XXVII.

"Solamente cada tres ó cuatro meses recibía noticias de mi casa porque

deshechos á causa de la guerra los lazos que unieron á México y España,

las comunicaciones entre uno y otro país no eran muy fáciles."

"Escribía yo á mi madre procurando que no conociera mi pesadumbre y ella

me contestaba enviándome sus bendiciones y ofreciéndome ir á reunirse

conmigo para regresar á los tres años."

"El respeto inmenso que la debía, siempre me impidió preguntarle por

María Luisa."

"Tampoco en mis cartas á Carolina manifesté interés por la mujer á quien

ella indudablemente aborrecía."

"Desesperado por no saber cuál era la suerte de la pobre niña que tanto

amaba y que desde el otro lado del Océano estaría llorando por mí, mandé

con distintas fechas dos cartas á mi buen criado Sebastián preguntándole

por todas las personas de la casa y para que no sospechara el interés

particular que tenía por María Luisa, le pedí noticias aún de cosas

triviales como mis caballos, mis árboles y el perro que nos acompañaba."

"Después de mucho tiempo tuve por única respuesta, el aviso que me dió

mi tío de que Sebastián quería dejar la casa para establecerse con el

producto de sus ahorros en un pueblo lejano."

"Comprendí que habían sido interceptadas mis cartas y me resigné á no

saber de María Luisa hasta el día de mi regreso, pues también ella como

no sabía escribir y jamás había profanado su amor haciéndolo pasar del

corazón á los labios, era seguro que no se comunicaría conmigo por no

valerse de personas extrañas."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 51 / 153 题