I.

Ay de mí! ¡Hace muy cerca de veintisiete años que ando desaladamente por

este valle de lágrimas que llamamos _Tierra_, buscando, como si se me

hubieran perdido antes de nacer, cinco millones de duros del reinado de

Fernando VII, ó sea cien millones de reales!

Creo inutil decir que todavía no los he encontrado, ni (lo que es peor)

se me alcanza la manera de dar con ellos.--Yo no espero grandes

herencias: yo he perdido siempre que he jugado: yo no sirvo para el

comercio ni para los negocios: yo no creo en que el metal sale de las

minas: acabáronse los tiempos de los grandes piratas descritos por

Fenimore Cooper, Walter Scott y Lord Byron (profesión que me hubiera

convenido): yo no espero ser nunca... nada, ni, caso que fuera... algo,

me agradaría estafar á mi país: yo, en fín, no tengo paciencia para

buscar tesoros en las alcazabas morunas ó en los cementerios

judíos...--Comprenderéis, pues, que no abrigue ni la más remota

esperanza de encontrar los dichos cien millones.

No ocultaré, sin embargo, que muchas veces me han pasado (y todavía temo

que vuelvan á pasarme)... por la imaginación... dos ideas ó proyectos,

además de los citados, que acaso hubieran podido... que quizás

podrían... que tal vez podrán... proporcionarme aquella cantidad...

dentro del círculo de mis peculiares circunstancias...

Estos proyectos ó ideas son del tenor siguiente.

Cosas que fueron: Cuadros de costumbres · 第 36 / 140 题