Vuelvo á mi canción de siempre.
No hay bien ni mal que cien años dure; y en consecuencia de esto,
nuestro insigne Quintana ha bajado al sepulcro á los ochenta y cinco
años de haber nacido.--Hanle enterrado, y _pax Christi_.
España es un templo que se hunde. Hoy sopló el viento un poco fuerte, y
ha venido á tierra un arco, una torre, una columna..., lo que quiera que
haya sido Quintana. Los periódicos _religiosos_ han cogido el derrumbado
fragmento, y han apedreado con él á los liberales.--El sol ha seguido
dando vueltas como si tal cosa.
El siglo que viene, tal día como hoy, serán otros los soberanos de
Europa, y se habrán vuelto feas ¡muy feas! todas las muchachas bonitas
que hoy nos embelesan en los paseos y en los teatros. Pero yo siento más
que nada no haber de conocer las óperas nuevas que se cantarán en la
temporada cómica de 1958 á 1959.--¡Qué buenos coliseos habrá entonces!
¡Qué buenas compañías!--¿Cómo diablos se llamará la _prima donna_?--¡Ay!
ni áun viviendo tanto como Quintana conseguiré saberlo.--Lo más que yo
puedo vivir es hasta 1908.
Pero (hablando de otra cosa) sean ustedes francos, señores empresarios
del teatro nuevo: ¿creen Vds. que en el siglo que viene por ahora habrán
enjendrado ya las zarzuelas la _ópera nacional_?
--¡Qué nos importa! (dirán ustedes). ¡Nosotros ya habremos muerto!
--¡Ah! ¡ya!... Vds. son como esos forasteros que van vendiendo por los
cortijos filtros y brevajes que han de producir su efecto á los tres
días... El Dulcamara toma las de Villadiego con anticipación..., y á los
tres días no hay quien encuentre una ópera española para un remedio.
La muerte de Quintana ha coincidido con la llegada de la
Primavera.--Dícese que esta joven viene de la zona templada meridional,
donde ha residido durante nuestro otoño del año último.--Llega tan
hermosa y rozagante como si el tiempo no pasase por ella.
Aconsejo al Sr. Urríes que la ajuste en el Teatro Real, para bailar la
parte de la _Primavera_ en las _Vísperas Sicilianas_, pues la
_demoisselle_ que hoy quiere pasar por _Flora_ no nos convence á los
señores abonados.