PARTIDA SEGUNDA.

[1] ESTE ES EL SEGUNDO LIBRO DESTAS SIETE PARTIDAS, QUE FABLA DE

LOS EMPERADORES, ET DE LOS REYES ET DE LOS OTROS GRANDES SEÑORES EN

CUYO PODER ES LA JUSTICIA TEMPORAL; QUALES DEBEN SER, ET COMO HAN DE

ENDEREZAR A SI, ET A SUS VIDAS ET A SUS REGNOS, ET SERVIRSE DELLOS; ET

LOS PUEBLOS COMO DEBEN TEMER A DIOS ET A ELLOS.

[2] La fe católica de nuestro señor Iesu Cristo habemos mostrado [3]

en la primera Partida deste nuestro libro cómo se debe [4] creer, et

honrar et guardar; [5] et esto fecimos por derecha razon, porque Dios

es primero et comienzo et acabamiento de todas las cosas: et otrosi

fablamos de los perlados de santa eglesia [6] et de toda la clerecia

que son puestos para creerla et guardarla ellos en sí, et mostrar á los

otros cómo la crean et la guarden. Et como quier que ellos son tenudos

de facer esto que dicho habemos, con todo eso porque las cosas de que

han á guardar la fe non son tan solamente de los enemigos manifiestos

que en ella non creen, mas aun de los malos cristianos atrevidos que

la non obedescen, nin la quieren tener nin guardar: et porque esto

es cosa que se debe vedar et escarmentar cruamente, lo que ellos non

podrian facer porque el su poderio es espiritual, que es todo lleno

de piedat et de mercet: por ende nuestro señor Dios puso otro poder

temporal en la tierra con que esto se cumpliese, asi como la justicia

que quiso que se ficiese en la tierra por mano de los emperadores et de

los reyes. Et estas son las dos espadas por que el mundo se mantiene,

la una espiritual et la otra temporal, ca la espiritual taya los males

ascondudos, et la temporal los manifiestos. Et destas dos espadas fabló

nuestro señor Iesu Cristo el Jueves de la cena quando preguntó á sus

decípulos probándoles si habien armas con que lo amparasen de aquellos

que lo habien de traer: et ellos dixiéronle que habien dos cuchiellos:

et él respondió como aquel que sabia todas las cosas, et dixo que asaz

hi habien; ca sin falla esto abonda, pues que aqui se encierra el

castigo del home, tambien en lo espiritual como en lo temporal. Et por

ende estos dos poderes se ayuntan en la fe de nuestro señor Iesu Cristo

por dar justicia complidamente al alma et al cuerpo. Onde convien por

razon derecha que estos dos poderes sean acordados siempre, asi que

cada uno dellos ayude de su poder al otro; ca el que desacordase vernie

contra mandamiento de Dios, et habrie por fuerza á menguar la fe et la

justicia, et non podrie luengamente durar la tierra en buen estado nin

en paz do esto se ficiese. Et por ende pues que en la primera Partida

deste libro fablamos de la justicia espiritual, et de las cosas que

pertenescen á ella segunt ordenamiento de santa eglesia, conviene que

en esta segunda mostremos de la justicia temporal et de aquellos que la

han de mantener: et primeramente de los emperadores et de los reyes,

que son las mas nobles personas et honradas á qui esto pertenesce mas

que á los otros homes, et desi de los otros grandes señores: et diremos

quáles deben seer, et otrosi cómo deben endereszar sus tierras et sus

regnos, et servirse et aprovecharse de los bienes dellos, et quáles

deben seer á sus pueblos, et los pueblos á ellos. Et de cada una destas

razones diremos adelante en su lugar segunt lo mostraron los sabios

entendudos, et convien por razon derecha que sea.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 2 / 1261 题