecimiento de su pueblo por encima de
los intereses y conveniencias de clase ó partido, y de que, conocida
la verdad, se evitarìan á tiempo equivocaciones lamentables. Además me
lo imponen lo que debo à mi mismo y el deseo de cooperar al logro de
una solucion satisfactoria para ambas partes, que ponga término á esta
guerra entre dos pueblos que deben estar ligados, por eterna amistad,
para servir á la causa de la civilizacion y de la humanidad.
Soy de su Excelencia, con la mayor consideracion y respeto, su mas
obediente servidor.