VI.

Mi bondadoso y apreciable acreedor:

¡Conque se murió V...!

¡Dios lo tenga en su gloria!

¿Me perdona V. la deuda?--¿Sí?--¡Toma!... ¡Ya lo esperaba yo de su

generosidad!!!

Dígame V., ¿hay algo de cierto en lo de la metempsícosis?--¡Hombre...

cuidado! ¡No sea V. atroz! ¡No vuelva V. á nacer, por María Santísima!

¿Quiere V. creerme? Hasta que murió usted estuve persuadido de que había

hombres inmortales... (¡No es broma!)--Y desde que ha muerto V., siento

creer en la inmortalidad del alma.

Conque... hasta el valle de Josafat..., donde me excusaré de pagarle...,

porque..., como resucitará V. desnudo..., no tendrá bolsillo en que

meterse el dinero.

¡Abur!

Cosas que fueron: Cuadros de costumbres · 第 48 / 140 题