_Quáles cosas debe el rey enseñar á sus fijos._
Amor et temor son dos cosas que ha mucho menester que haya aquel que ha
de recebir enseñamiento et castigo dotro; et por ende como quier que
el rey et la reyna sean tenudos de dar ayos á sus fijos, con todo eso
cosas hi ha que les deben ellos mismos mostrar porque gelas aprendan
mejor por el amor et el temor que han con ellos naturalmente, mas que
con los otros homes, et demas son tales cosas en que se encierran todas
las otras: et la primera dellas es que sepan conoscer, et amar et temer
á Dios, ca esto les deben enseñar mostrándoles el bien que les verná
por ende en este mundo et en el otro: et quando los mozos dellos lo
aprisieren, fincárseles ha en la voluntad, et membrárseles ha siempre,
et guardarse han de facer ninguna cosa que contra ley sea, nin porque
hobiesen á caer en saña de Dios. Et otrosi les deben amostrar como amen
et teman á su padre, et á su madre et á su hermano mayor, que son sus
señores naturalmente por razon del linaje. Otrosi les deben amostrar
como amen á los otros sus parientes et á sus vasallos, á cada uno
como conviene: et débenles castigar que sus palabras sean ciertas et
verdaderas, et que non juren mucho á menudo, sinon sobre cosas que en
todas guisas hayan á tener, et que non maldigan á sí mismos nin á otri;
ca esto es cosa que está mal á todo home, et mayormientre á los fijos
de los reyes, porque semeja que los que lo facen precian poco á Dios et
á sí mismos. Et todas estas cosas las deben ellos mostrar; et mandar
otrosi á los ayos como en manera de amenaza que gelo fagan aprender,
ca por aqui lo sabrán mas aina los mozos, et firmárseles ha mas en las
voluntades, teniendo que farán en ello placer al padre et á la madre,
et temiendo de non caer en su saña; et quando el rey et la reyna non
los quisieren asi castigar, errarien en ello mucho, lo primero á Dios,
et desi á sí mismos, et aun contra sus fijos, [204] et á todas aquellas
cosas de que ellos habien á seer señores.