"Pensé que soportaba una pesadilla, pero pronto me sentí realmente
sofocado por falta de aire."
"Después de correr mucho, fuí desenvuelto y me ví en la casa de mi tío
Juan, hermano de mi madre, atendido por criados extraños y al lado de
Carolina, mi prima, que tan pequeña como yo, también estaba llorando."
"Al día siguiente supe que mi madre estaba en la cárcel, mi casa
convertida en cuartel y que á mi padre lo habían fusilado."
"No quise creer tanta desdicha y hacía esfuerzos para persuadirme de que
me engañaban, porque es tan débil, tan miserable la condición humana,
que con el mismo afán busca ilusiones increíbles y se resiste á soportar
el peso de la espantosa verdad."
"Mas luego me convencí de que ya era yo huérfano, proscrito y
desheredado."
"Mi padre no existía, su infeliz viuda expiaba en los calabozos el
crimen de haber sido esposa de un hombre que se inmoló por su patria y
nuestros bienes todos habían sido confiscados en provecho del rey."