Mucho, y hasta interesante, podria decir sobre el idioma tagalog y
sobre otros incidentes de actualidad, que no dejan de relacionarse con
el citado idioma; pero ni la ocasion, ni la pequeña, por no decir
nula, importancia del presente cuento se prestan á ello.
Po eso he de concretarse á mis lectores no tagalos que, en este mi
insignificante trabajo, hago uso de no pocos términos castellanos; de
unos por ser técnicos, que no admiten sustitucion; de otros, porque
están ya tagalizados, y son de uso comun; y de otros en fin, porque,
aunque pudieran muy bien ser reemplazados por otros propios del, (aun
no bien conocido), idioma tagalog, sería necesario echar mano de mas
palabras, para espresar el sentido.
Poco é insulto es lo que presento á mis lectores no tagalos, pero aun
asi y todo creo, (y dispenseme esta inmodestia), que no dejarán de
encontrar algo que no les desagrade en este escrito.
Tambien advierto que en la prosodia y sintaxis me he atenido
frecuentemente á la prosodia y sintaxis españolas.
Añadiendo por último que el idioma tagalog está en crisis, en esa
crisis, por la que han pasado casi todas las lenguas é idiomas, sobre
cuya circunstancia, echaría yo ahora, de muy buena gana mi parrafito,
mas ó menos estenso, y mas ó menos certado, pero al fin un parrafito;
mas, dadas las condiciones actuales, opino que basta y sobra con lo
dicho, que no dejaran de comprender los que, despues de haber
estudiado con alguna detencion ó atencion el idioma tagalog, esten
ademas al corriente de lo que sucede y pasa......
_Fr. Miguel Lucio y Bustamante_