D. Carlos fijó la vista en el suelo y habló de esta manera:

"Era yo un niño de seis años cuando comencé á sentir el peso del funesto

destino que me ha perseguido toda la vida...... Mas no acuso á la

Providencia; mi extraño carácter ó la fatalidad de los acontecimientos

han hundido á mi espíritu en este abismo de dudas y desengaños donde Ud.

lo encontró."

"Corto fué para mí el tiempo en que la niñez pasa encantada y escondida

en la ignorancia de los dolores del alma."

"Yo apenas pude saborear la vaguedad deliciosa y fugitiva de la

adolescencia."

"Muy pronto ví convertidos en áridos espectros esos fantasmas de

ventura, esas imágenes risueñas que acarician á la juventud."

"Mi Padre, originario de Michoacán, heredó del suyo una fortuna

considerable, que unida á la de su esposa, le permitía vivir en la

Capital con grandes comodidades."

"Era bien reputado como médico porque recibió el título en España, pero

sólo ejercía su profesión en favor de los pobres."

"Habiendo hecho sus estudios preparatorios en Valladolid, bajo la

dirección del inolvidable cura Hidalgo, le amaba con un afecto lleno de

admiración y cuando aquel hombre extraordinario emprendió la famosa

guerra de independencia, mi padre que había presenciado en Europa los

prodigios de la libertad, corrió á buscar á su maestro para ofrecerle la

fortuna y la vida."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 29 / 153 题