_Deuda de mi obligacion era siempre, por lograr el honor de ser
indivíduo de un cuerpo de quien es V. A. dignísimo Xefe, poner á S.
R. P. qualquiera produccion de mi limitado ingenio; pero tratando ésta
obra de un arte en que con no poca admiracion de los inteligentes ha
adquirido el sublime talento de V. A., y su extraordinaria aplicacion
tanta inteligencia y adelantamiento; es absolutamente preciso que
busque éste libro su patrocinio en la benignidad de V. A._
_Su amor á las bellas artes, su proteccion, y su superior
discernimiento me aseguran que no será desagradable á V. A. el Tratado
mas científico de la Pintura que veneran los profesores, digna
produccion del célebre Leonardo de Vinci, y al mismo tiempo me hacen
esperar que premie V. A. mi aficion disimulando los errores de mi
inadvertencia._