INTRODUCCIÓN.

Aunque el tema de este libro sea el mismo de la disertación que diera ha

pocos meses en la Biblioteca Insular, la forma de exposición tiene que

ser distinta.

La idea fundamental de la conferencia, fué la de establecer un paralelo

entre el pasado y el presente del arte musical, en Puerto Rico,

(considerando sus tres aspectos principales: educativo, creador y de

interpretación) para deducir si había progreso, estancamiento o

decadencia.

La del libro, es recopilar los datos dispersos que he podido adquirir

acerca del desenvolvimiento artístico en la isla; exponer juicios más o

menos extensos sobre los artistas músicos que el país ha producido; y

catalogar, hasta donde posible sea, las obras de los compositores

nativos, como punto de partida para los que en el mañana, con mejores

títulos, se decidan a hacer la historia del arte musical portorriqueño,

que permanece inédita.

El relato histórico adolescerá, en muchos puntos, de falta de prueba

documental que la acredite ante la crítica severa. Esta documentación ha

sido imposible obtenerla debido a la carencia de archivos e indiferencia

con que, hasta hace poco tiempo, se han tratado todos los asuntos

musicales. Por lo tanto, mis afirmaciones se basarán, unas veces, en

referencias tradicionales; algunas, en documentación examinada; y

otras, serán las resultantes de hechos conocidos personalmente.

Sin galanura de estilo, que no poseo, pero con dicción clara, concisa,

y, a veces, técnica, expondré mis juicios sobre los artistas y sus

obras, teniendo en cuenta el medio ambiente en que se produjeron, pues,

de no hacerlo así, tal vez el libro holgaría.

En los rubros de las secciones así como en los juicios que emita sobre

cosas y personas, seguiré el orden alfabético. Las biografías serán unas

veces extensas y otras limitadas, no porque desee establecer

preferencias y sí por no haber obtenido datos que solicité tenazmente.

Como la crítica semeja un arrecife en el que, arrastrados por el oleaje

pasional o por defectuosa orientación, van a estrellarse, casi siempre,

los buenos deseos del que la ejerce, paréceme oportuno reproducir aquí,

lo que hace algunos años publicara en un periódico musical que se

editaba en San Juan, bajo la competente dirección del Maestro Arteaga,

como introducción a la biografía crítica de músicos portorriqueños

fallecidos, sección que había sido encomendada a mi impericia.

Entonces decía: "Si en países acostumbrados al juicio de la sana crítica

resultan siempre escabrosos para escritores competentes estos trabajos,

¿qué no lo serán para quien como yo, carece, en absoluto, de condiciones

y tiene que escribir para un público que en su mayor parte desconoce los

fundamentos de la crítica y beneficios que de la misma se derivan?"

"Criticar no es censurar por capricho o apasionamiento: no es tampoco

emitir juicios, más o menos extensos, más o menos razonados, acerca de

una producción o de un artista determinado."

"El fundamento principal de la crítica es la enseñanza, y su saludable

influencia ostenta verdadero alcance, como dijo el crítico español Peña

y Goñi, 'cuando tiende a penetrar en el fondo de la existencia misma del

arte, señala los pasos de éste, investiga las causas de su marcha, de

sus evoluciones, de sus tendencias y lo consigue con el atento estudio

del estilo de cada compositor, de las influencias que le rodean o medio

ambiente en que se desenvuelve.'"

"En tales principios procuraré inspirar mis humildes trabajos. Y puesto

que he exteriorizado mi apreciación sobre el concepto _crítica_, voy a

hacer lo propio con los de _belleza_ y _arte_."

"Dice el crítico germano, Bergman, que es imposible definir la belleza

de un modo objetivo; que no puede ser percibida sino de un modo

subjetivo, y, por consiguiente, que el problema de la estética consiste

en definir lo que gusta a cada cual."

"Definición es ésta, completamente opuesta a la del escritor francés,

Cousin, quien afirma que la belleza descansa siempre sobre una base

moral, que puede ser definida objetivamente y es, por su esencia la

variedad dentro de la unidad."

"Jouffroy veía en la belleza, la expresión de lo invisible. Mario

Pila... el producto de nuestras impresiones físicas. Y Sar Paladán

afirma, que la belleza es una de las manifestaciones de Dios."

"Prescindiendo, por no cansar a los lectores, de otras teorías, y

ateniéndome a la afirmación de Sar Paladán, yo entiendo todo lo

contrario: que el arte es una manifestación de Dios, siendo la belleza

una de las manifestaciones del arte."

"Así como Dios, teológicamente, es uno y trino, así también lo es el

arte como manifestación divina, porque la _verdad_, la _bondad_ y la

_belleza_, sustancias inseparables que forman la esencia del arte, son

las constitutivas de esa esencia creadora que llamamos Dios."

"La belleza, por sí sola, no existe, si no va precedida de la verdad y

como secuela de la bondad; y toda obra de arte que no esté inspirada en

esas tres cualidades esenciales, no puede ser considerada como tal, pues

si solamente fuese bella por la impresión grata que produjera en los

sentidos, no sería artística, toda vez que carecería de la verdad que es

la que impresiona el sentido moral, y de la bondad, consecuencia que

debe buscarse en los efectos que toda obra de arte produce."

"Dice el gran pensador Tolstoy, que el arte no debe ser otra cosa que la

expresión de la conciencia religiosa de la sociedad, y que cuando las

manifestaciones artísticas no responden a la conciencia religiosa de la

época, no deben conceptuarse como tales, puesto que no obedecen a un fin

determinado ni contribuyen a la marcha progresiva de la humanidad."

"De acuerdo con las manifestaciones del ilustre ruso, haré mis

apreciaciones al estudiar las obras de los compositores nativos." Hasta

ahí el artículo de referencia.

* * * * *

Se notará que, en los distintos capítulos de este libro, repito nombres

y hechos ya citados. Lo hago, expresamente, para facilitar la búsqueda

de un dato aislado, en caso de consulta.

El trabajo no es completo. La premura con que he practicado las últimas

investigaciones para preparar, a tiempo, la edición, puede ser la causa

de nuevos errores u omisiones y nunca el prejuicio pasional ni la

envidia por méritos o éxitos extraños.

Prefiero pecar de indulgente antes que, por riguroso, se me califique de

egoísta. Los que me sigan en esta labor, podrán rectificarme ya que, por

lo menos, les presento una forma de fácil orientación, de la cual yo he

carecido.

Y..., como el mal camino debe andarse pronto, cerraré el _introito_ para

entrar en la _consumación_ de lo que muy bien puede calificarse: OSADÍA

DE LA IGNORANCIA.

Música y Músicos Portorriqueños · 第 10 / 89 题