XXXV.

"Una tarde, al volver del Albaicín, me entregaron cartas de México; sin

saber por qué temblaba al abrir la de mi madre, su lectura me causó

amarga sorpresa, pues en aquella carta aflictiva, participándome su

enfermedad, me llamaba para verme por última vez."

"En esa misma noche, haciendo desembolsos y causando molestias á mis

amigos, emprendí el viaje de regreso y luego que llegué al puerto, sin

haber tocado á Madrid, tomé la primera embarcación que me ofrecieron."

"Como había entrado la primavera, el mar estaba tranquilo y la

temperatura muy ardiente."

"Pasaron muchos días sin que las velas se agitaran por una ráfaga de

viento."

"El buque no se movía en aquel mar impasible."

"Yo estaba lleno de agitaciones y temores; en el rumor del viento creía

percibir la moribunda voz de mi madre que me llamaba desaprobando mi

tardanza."

"Más me valiera tal vez, haber naufragado, porque iba muy pronto á

soportar un naufragio peor que el de las olas."

"Cuando llegué á Veracruz me alojé en la casa de un comerciante amigo de

mi familia, que ya tenía preparado un carruaje para que continuara mi

marcha, porque el vómito negro estaba en esos momentos atacando

principalmente á los viajeros de Europa."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 59 / 153 题