XI.

"Desnudo y lastimado llegué á la casa de D. Carlos con la esperanza de

hallar recursos y consuelos; pero en el zaguán sentí que las fuerzas me

faltaban y caí al suelo escuchando á un criado que me dijo:--Esta casa

es de D. José López, su antiguo dueño D. Carlos ha muerto en Oaxaca."

"En cuanto volví en mí, pensé que estaba soñando, pero seguro de la

realidad, quise luego venir para ver el lugar donde había muerto mi amo

y pasar cerca de su sepultura los días que me quedaban de vida; mas no

tenía con que hacer un viaje tan largo por lo cual comencé á trabajar

como simple jornalero."

"A pocos días supe que un Señor de Guatemala volvía para su tierra y

necesitaba un criado; luego fuí á ofrecerle mis servicios que aceptó,

prometiendo pagarme bien y dejarme en Oaxaca."

"La noche anterior á nuestra partida me llevó á su casa para que lo

despertase temprano y luego mandó que me dieran de cenar."

"Mucho gusto y dolor tuve al mismo tiempo, mirando que la cocinera de

aquella casa era la misma Josefa que servía en la de D. Carlos cuando me

corrió su tío."

"Luego me conoció y me dijo llorando:--¿Qué le parece á Ud. de la muerte

del niño?--y en seguida me dió cuenta de todo lo que había pasado

mientras yo viví en Michoacán, comunicándome que María Luisa y los otros

criados fueron despedidos, la Srita. Carolina entró en un colegio y

nadie volvió á tener noticia de D. Carlos hasta después de algunos años

que regresó de Madrid hecho un caballero. Cuando encontró á María Luisa,

viéndola que se había desgraciado y andaba en mala vida, la recogió, la

puso en una casa muy buena, la dió mucho dinero y la tenía como si fuera

su hermana.--No me lo crea Ud., tío Sebastián,--añadió la Josefa en voz

baja:--esto que voy á decirle lo he oído en el mercado cuando hago mis

compras; unos cuentan que ya estaba D. Carlos para casarse con María,

otros que se había casado en secreto con ella; el caso fué, que una

noche la encontró con un hombre y al día siguiente se fué para Oaxaca

donde murió, pero algunos han dicho que se mató en el camino. El mozo de

su jardín y el sereno de la esquina cuentan que aquella noche anduvo

corriendo en la calle, sin sombrero, como si estuviera loco y yo he oído

decir al Señor de esta casa, que D. Carlos se metió á fraile, disgustado

por una inconsecuencia que le hicieron en el Gobierno, pero la verdad

sólo Dios la sabe."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 112 / 153 题