"Bajo el humilde traje de la criada, lucían con soberana galanura los
deliciosos contornos de su cuerpo y en su frente de diez y seis años
admiraba yo la gracia, el esplendor y la belleza de las mujeres que
había conocido en las leyendas del Oriente."
"Cuando tenía necesidad de pasar junto á mí ó se hallaba de improviso en
mi presencia, sonreía dulcemente, pero luego apartaba su mirada, y
varias veces me pareció verla temblar."
"Yo á su lado sentía todas las dichas del cielo."
"No obstante, huía de ella y ella de mí como si fuéramos criminales."
"María ocupaba en mi casa el puesto de una sirvienta, pero su carácter
afable, su continuo trabajo y los cuidados que á mi madre prodigaba la
hicieron tan necesaria, que no se volvió á tratar de darle colocación en
otra parte."
"Solamente Carolina, cuando iba de visita, parecía disgustarse al
encontrarla."
"Dos ó tres veces no más, me atreví á dirigir á la bella joven
insinuaciones cariñosas, pero honradas."
"Ella entonces, palideciendo, se alejaba sin contestar, pero ante mi
madre siempre me hablaba con tranquila familiaridad como cuando era
chica."
"Mi tío administraba con gran provecho suyo las haciendas y explotaba la
nobleza de los sentimientos de mi madre, inclinándola en algunos casos á
tomar determinaciones que me parecían inconvenientes."
"Por entonces no comprendía yo que las tendencias del padre de Carolina
consistían en realizar más ó menos tarde mi casamiento con ella; pero sí
presumía que deseaba separarme de María Luisa."
"Como él, sin duda, no había conocido más que el amor grosero de la
tierra, quería pactar un matrimonio que sólo significara la unión
interesada de dos capitales."
"Una vez me propuso que fuéramos á viajar por Europa en compañía de su
hija; pero yo me excusé manifestándole la necesidad que tenía de
concluir mi carrera profesional."